Entrevistamos a

PUP

"Aunque muchas de las canciones tratan temas bastante oscuros, puedo abordarlos con mis mejores amigos a base de ruido y energía. En definitiva, hacer lo que más me gusta. "

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Pocas bandas pueden presumir de haber conseguido tres trabajos donde no hay ningún atisbo de agotamiento, manteniendo siempre el listón lo más alto posible a base de entrega y actitud. De esta forma, en apenas cinco años PUP han emergido como una de las formaciones de punk rock insignia no solo de Canadá, sino de todo el planeta. Lo personal de sus canciones, donde nunca esquivan temáticas incómodas como las enfermedades mentales, unido todo ello a sentimientos siempre de lo más voraces e incontrolables, han permitido que sus canciones siempre puedan calar hondo y lograr que el público se identifique de lleno.

La forma de encarar sus temas, a través de la visceralidad y una actitud con la que escapar de la mejor forma posible a todos los demonios personales, nos ha dejado grandes momentos en sus referencias, entre ellas su más reciente Morbid Stuff publicado el año pasado. En él, volvieron a ponerse el cuchillo entre los dientes para ir desgranando poco a poco todos esos malestares del día a día y reencontrarse con su cara más vertiginosa. Solo así es posible que cada una de sus canciones emerja como un himno rabioso en el que encontrar el empuje necesario para pasar a la acción. Aprovechando estos días de cuarentena, hemos tenido el placer de charlar con su vocalista y guitarrista Stefan.

¡Hola Stefan! ¿Cómo están yendo estos días de cuarentena?

¡Bastante raros! Intentando mantenerme ocupado, escribiendo mucha música y dibujando cómics terribles. Siento que en este punto ya casi estoy acostumbrado, lo cual es quizás bastante inquietante.

 

Las primeras giras tocando vuestro LP debut realmente os pusieron al límite. ¿Crees que de esa experiencia sacaste alguna conclusión a la hora de qué cosas cambiar de cara al futuro en vuestras giras?

Sí, creo que los cuatro aprendimos mucho de la gira del primer disco. Tocamos casi 500 shows en solo do años, así que al final estábamos bastante agotados. Quizás la conclusión más importante que obtuvimos es que queríamos seguir tocando durante mucho tiempo, es decir, poder seguir viviendo de esto. Y si ese es el plan, tenemos que mantener el ritmo, cuidar un poco mejor nuestro cuerpo y descubrir cómo hacer que las giras sean física y mentalmente sostenibles.

A lo largo de vuestras canciones, como puede ser el caso de ‘Free At Last’, mostráis situaciones relacionadas con enfermedades mentales como la depresión. Cómo banda que tiene una popularidad bastante alta, ¿sientes que has adquirido un compromiso a la hora de visibilizar estas situaciones?

Sí, es duro pero trato mucho de no pensar en eso mientras escribo canciones. Solo trato de ser honesto y abierto. La parte difícil es cuando salen a luz los temas: mucha gente, alguna muy cercana a mí, se enteró de mis problemas de salud mental al escuchar mi música. Sin ir más lejos, estos problemas nos los he hablado abiertamente con mis padres, así que creo que fue un poco estremecedor para ellos escuchar Morbid Stuff por primera vez.

"Sin ir más lejos, estos problemas nos los he hablado abiertamente con mis padres, así que creo que fue un poco estremecedor para ellos escuchar Morbid Stuff por primera vez."

Al mismo tiempo, ¿crees que incluir estas situaciones tan complicadas en tus temas te ayuda a saber cómo llevarlos de una mejor forma?

¡Sí, absolutamente! Veo a este grupo y estas canciones como una especie de catarsis. Sin lugar a dudas formar parte de PUP nos garantiza siempre pasárnoslo bien. Y, aunque muchas de las canciones tratan temas bastante oscuros, puedo abordarlos con mis mejores amigos a base de ruido y energía. En definitiva, hacer lo que más me gusta. Uso la composición de canciones y esta banda como una forma de confrontar y resolver mis problemas, casi como una terapia. Me ha ayudado mucho.

‘See You At Your Funeral’ es una de las canciones que contiene las letras más furiosas de vuestro más reciente disco. ¿Crees que vuestras letras siempre tienen un componente visceral donde no tratáis de ponerles filtro?

Sí, por supuesto, como dije antes, me esfuerzo mucho por no censurarme cuando escribo. No soy un compositor muy poético, creo que lo mejor para mí es ser honesto, breve y sincero en mi escritura. No trato de ser alguien que no soy en mis canciones, solo trato de decirlo como es, y espero que la gente pueda conectar con la música.

 

Relacionado con la pregunta anterior, ¿alguna vez has sentido que la autocensura fue necesaria?

De vez en cuando, tengo que regresar y cambiar algunas cosas. Nunca son letras que se relacionen conmigo mismo. Soy un libro abierto. Pasa más cuando involucra a otras personas. Por ejemplo, algunas de estas cosas son bastante difíciles para mi pareja. Escribo mucho sobre nuestra relación y creo que a veces es difícil para ella aceptar que todos sabrán lo que está sucediendo en nuestras vidas personales. Así que a veces me preocupa cómo estas canciones la afectarán a ella, a mis amigos y a mi familia. Cuando eso sucede, trato de encontrar una manera de decir lo que estoy tratando de decir sin herirlos.

Entrando un poco más en el apartado lírico, ¿sientes también que los elementos puramente ficticios tienen una gran importancia para ti?

La mayoría de las canciones son reales y provienen directamente de la experiencia personal. Solo puedo pensar en un par de canciones que he escrito (‘Scorpion Hill’ y ‘Factories’) donde me puse desde el prisma de otra persona.

