Entrevistamos a

Juan Wauters

"No quiero que un día mire hacia atrás y pueda decir que mi música suena de una determinada forma. Tan solo creo que mi música es un sentimiento."

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El uruguayo afincado en Nueva York ha publicado este mismo años dos LPs, dejando constancia de su forma totalmente inconfundible de exponer las situaciones que le rodean y encerrarlas en canciones. Por un lado, a principios de año vio la luz La Onda de Juan Pablo, un disco donde nos encontrábamos una nueva cara del músico respecto a sus anteriores LPs, logrando al mismo tiempo que todas las canciones fuesen interpretadas en castellano. Grabado a través de diferentes países de Latinoamérica y América Central, Juan nos dejaba fascinados por la ligereza y espontaneidad de unos temas que recogían un pedacito de las músicas populares de los países recorridos. Con historias a pie de calle, repletas de vitalidad y contadas con todo detalle, los versos reflejados abrían un nuevo camino en su carrera. Unos meses después, con la llegada de la primavera, llegó Introducing Juan Pablo, un disco que se podía intuir como una continuación lógica de su sus dos primeros LPs. Con un tono mucho más serio, reflexivo y nostálgico, Juan nos entregó canciones de enorme belleza donde el núcleo acústico resultaba fundamental. Aprovechando toda la gran actividad que ha tenido lugar en estos meses en torno a su figura, Juan atiende a nuestra entrevista desde su casa en Nueva York.

Este año has publicado dos trabajos con apenas pocos meses de diferencia entre su lanzamiento. ¿Viendo el buen tirón que tuvo el primero te lanzaste a publicar el segundo o ya tenías en tu cabeza publicar ambos en tan poco espacio temporal?

El segundo trabajo no se habló mucho de él en la prensa ni el sello le dio tanta promo. Quizás fue porque yo lo grabé en 2016 pero en ese momento no tenía muchas ganas ni de promoverlo ni de lanzarlo, quería que viese la luz mejor en otra ocasión. No sabía muy bien cuando. Entonces la idea era sacar el más reciente que había compuesto, el de La Onda de Juan Pablo y después sacar este segundo que es el antecesor. Este muestra una onda más experimental, tratando de abrir los horizontes de mi música, algo que en el primero que saqué este año se muestran mucho más abiertos. Se podría decir que Introducing Juan Pablo es como un ensayo musical en un momento de mi vida en el que no estaba muy dispuesto a salir de gira con todo lo que implica estar expuesto a sacar un disco.

   

Comenzando con el primer disco que sacaste este año, el de La Onda de Juan Pablo, lo grabaste a través de un viaje por Latinoamérica y América Central durante un largo viaje. ¿Este viaje lo emprendiste sin rumbo fijo o ya lo tenías totalmente planificado?

Lo planee todo antes de salir. La idea era estar un mes en cada país, que previamente ya había elegido porque eran países que ya había visitado. Los países que escogí de debieron a que yo sabía que había personas allí con las que tenía una conexión especial que me podría ayudar a grabar mi álbum. Algo así como si me diese por hacer canciones flamencas, me iría a Andalucía si tuviese alguna persona local que me pudiese orientar o indicar los lugares en los que voy a encontrar buenos músicos.

Aunque imagino que tendrías muy claro el tipo de música que te ibas a encontrar en cada país, imagino que debe cambiar mucho el verla tocar en directo, descubriendo nuevas curiosidades de estos sonidos. ¿Esto te ocurrió a ti?

La verdad que no estaba muy familiarizado con todos los estilos a los que me terminé acercando. Todo fue más enfocado hacia una búsqueda de personas autóctonas que tocasen con instrumentos de allí. Más bien se puede definir como una colaboración, más que decir que me lanzase a buscar estilos musicales, ya que quería encontrar a personas que aportasen su visión y forma de tocar personal.

Entonces, ¿tenías más o menos preparadas las canciones que irían cambiando a través del viaje?

