Entrevistamos a

Le Petit Ramon

"Me interesa el rock'n roll antes de que la industria lo domesticara. Todo lo anterior a, más o menos, 1968. Cuando los músicos estaban más interesados en transgredir, en expresar y en experimentar, que en "sonar correctos"."

Por -

Ramon Faura, más conocido como Le Petit Ramon vuelve a los escenarios para presentar su nuevo trabajo Senyores, Senyores, Senyores. Tras cuatro años de parón tras la publicación de Brou, este genio catalán vuelve a atacar con temas que beben desde el folk experimental hasta el rock más puro y clásico de los 60. Aprovechamos este lanzamiento para hablar con él sobre sus influencias, sus inspiraciones, la grabación del álbum y de los amigos de los que se ha rodeado durante su creación.

Recordad además que Le Petit Ramon estará el viernes 17 de abril presentando Senyores, Senyores, Senyores en la [2] de Apolo, y os recomendamos que no os perdías a esta fiera en directo.

Tras un largo descanso después de Brou vuelves de nuevo con Senyores, Senyores, Senyores, un doble álbum compuesto por 19 temas. ¿Cómo ha sido el proceso de componer y su grabación en el Teatre de ca l’Eril?

Ha sido agotador pero muy divertido. Desde que llegas al local con los temas, empiezas a montarlos con la banda. Y luego trasladas todos los trastos al estudio, pasas un día tocando con la banda, para irte acomodando. Después días y días de grabación... Al plantear todo el proceso en plan old school (g​r​abado con cinta, los cuatro tocando a la vez, dejando espacios para la improvisación, etc.), hemos hecho mucho curro de pre-producción; ensayar, probar diferentes versiones del mismo tema, etc. Sobre la composición no tengo tanta consciencia de trabajo. Al estar cuatro años de parón con el grupo, he ido acumulando temas con calma, más otras cosas viejas que me apetecía recuperar y, también, temas que había ido haciendo mientras tocaba con Macho.

Podemos encontrar también la mano de Joan Pons en la coproducción, ¿Cómo ha sido trabajar con él?

Una pasada. Parte del planteamiento old school se debe a la confianza que teníamos en él. Personalmente, me encanta como suenan sus discos. El sonido es espectacular y las canciones del Petit de cal Eril de lo mejor que he escuchado. Joan es una bestia del sonido; compartimos interés por los micros viejos, por experimentar con la forma de grabar las cosas, etc. Además, como artísticamente lo admiramos, estábamos tranquilos dejando muchas decisiones en sus manos. Se lo ha currado a tope. Y nos ha ayudado un montón. Lo ha hecho todo muy fácil.

Has contado también con la colaboración de grandes nombres como Carles Sanjosex o Jaume Pla de Mazoni, ¿qué tal la experiencia?

Muy bien, todos son viejos amigos. Con algunos como Jaume, ya habíamos colaborado. Esta vez, después del parón y con tanto material acumulado, apetecía celebrarlo con gente con la que además de ser colega, admiras mucho lo que hace. Traté de que cada uno participara en cosas que le fueran cómodas. Creo que acerté, todos hacen lo que mejor saben hacer y creo que se nota. La verdad es que es emocionante que tantos amigos, se hayan apuntado y le hayan dedicado su tiempo a mejorar tanto el disco. Un gustazo.

La grabación en analógico de Senyores, Senyores, Senyores, nos parece un gran acierto, ¿cómo decides que esta es la mejor manera de grabar el álbum?

Me interesa el rock'n roll antes de que la industria lo domesticara. Todo lo anterior a, más o menos, 1968. Cuando los músicos estaban más interesados en transgredir, en expresar y en experimentar, que en "sonar correctos". Cuando los que ocupaban los primeros puestos de las listas no renunciaban a probar cosas raras, a colgarse, a buscar. Después del 68, claro que pasan cosas potentes, pero ese punto crudo y arriesgado desaparece. El sonido de cuatro tíos en un cuarto, y no esa cosa higiénica de separar el sonido en pistas esterilizadas. Además la calidad que la cinta le da a la grabación, es brutal. Los instrumentos además de sonar mucho mejor, ocupan mucho más espacio, de forma natural, y no es necesario llenar tanto las canciones. Cuando el entrecot está bueno, sobra la mostaza.

Cada una de las canciones del álbum nos cuenta una pequeña historia, y tratas distintos temas desde el amor hasta la lucha de clases. ¿Cómo ordenas todos estos pensamientos?

Intuitivamente. Después de haber empezado a escribir las letras. Nunca parto de premisas racionales. Ni me planteo ningún objetivo. Son cosas que te vienen a la cabeza. Las vas apuntando, las guardas. Después te las lees como si las hubera escrito otro. Tratas de entender qué pueden significar; reordenas fragmentos, completas lo que falta. Es un proceso muy sobre la marcha, y fiándote más del estómago que de la cabeza.

Podemos entender que el título es un homenaje a Girls! Girls! Girls! de Elvis Presley, ya que pasados tantos años esas chicas hoy en día ya serán Señoras. ¿Es así?¿Por qué?

