Entrevistamos a

Papaya

"Me gusta la música ochentera, no me parece que sea ningún agujero negro en la música, hay muchos grupos buenos en esa época tanto como en cualquier otra."

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Papaya es el encantador y seductor nuevo proyecto de Yanara Espinoza de Violeta Vil. Con tan solo un EP titulado El Rey de las Camas, nos ha cautivado con un trabajo muy ochenteno y unas letras muy ocurrentes que giran entorno al amor, el insomnio, el deseo… es decir, cosas importantes para el ser humano. Hace unos días se anunció el fichaje del grupo por Jabalina, pudiendo disfrutar en los próximos meses de la primera gran referencia de Papaya. De momento, nos conformamos con verlos en directo, teniendo lugar el próximo en Barcelona el 11 de abril en el Heliogàbal, acompañados por Pacífico y Elsa de Alfonso DJ pinchando.

Empecemos hablando de los orígenes del grupo. Yanara, procedes de Violeta Vil, luego Miguel forma parte de Jonston y Violeta Vil, Soledad forma parte de Le Parody y Sebastian de Cineplexx. ¿En qué momento decidiste empezar este nuevo grupo y encontrar la banda que pudiese hacerlo posible?

Esto empieza y se decide cuando ya tengo en mis manos los bocetos grabados por pistas a modo casero con todos los instrumentos y conozco a Miguel Aguas en Logroño. Tenía ganas de sacar mis cosas a la luz y ahí es cuando le ofrezco a Miguel (Papayo) tocar conmigo.

Él muy emocionado decide unirse a la aventura tras escuchar las canciones en forma de bocetos.

Más tarde Miguel propone como candidatos a formar parte de Papaya a Soledad de Le Parody (teclados) y a Jonston para hacer las segundas guitarras de las grabaciones, más algunas más. Jonston no pudo estar mucho con nosotros porque se tuvo que ir a Bruselas, pero por milagro y agrado nuestro apareció Sebastian que ya entonces nos estaba haciendo las mezclas a distancia y se sumó al proyecto tras su traslado de Londres a Madrid.

Ya le conocíamos pero él vivía lejos. Desde el momento en que se mudó, sin querer fue cayendo en el encanto papayesco y así hasta ahora. No solo hace la labor de productor sino que también nos acompaña en los directos.

En parte también la idea de que todos tuvieran sus proyectos era guay, porque facilitaría el proceso a seguir en Papaya, ya que ellos ya están acostumbrados a tocar y son gente responsable y efectiva. Aunque a la vez también tiene aspectos negativos, en el sentido de que sus prioridades son sus proyectos y no Papaya, y a veces es un poco lío compaginar todo.

Lo que hacéis en Violeta Vil tiene un trasfondo mucho más ruidoso y oscuro, acompañado de unas letras mucho más misteriosas y enrevesadas. ¿Cuál crees que puede ser el nexo de unión entre estos dos proyectos?

El único nexo de unión es que en ambos toco la guitarra, me encanta la música y tengo pocos prejucios. En Violeta Vil, Mónica es quien crea las letras, decide y lleva la dirección e inspiración del grupo. Yo solo intento acercarme a lo que ella busca o quiere con mis guitarras, bajos, baterías, estando en la misma conexión y frecuencia que ella.

En Papaya soy yo quien lleva la dirección y composición de casi todo. Cada proyecto es distinto, funciona de una manera diferente y tiene un público diferente, así que no creo que haya mucho más nexo que esos.

Los temas de vuestro EP tienen un toque ochenteno que nos hace pensar en grupos como Magia Blanca o Armas Blancas. ¿Tenéis grupos de este tipo en mente o simplemente os gusta desarrollar este tipo de sonidos?

Por mi parte no suelo tener nada en mente a la hora de crear, sale así, supongo que porque es una mezcla de todo lo que he ido escuchando a lo largo de mi vida y se va mezclando con el momento o con la esencia papayesca. Sebastián a la hora de producir sí que puede tener más en cuenta los matices y sonidos que él quiere para Papaya, siempre pensando en lo que puede funcionar mejor para la canción o lo que le puede aportar algo.