"No soy un compositor muy poético, creo que lo mejor para mí es ser honesto, breve y sincero en mi escritura. "

En ‘Scorpion Hill’ incluiste una referencia sobre En Busca del Arca Perdida con la frase “I was just bursting apart like the end of the ark”. ¿Sientes que sueles tener bastante en mente alguna referencia literaria o de alguna película cuando te pones a escribir?

No muy a menudo... hago referencia a un fragmento de Monty Python en la canción ‘Kids’, y la canción ‘Coast’ de nuestro álbum The Dream Is Over está basada en un libro infantil canadiense llamado A Promise is a Promise, pero es bastante raro, creo, en mis composiciones.

Creo que vuestra actitud y ira vertida sobre los temas resultan esenciales a la hora de que los oyentes puedan conectar más en profundidad con vuestros temas. ¿Para ti resulta importante que la genta se pueda ver identificada en vuestros temas?

Siempre es agradable sentir que las personas pueden identificarse y conectarse con las canciones. Las escribo principalmente para mí, nunca tengo expectativas de que a la gente le gusten, pero cada vez que alguien me dice que las canciones le han ayudado a resolver cosas en sus vidas, me siento muy halagado y agradecido.

Al mismo tiempo, ¿crees que la mayoría de tus canciones parten de situaciones de enfado?

No, aunque sí que creo que algunas lo hacen. Pero no todas las canciones contienen muchas dosis de rabia. Solía ser una persona mucho más enfadada, ahora últimamente creo que mucho menos (risas). Estoy en paz con quien soy, así que creo que me he podido tomar las cosas con más calma en tiempos recientes.

Creo que ‘Full Brown Meltdown’ podría ser la canción más agresiva que aparece en vuestro último disco, encontrándonos algunas partes vocales más cercanas al screamo. ¿En esta canción sientes que has abierto una nueva puerta en tu música?

Realmente no. Estoy de acuerdo en que es quizás la canción más agresiva que hemos escrito, pero tenemos canciones que creo que son comparables en los dos discos anteriores. ‘Old Wounds’ es casi igual de pesada. Es un lado de nuestra composición, una cara que aparece de vez en cuando, pero no, no estamos planeando convertirnos en una banda hardcore a corto plazo.

 

Hablando sobre las ilustraciones que habéis puesto a los singles de este último disco y de la portada del mismo. ¿Sentís que estáis buscando transmitir algo muy concreto?

Creo que la portada del último disco captura perfectamente de qué se trata esta banda. Hay una dicotomía en nuestra música. Es oscuro, pero divertido y juguetón al mismo tiempo. Las letras son sobre situaciones muy reales y feas, pero también contienen mucho humor y autodesprecio. Musicalmente también, podemos ser muy pesados en un momento, y divertidos y bromistas al siguiente minuto. Es también un buen reflejo de nuestra personalidad. Poder reírse de sí mismo y reírse de sus problemas es, en mi opinión, uno de los pasos más importantes para sentirse bien.

Siempre he pensado que habéis logrado reunir tanto a un sector de público más cercano al punk y hardcore junto a otro más afín al indie rock. ¿Desde dentro sientes que estáis un poco a camino entre estos dos tipos de público?

Creo que sí. Tenemos una multitud bastante diversa en cada concierto. Por lo general, en primera fila hay un grupo de jóvenes volviéndose locos, y las filas de atrás, todas las madres y padres punk asienten con la cabeza. Y todo lo demás en medio que cuesta más distinguirlo encima del escenario. Es agradable. Los cuatro venimos de diferentes orígenes musicales, gustos e influencias, así que me alegro de que no hayamos sido encasillados en un género o escena.

"Poder reírse de sí mismo y reírse de sus problemas es, en mi opinión, uno de los pasos más importantes para sentirse bien."

Hablando de la escena musical de Toronto, ¿os habéis sentido en algún momento dentro de una comunidad de músicos o habéis encontrado en vuestros inicios facilidades para tocar en salas?

Sí, Toronto siempre ha tenido una escena musical maravillosa. Incluso mientras crecía, había shows de para todas las edades todos los fines de semana, y los promotores locales nos alentaban a todos a comenzar bandas para poder ser teloneros de grupos más grandes. Empecé a tocar en bandas a los 14 años por eso. Hay conciertos todas las noches en la ciudad, y la comunidad es muy solidaria.

Después de haber publicado tres LPs y girado por todo el mundo. ¿Sientes que vuestras metas como banda han cambiado mucho desde que empezasteis?

La verdad es que cambian y evolucionan. No tenemos expectativas de si tendremos éxito o no. Cuando comenzamos la banda, solo queríamos tocar shows en el sótano para nuestros amigos. Por supuesto, eso ha cambiado un montón a lo largo de los años: hemos logrado hacer una carrera a tiempo completo con esta banda. Pero aun así, no esperamos nada, estamos realmente felices y agradecidos de poder hacer lo que amamos todos los días como nuestro trabajo. Mi objetivo es mantenerlo en funcionamiento. No quiero ningún otro trabajo.

 

En todas nuestras entrevistas nos gusta que nos dejéis una pregunta para la siguiente banda a entrevistar. ¿Cuál es la tuya?

¿Cuál es tu peor canción y por qué la odias? Por favor, dé una respuesta extremadamente detallada.

Del mismo modo tenemos una para ti a cargo de Chris de Black Marble, dice así: ¿estás tratando de hacer música para que te conduzca a ti mismo a alguna parte o para ofrecérsela simplemente a los demás?

Para mí, hacer música es egoísta. Lo uso para escapar y como mecanismo de defensa. El hecho de que me haya ayudado a ir a lugares y ayudar a otros es realmente increíble, y estoy agradecido por eso, pero ese nunca fue el objetivo principal. Escribo música porque quiero, y eso es todo.

Noé R. Rivas

Joven teleco que escribe sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

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