Sí, sí... tiene que ver con el homenaje a los tiempos en que los tipos a los que todo el planeta escuchaba, en vez de sentirse condicionados, le daban la vuelta a la tortilla continuamente. Que un blanco imitara a los negros en 1954 no es ninguna broma. Por no hablar de todo el rollo psicotrópico de mediados de los sesenta (Beatles, Pretty Things, Small Faces, etc). Girls Girls Girls, ahora señoras, también es trabajar con los sonidos que más me han marcado. Con los años vas conociendo cosas que te encantan y de las que aprendes. De Broadcast a Wave Pictures o lo que sea, pero la música que te sacudió a los 11 o 12, esas son tus raíces, forman parte de como eres. Y empecé con eso, Elvis,Little Richard, Gene Vincent... después descubrí los sesenta ingleses y ya fue el desmadre.

El álbum se editará bajo el sello Le Chien Malade que tu mismo has creado, ¿cómo surgió la idea de crear tu propio sello?

Notábamos que teníamos algo grande entre manos. No por si está bien o no, por si es mal disco o buen disco; sino porque nos lo estábamos pasando de la leche, dejándolo todo, emocionados con los ensayos, grabando, con los invitados... pensé que ya que nos dejábamos la piel, valía la pena encargarse de todo, hacerlo a nuestra manera. La decisión definitiva la tomé cuando Eneida, después de escuchar algunos temas, me dijo que nos asociáramos... allí sí que pensé ¡Si Eneida se mete, me tiro a la piscina!

"Notábamos que teníamos algo grande entre manos. No por si está bien o no, por si es mal disco o buen disco; sino porque nos lo estábamos pasando de la leche."

‘Mentre Dorms’ es posiblemente una de las canciones más íntimas y “calmadas” del disco, me ha llamado la atención por su tierna delicadeza y la suavidad de los instrumentos. ¿Qué querías contar en esta canción?

Quería hablar de ese amor de pareja que ya no es explosivo ni de película. Ese amor más profundo, el que sientes por la persona con la que ya hace tiempo que compartes tantas cosas. Ese amor del que a veces no eres del todo consciente, y que de pronto, en un detalle cotidiano, un gesto, un día que estás sólo, mirando una foto, o mirando como duerme o pilla el bus, salta y te hace ser consciente de cuanto quieres a esa persona.

Podemos encontrar una gran mezcla de géneros, desde folk experimental hasta el rock más clásico donde podemos ver tu pasión por los años 60. ¿Cómo definirías tú música?

Yo diría que para no quedarme atrapado en los prejuicios del presente, miro aquellos momentos, para mi fascinantes, donde cosas que hoy marcan el sonido general (corrección, higienismo, etc) no importaban. No trato de tirar para atrás ni de sonar vintage porque sí. Trato de aprender a sonar "verdadero". No sé como definirlo en términos de estilo. Intento que suene... no sé... libre... transmitir la sensación de que vamos muy en serio, pero sin ninguna solemnidad. Los negros siempre han sido muy buenos en eso, el rythm'n blues, el soul... parece que no les cueste, que no tengan miedo, tocan y ríen... es eso lo que me gustaría que definiera mi música. ¡¡Música negra, eso es!!

Siguiendo con los distintos géneros de los que se ve que has bebido, ¿Cuáles han sido tus mayores influencias?

La que más, el pop psicodélico del 66 al 68. El Inglés por supuesto (Beatles, Who, Small Faces, primeros Pink Floyd, Stones, etc) y también la ola americana (de los Byrds a los 13th Floor Elevators, pasando por Jefferson Airplane o Buffalo Springfield). Después, los cincuenta más negros (Bo Diddley, James Brown, Little Richard) y también el rock'n roll más blanco (Elvis, Gene Vincent, Johnny Cash, Eddie Cochran).
Después hay dos mil cosas sueltas que me han marcado de otra manera. Mucho, la Velvet Underground i Captain Beefheart; pero también los Sex Pistols, Kraftwerk. Joy Division, Cabaret Voltaire, Devo, Los Fleshtones, Beck, Blur, ... muchas cosas .

En todas nuestras entrevistas nos gusta que nos dejéis una pregunta para el siguiente grupo a entrevistar. ¿Cuál es la tuya?

¿Cuál es el tipo de local que tu crees que le va mejor a la música que tocas? ¿Mañana, tarde, noche? ¿Público sentado o de pie? ¿Bebiendo o secos? ¿Festival, solos, compartiendo cartel con una banda?...

Del mismo modo tenemos una para ti de The Dodos, dice así: ¿Cuándo llegaremos a conocer aliens?

Ya los hemos conocido. Están aquí y suenan de Puta madre, son Las arañas de Marte de David Bowie... otra referencia genial que me había olvidado... je je je.

Elisabeth
Elisabeth

Licenciada en Humanidades y amante de todo lo que rodee el mundo audiovisual, en mi mochila siempre encontrarás una cámara, mi móvil, unos auriculares, una agenda y un boli. Lo que más me gusta es disfrutar de la música en directo y guardar las entradas de recuerdo. ¡Ah! Y los velociraptores.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *