Entrevistamos a

Mucho

"La conexión directa del trabajo con el momento dramático que vivimos en este país es total. "

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Pidiendo a las Puertas del Infierno, el tercer trabajo de Mucho, supone una auténtica revolución en su sonido, lanzándose de lleno a por los sintetizadores y olvidándose de las guitarras. Un trabajo rupturista en cuanto a la forma y muy sincero en su contenido, dejándonos canciones que destilan rabia y dardos como es el caso de ‘Perro Negro S.L.’ o ‘Reunión de Pastores, Ovejas Muertas’. Un salto sin red en el que el grupo liderado por Martí Perarnau ha salido más que exitoso, dejando la puerta abierta a nuevos retos y un directo que genera mucha expectación. Aprovechando lo reciente de este tercer trabajo y su presentación en Madrid el próximo 11 de marzo junto a Tigres Leones, entrevistamos a Martí, obteniendo un resultado muy honesto y directo.

Sin lugar a dudas vuestro tercer trabajo ha supuesto una gran ruptura con lo que veníais haciendo hasta ahora. ¿Desde qué os pusisteis en marcha a componer este tercer trabajo teníais claro que la revolución iba a ser total?

Teníamos muy claro que queríamos revolucionar todo el proceso de composición y de grabación, sí. Queríamos encontrar un sonido completamente nuevo para nosotros y siempre perseguimos esa idea concreta hasta que tuvimos el disco terminado. El disco anterior lo trabajamos mucho en el local y podría decirse que fue grabado a la antigua usanza. En esta ocasión las canciones sólo existían en mi ordenador, en mi Ableton, y nunca las tocamos juntos hasta que entramos a grabar en La Casa Murada. Podría decirse que hemos cambiado todo el proceso excepto las personas que participan en él. De hecho, nos hacía especial ilusión volver a contar con nuestros productores, Ricky Falkner, Santos Berrocal y Fluren Ferrer, y ver lo diferentes que podíamos llegar a sonar contando con el mismo equipo humano. Es bonito que el cambio venga de uno mismo, del interior y no de agentes externos.

   

Algo que llama mucho la atención es que siempre habéis sido un grupo cuyo sonido se basaba en las guitarras y ahora habéis prescindido prácticamente de ellas. ¿Cómo habéis vivido esta transición?

La decisión de no utilizar ninguna guitarra en el disco fue totalmente premeditada y lo hemos vivido con gran entusiasmo y emoción. Desde siempre hemos manejado sintetizadores, son instrumentos que conocemos bastante bien y teníamos muchas ganas de basar el sonido de todo el álbum en ellos. Es verdad que en algunos momentos ha sido un poco complicado, pero al final la recompensa es mucho mayor. Antes de grabar el disco ya tenía la sensación de que en toda la historia del pop patrio no se había grabado un disco con este sonido y eso es algo que nos puso muy cachondos a la hora de preparar el disco, el hecho de saber que estábamos tocando territorio virgen e inexplorado. Ahora somos los cabecillas de la movida cósmica española así que no nos vengáis con imitaciones.

Una cuestión que se me plantea es la forma en la que interpretaréis los temas de los dos anteriores trabajos en directo. ¿Os supone un gran esfuerzo adaptarlos a esta nueva etapa?

Algunas de las canciones antiguas las hemos pasado por el filtro de los sintes y se han convertido en canciones casi nuevas para nosotros. En directo el nuevo sonido es el que predomina, así que hemos hecho un set coherente a nivel sónico para que todo funcione. Pero no quiero desvelar nada, esto tendréis que verlo con vuestros propios ojos y disfrutar de que la música es un ente vivo que se transforma y evoluciona como el cauce de un río. Son muy aburridos los grupos que no evolucionan así que nos hemos tomado muy en serio esta cuestión de ser mutables, maleables, dúctiles y vibrantes.

"Es bonito que el cambio venga de uno mismo, del interior y no de agentes externos. "

Casi siempre el uso de sintetizadores está asociado a canciones más enfocadas al baile (por ejemplo ahora estoy pensando en grupos nacionales como Grises o The Noises). Sin embargo vosotros, quizás a excepción de ‘Nuevas Ruinas’, habéis hecho que los temas no tengan un resultado lanzado a la pista de baile. ¿Es algo que teníais claro desde el principio?

Con los sintetizadores existen clichés y tópicos absurdos al igual que con las guitarras, da la sensación de que si usas sintes tienes que hacer música de baile y si usas guitarras tienes que hacer rock aguerrido. La música es algo mucho más grande que eso, es algo eterno y las posibilidades son infinitas. Para nosotros usar un tipo de instrumento concreto no determina nunca el estilo musical, podríamos perfectamente hacer una canción ultrabailable con ukeleles, pero es un instrumento que nos provoca cierta urticaria. Lo importante es la canción y la letra, el vestido y la instrumentación es algo efímero que puede cambiar y que sirve para probar nuevos caminos y ambientes. La idea que teníamos clara era que todas las canciones debían estar compuestas con sintes y teclados, luego cada canción decidió ella solita por dónde había que llevarla.

Resulta muy interesante el uso que le habéis dado a los sintetizadores para conseguir las atmósferas del trabajo. ¿Sentís que este apartado puede restarle mayor protagonismo a las melodías?

Al contrario, las melodías nunca habrían existido si no hubiera habido esos sintes propiciando la atmósfera. Normalmente compongo de la siguiente manera, tengo una letra escrita muy larga y me pongo a armar una parte musical que me emocione, con un sinte, en el ordenador o con el wurlitzer que tengo en casa. Una vez hay eso, lo maqueto en el ordenador con cajas de ritmos y todo lo que se me ocurre y entonces grabo la melodía de voz con la letra. Así que podríamos concluir que las melodías del disco nunca hubieran existido si no hubiera habido esa “cama” de sintes para inspirarme.

En este trabajo habéis apuntado el carácter de improvisación que tuvo la grabación. ¿Consideráis que este hecho ha tenido mucha importancia en el resultado final del disco?

Más que improvisación fue la sensación de estar al borde del precipicio. No nos sabíamos las canciones porque nunca las habíamos tocado juntos y tan sólo existían en las demos que tenía hechas en casa, así que fue un ejercicio bastante esforzado de concentración, de tocar al máximo nivel posible. Hubo algo de improvisación y mucho de frescura, de tocar lo primero que te viene a la cabeza, eso es un factor importante en el disco, claro, sobre todo en los arreglos de teclado de Víctor y en los bajos de Miguel.

"Antes de grabar el disco ya tenía la sensación de que en toda la historia del pop patrio no se había grabado un disco con este sonido y eso es algo que nos puso muy cachondos a la hora de preparar el disco."

Una de vuestras grandes señas de identidad son las letras, mostrándoos siempre crípticos y con un mensaje que puede apuntar en varias direcciones. ¿Son vuestras vivencias personales las que se transforman en estas letras?

Yo tenía la sensación de estar escribiendo las letras más viscerales y directas de mi vida. De hecho la escritura de las letras fue casi automática, fue una especie de vómito. Si vieras el cuaderno o el móvil dónde las escribí encontrarías una retahíla infinita de versos que no acaba nunca. Nos siguen diciendo esto de que son letras crípticas cuando en realidad para mí son letras muy honestas y bastante asequibles. Es verdad que no son letras típicas que te encuentras en el indie patrio, en el sentido de que no hablamos del amor perdido y de querer follar en los festivales pero es que a mí no me gusta hablar de esas cosas porque no son un factor que influya en mi vida. En este disco hablo de lo que me duele, de lo que me da rabia, de las cosas que odio y detesto, en muchas canciones me siento muy desnudo al cantarlas y siento que enseño mucho de mí mismo; en mis letras hay muchas frases que uso constantemente cuando hablo, no hay una gran diferencia entre lo que escribo y lo que hablo. Como te decía antes, son letras muy viscerales, lo primero que me viene a la cabeza, el vómito iniciático, por eso considero que son muy honestas y rabiosas. He procurado escuchar muchísimo a los que considero grandes letristas en castellano, y he intentado seguir su tradición desde la máxima humildad y siendo consciente de que nunca llegaré ni a la suela de sus zapatos. Te puedo decir algunos que me han jodido la vida especialmente: Jorge Drexler, Ferrán Pontón de Egon Soda, Sabina, Santi Balmes, Nacho Vegas,Iván Ferreiro, Ramón Rodriguez, Calamaro, Miren Iza de Tulsa, Joan Colomo, Bunbury, Xoel López... La palabra se ha convertido en algo muy importante para mí y quiero intentar tratarla lo mejor posible.

   

Continuando en esto apartado, quizás sí que se nota que en esta ocasión habéis recrudecido más las letras. Canciones como ‘Sucumbe el Universo’ contienen bastante rabia, algo que también está presente en el sonido. ¿Consideráis que hay más rabia y/o tensión contenida en estos temas respecto a los otros dos trabajos?

Efectivamente, las letras de este disco son absolutamente rabiosas y enfadadas, no creo que hubiera podido escribir cosas bonitas con la mierda de sociedad que estamos creando y con los políticos ladrones y chuscos que tenemos, no he podido evitar hablar de lo que me pasa.

Me interesa mucho toda la simbología presente en las imágenes del CD, tanto en la portada como en los interiores. En ellas nos mostráis algo así como hombres de negocios y manos cerrando acuerdos. ¿Esta simbología podría tener una directa con el panorama político actual?