A Magia Blanca o Armas Blancas no los conozco, pero claro que Papaya tiene una influencia ochentena española y sudamericana, de esa parte ochentena, más oscura.

Al contrario de lo que mucha gente piensa, a mí me gusta la música ochentera, no me parece que sea ningún agujero negro en la música, hay muchos grupos buenos en esa época tanto como en cualquier otra y el sonido de cajas de ritmos electrónicas o sintéticas siempre me ha gustado, así como el de las baterías artificiales.

Por mis padres he escuchado ese tipo de música y como no la asocio a nada generacional porque no corresponde a mi generación pues me cae bien. Las cajas violentas que suenan a latigazos me ponen y las guitarras limpias, los bajos con chorus, no están mal. En sonido y en estilo siempre habrá alguna influencia de eso, está claro.

Aunque no de forma tan notable como grupos actuales de la talla de Extraperlo o Kana Kapila, el tropicalismo es otro de los ambientes que intuimos en los temas y que encaja a la perfección con el nombre del grupo. ¿Os gusta desarrollar también esta faceta?

Creo que lo único que tiene de tropicalista Papaya es el nombre.

Cuando pienso en tropicalismo pienso en Caetano Veloso y no veo más nexo que el que me guste este artista. No es intencionado el que llegue a sonar tropicalista ni tampoco me he inspirado en nada de este tipo, además está un poco quemado eso de tropicalismo ¿no?

Escuchando vuestro primer EP nos encontramos a unos protagonistas de los temas movidos en gran parte por el deseo, encajando perfectamente en las sensuales melodías que presentáis y describiendo situaciones muy precisas. ¿Cómo surgió la temática a tratar en los temas?

¡Ay! ¡El deseo, qué maravilloso y qué peligroso! Pues sí, las letras tratan de deseo, amor, desamor, confusión, insomnio, algunas son mas crípticas…supongo que son temas sencillos, cercanos, sentimientos e historias reales que le pasan a gente que conozco y me lo cuentan, y yo me imagino mi película o intento encarnarme en ese personaje para contar lo que sienten o cosas que me pasan a mí directamente. La inspiración no se elige. A mí particularmente las personas y sus vivencias o sentimientos (el amor, la pasión) me parecen usuales e interesantes. Luego me pongo a imaginar o siento y salen las canciones solas y así. Eso sí, prefiero hablar de sentimientos, historias o personajes, que de ideales, política o cualquier tema que conlleve cosas más enrevesadas o cargadas de pretensiones, o incluso temas que quieran tratar o crear algo que se vaya más allá de la música rompiendo un poco lo fascinante y sencillo del pop.

Del mismo modo dais una buena muestra de diferentes personajes y sentimientos que un día podrían aparecer en la vida de una persona. ¿Consideráis que todo lo que escribís puede tener una correspondencia muy real con las vidas de las personas que os escuchan?

Todo lo que vivimos está compuesto de personajes, sentimientos y personas y yo simplemente hablo de ellos a mi manera o busco inspiración en ellos. No busco tampoco que se sientan identificados precisamente con las letras, aunque hay quien sí lo hace y es genial también. Para mí más bien es contar cosas que voy viendo, imaginando o sintiendo y que cada cual interprete, escuche o sienta a su manera por h o por b.

A veces no hay ni por qué entender nada, las canciones nos llevan o nos gustan por distintos motivos, eso siempre es un misterio. No sé si tendrán correspondencia real o no con las personas que nos escuchan, eso ya depende la vida de cada uno y lo que conozca o perciba, cualquier cosa que sientan es fascinante, eso ya es un logro y algo muy bonito y sorprendente.

Recientemente habéis anunciado vuestro fichaje por Jabalina. ¿Cuándo podremos tener el primer LP de Papaya en nuestras manos?