Exactamente eso fue lo que ocurrió. Salí con muchas canciones antes de emprender el viaje y cuando encontraba diferentes instrumentos o personas que yo sentía que podía colaborar con ellas, pensaba en el momento con qué canción de las que ya tenía más o menos elaboradas podrían quedar bien.

"Se podría decir que Introducing Juan Pablo es como un ensayo musical en un momento de mi vida en el que no estaba muy dispuesto a salir de gira con todo lo que implica estar expuesto a sacar un disco."

Referido a todo este proceso, ¿hay alguna experiencia con alguno de los músicos que colaboraron que te marcase mucho?

Realmente todas fueron muy especiales, pero por ejemplo cuando grabamos ‘Mi Vida’, toqué con una persona que toca el guitarrón chileno, un instrumento que no había visto en mi vida. Es una guitarra que tiene 25 cuerdas y me pareció muy impresionante. Se toca de una forma muy particular y no se sabe muy bien de donde viene este instrumento ya que no hay ninguno similar. El músico que tocó este instrumento me explicó bien todas su particularidades, siendo una de las sesiones que se demoró más ya que quería comprender bien la onda a la canción.

Antes de que empezase la canción, le pedí si podía crear una introducción tradicional al tema, incluyendo algo muy propio chileno. Cuando estábamos hablando sobre mi experiencia, mi viaje y mi proyecto me dijo algo muy lindo que es que lo que estaban haciendo es canto a lo divino. Es decir, componer música para la música, glorificar lo divino de la música. El principal propósito de esta música es que sea compartida.

Te iba a preguntar también, en base a lo que he leído en las historias de la web interactiva tan bien montada que tienes, por la historia de ‘Un Buen Día Hoy Será’, grabada en Lima con Walter al arpa. ¿Esta canción cambió mucho de cómo la tenías compuesta a como luego surgió?

Muchas de las canciones que escribo, que luego terminan por no estar ni en un disco ni en nada, parten de una melodía que surge caminando por la calle sin guitarra ni nada. Entonces al final resulta que esta canción estaba creada a capella, como una melodía y una letra sin más. Esto es lo que era esta canción, como una marcha laboral. Pensé quizás grabarla en el Norte de México, en Sonora, que tienen mucha música de banda con sus percusiones y vientos tocando en plena calle. Al final como tenía un ritmo tan repetitivo y con Walter tenía una bonita amistad, no lograba cuadrar una canción que se ajustase a lo que podíamos hacer entre los dos, por lo que escogimos esta. Quedó muy diferente a lo que me imaginaba pero me encantó porque desde que comencé el proyecto hasta que lo terminé no tenía ni idea de cómo se iba a desarrollar, se puede decir que el disco fue entrando al mundo.

"A veces todos tenemos la oportunidad en la vida de rebelarnos y crear un cambio, ser diferentes. Sin embargo muchas veces no nos damos esa libertad porque conlleva mucha responsabilidad y riesgo porque uno puede terminar en una situación muy vulnerable. "

También te quería preguntar la canción de ‘Machete’, con la que abres y cierras el disco. Para mí tiene un fuerte mensaje de rebelión. ¿Qué querías transmitir con este tema?

Esta canción surge de una forma parecida a la anterior, de esas canciones que escribo mientras camino y surgen en mi cabeza. Estaba pensando que en las canciones no trato de lograr nada, sino más bien son una conversación interna que tengo, tratando de contar mi experiencia en el mundo. Entonces en ese momento sentía que hay momentos en la vida que hay que tomar la libertad que tenemos de rebelarnos. A veces todos tenemos la oportunidad en la vida de rebelarnos y crear un cambio, ser diferentes. Sin embargo muchas veces no nos damos esa libertad porque conlleva mucha responsabilidad y riesgo porque uno puede terminar en una situación muy vulnerable. Te puedes rebelar y luego te das la cuenta de que por lo que rebelaste no era importante, o no ha surgido el cambio esperado con esa rebelión.