El diseño lo ha hecho el gran Emilio Lorente. Él tuvo el disco antes de que estuviera mezclado y estuvo mucho tiempo escuchando la música y las letras y con esa inspiración realizó este maravilloso trabajo. La gran mayoría de las ilustraciones son cosas que aparecen en las letras y a la vez cosas que él sentía al escuchar las canciones. La conexión directa con el momento dramático que vivimos en este país es total.

"En este disco hablo de lo que me duele, de lo que me da rabia, de las cosas que odio y detesto, en muchas canciones me siento muy desnudo al cantarlas y siento que enseño mucho de mí mismo."

‘Perro Negro S.L.’ es la canción que rompe la tónica del trabajo en cuanto al sonido, presentando un gran final in crescendo junto a una demoledora frase final que dice “nunca podrás vivir muy fuerte”. ¿Consideráis que resulta inevitable que todo lo que ocurre en la calle acabe filtrándose de una forma u otra en el trabajo?

Para mí es inevitable que lo que pasa en la calle, que al final es lo que me pasa a mí, acabe filtrándose en las letras, de hecho lo que me parece extraño es que no pase más. Creo que hacer canciones y mirar hacia otro lado es muy fácil y muy cómodo, cualquiera puede hacer una canción y no mojarse, lo importante es expresar cosas con mensaje, sea sentimental, político o nostálgico, hay que decir cosas, cualquiera puede hacer una canción sobre una playa de Brasil y sobre bailar en los festivales. 'Perro Negro S.L.' es la primera canción que hago poniéndome en la piel de otra persona, en este caso la piel del ex ministro Wert o de cualquier político neoliberal que va a una entrevista con el muchacho de gafas de La Noche en 24h de RTVE.

Tanto este trabajo titulado Pidiendo a las Puertas del Infierno como el anterior titulado El Apocalipsis según Mucho, reflejan dos títulos muy fatalistas. ¿De dónde viene vuestra afición por este tipo de escenarios?

Más que fatalistas me he dado cuenta a raíz de hacer estas entrevistas que todo es culpa de mi profesora de historia del arte. Siempre me fascinaron sobremanera la historia del arte y los temas religiosos que tocan, toda esa narrativa mística. Yo no estoy bautizado y no tengo ninguna relación con Dios ahora mismo, pero la historia del arte me marcó mucho y creo que me ha dejado un gran poso conceptual, creo que por eso casi todos mis discos tienen títulos de cuadro de Caravaggio.

En una entrevista habéis afirmado que escuchar discos no es como la comida rápida, sino que hay que disfrutarla. ¿Creéis que la gran cantidad de información y música de la que disponemos gracias a los formatos digitales contribuye en gran medida a ello?

Creo que la culpa no es de las nuevas tecnologías ni de la cantidad de desinformación de la que disponemos. Creo que es una cosa más profunda, pienso que estas nuevas tecnologías son un arma muy poderosa para que los políticos y las grandes empresas puedan forjar una sociedad de trabajadores sin pensamiento crítico y sin ideales, tengo la sensación de que hay una clara tendencia a crear una sociedad formada por seres humanos que en realidad son ovejas trabajadoras que no se cuestionan nada de lo que hacen y que no disfrutan de nada más allá de lo que ponen en la tele. Hay una serie que se llama “Black Mirror” que habla de todo esto y verdaderamente creo que estamos empezando ese camino tan horroroso. Hay mucha gente que ya no escucha discos enteros, igual que no leen ni un solo libro o no ven ninguna película que no sea La Guerra de las Galaxias. Pienso que el verdadero motivo es que no hay un impulso de la cultura, hemos perdido los ideales humanistas más básicos, el romanticismo, el amor por la cultura, por la transmisión del conocimiento, el ansia por saber de dónde venimos, conocer la historia del mundo, intentar no volver a repetir los mismos errores. Todos los ideales del humanismo se han calcinado en una hoguera de capitalismo y neoliberalismo atroz. Que no se enseñe filosofía o música, que no sepamos nada de historia hace que no se tenga ningún respeto ni interés por la cultura. Nos hemos pensado que la tecnología iba a mejorar al ser humano, pero el problema es que nos hemos olvidado del humanismo y de las humanidades. Es demoledor que todos los niños del país sepan quién es un tío mentalmente deficiente como Cristiano Ronaldo, pero que no sepan quién es Michelangelo.

"Pienso que estas nuevas tecnologías son un arma muy poderosa para que los políticos y las grandes empresas puedan forjar una sociedad de trabajadores sin pensamiento crítico y sin ideales"

Tenemos una pregunta para ti de los londinenses Sauna Youth. Dice así: ¿Qué canción tiene la mejor batería?

Teniendo en cuenta que es una pregunta imposible de responder y que no existe algo como “la mejor batería” me quedaría con cualquier canción en la que haya tocado Levon Helm porque era un batería increíble y mágico.

Noé R. Rivas

Joven teleco que escribe sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

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