Calculamos que para septiembre saldrá al mercado, lo tendréis en vuestras manos. Pero eso no quiere decir que estemos todo este tiempo grabando cosas, las sesiones han sido pocas pero intensas. Hemos grabado ya guitarras, percusiones, voces y nos faltan los bajos y teclados que se grabarán en los próximos meses. Lo que más tiempo nos llevara es la producción, arreglos, escucha y mezcla, que es lo que hace que todo tome forma, y los procesos naturales y estratégicos de cada discográfica.

Supongo que afrontar la grabación de un LP es algo muy diferente a grabar un EP. ¿Qué cambios encontraremos en vuestra primera gran referencia respecto al EP?

Para nosotros no ha habido mucha diferencia en realidad en cuanto a tiempo, siempre disponemos de poco por varios motivos y solemos hacerlo rápido y muy intensamente para aprovechar y adaptarnos a los medios y circunstancias. Tampoco tenemos dificultad a la hora de grabar, lo solemos tener todo claro y ensayado.

Cambia que tal vez ahora tengamos mejores medios y el equipo papayesco ha crecido un poco más. Ahora no solo tenemos a nuestro propio ingeniero de sonido sino que también tenemos a nuestro productor oficial que conoce, crea y lleva nuestro sonido y orientación musical.

Y que las canciones nuevas antes de ser grabadas han sido mas rodadas en directo que las del EP. También en las nuevas composiciones se han podido incluir más ideas que tenía rondando en la cabeza, tipo grabar algunas percusiones reales, trompetas, violines, detalles de sonidos raros o exóticos…todo esto sumado a la ya esencia natural y sencilla de Papaya de siempre.

Mano a mano con Sebastián hemos podido plasmar nuestras ideas, cosa que antes no hicimos porque todo era más puro, menos rodado y más inmediato, que tampoco está mal, sino que es diferente.

Si no me equivoco grabasteis vuestras primeras 8 canciones con Raúl Querido en Madrid, sin embargo hasta el momento solo conocemos 3. ¿El LP contendrá estas 5 adicionales o serán todas completamente “nuevas”?

Sí, grabamos varias con Raúl Querido, se fueron quedando por el camino porque a medida que las íbamos ensayando o rodando en directo íbamos viendo qué servía y qué no… aparte de que algunos sonidos o mezclas no nos terminaba de convencer cómo habían quedado. Algunas me dejaron de gustar directamente con el tiempo.
No paro de componer e ir por distintos caminos en las composiciones y el estado de ánimo, así que intento coger lo mejor de todo ello y conseguir un disco variado y papayesco.

Últimamente he vivido varias cosas que quería plasmar en las canciones nuevas y en el disco y algunas de las viejas parece que ya no me decían mucho. Conservaremos algunas de las grabadas ya con Raúl Querido, pero la mayoría son nuevas y vueltas a grabar con distinta producción.

Ya habéis ofrecido varios directos como el del Festival Walden. ¿Qué tal ha ido las cosas encima del escenario? ¿Y la respuesta del público?

Pues yo creo que bien, en el escenario estamos muy a gusto y nos lo pasamos muy bien, además de que me siento muy segura y cómoda respaldada por gente que ya tienen su recorrido y disfrutan junto a mí, a la vez que se lo toman en serio.

La respuesta del público va variando según el lugar, pero en general suele ser positiva y agradable, me felicitan bastante y es emocionante cuando tocamos El rey de las camas y a veces la gente se empieza a mover un poco y cantan algunas partes de la letra, o cuando hacen el simple gesto de alegría de conocer lo que estas tocando.

Es una experiencia nueva para mí. El público suele ser muy enamoradizo y eso me encanta. Es dar y recibir, muy placentero.

Al fin y al cabo Papaya es una música que te puede gustar más o menos pero es difícil que te moleste o te caiga muy mal jaja.

En todas las entrevistas nos gusta que el grupo nos deje una pregunta para el siguiente a entrevistar. ¿Cuál es la vuestra?

¿Se puede amar a dos personas a la vez y no estar loco?

Del mismo modo tenemos una para vosotros de Grushenka: ¿si pudieses ser un libro, cual serías?

Un libro de poemas, tal vez uno de Nicanor Parra.

Noé R. Rivas

Joven teleco que escribe sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

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