Al final estaba pensando lo necesaria que es la rebeldía por momentos en la vida y hacerle un canto a todo eso. Yo me crie en Uruguay y básicamente el país es todo campo con sus vacas y sus caballos. Aquí hay un dicho que es agarrar el caballo de las riendas, algo así como ser responsable y tomar control sobre tu vida. Eso se hace con rebeldía o con actitud. Hay momentos en los que siento que la vida me pasa por arriba y otros en los que tengo que sujetarla y actuar con rebeldía. Eso no significa actuar loco, solo significa estar atento a mi situación.

 

Otro aspecto importante de estos trabajos es el personaje de Juan Pablo. No sé si se puede definir como un alter ego tuyo o como otro tipo de invención.

Como te comentaba, en realidad surge cuando compuse Introducing Juan Pablo. Estaba en una época en la que sentí que necesitaba cuestionarme nuevamente que significaba para mí hacer música y si yo iba a ser profesional en la música de qué forma lo iba a hacer. Porque los primeros discos que saqué, la verdad, no me había cuestionado esto, así que cuando salía a presentar estas canciones sentía que no sabía cómo presentarme. Entonces cuando estaba grabando estas canciones me di cuenta de que estaba yendo más allá. Mi nombre en realidad es Juan Pablo, no solo Juan, así que siento que a través de Juan Pablo me estoy presentando de una forma más consciente y en profundidad, diciendo este soy yo. Estoy reafirmando de alguna forma una sinceridad en mi trabajo.

De lo que me has comentado antes, acerca de cuándo te replantabas si lo tuyo era dedicarte y vivir de lleno a la música, en el vídeo de presentación que hiciste de La Onda de Juan Pablo, dijiste que en nueva York te puedes inventar un trabajo. ¿En qué momento te diste cuenta que podías vivir como músico en Nueva York y como influyó la ciudad para dar este paso?

En Estados Unidos siempre se dice esto del “you made it”, algo que me dijeron en el momento en el que comencé a tocar la guitarra en señal de lo has logrado. Siento que mi logro en la música comenzó cuando levanté la guitarra y aprendí mi primer acorde. En ningún momento ha cambiado lo que he hecho. Todo hasta donde he llegado hoy ocurrió porque decidí tocar por primera vez. Hacer música es parte de mi actividad, y si en algún momento de mi vida no es la fuente principal de mis ingresos, no dejará de ser mi trabajo. A pesar de que hay veces que mis ingresos económicos no tienen que ver con la música, hacer canciones es una actividad que siempre ha estado presente en mi vida y ocupa mi tiempo completo en mi cabeza. Volviendo un poco al tema de la rebeldía, se podría decir que estoy descontento con la vida cotidiana que me tocó a mí y la música es la opción para crear un mundo diferente.

A veces tratan de hacerte pensar que tu vida y tu personalidad están definidas de la forma en la que te ganas la vida y consigues dinero, algo que para mí está completamente mal. Hay muchas cosas que te definen como ser un miembro de tu familia, de tu círculo de amigos. Todo eso también es lo que representa a las personas.

 

A lo largo de tus trabajos, no solo en estos dos últimos sino también desde Who Me? y el anterior , me da la sensación de que has ido cambiando desde un tono más enfocado en narrar tus propias experiencias hasta centrarte en otros personajes o mostrar otras perspectivas. ¿Sientes que este giro se ha producido en tu música?

Sí puede ser porque en realidad mis primeros discos surgen describiendo mi vida cotidiana aquí en Nueva York, donde un vive muy solo. Desde que empecé a sacar música bajo mi nombre he tenido la oportunidad de viajar mucho, conocer más personas y estar totalmente acompañado. La verdad es que nunca había pensado en esto que me dices pero sí que puede ser, porque antes en mi vida cotidiana estaba muy solo y ahora ya no. Soy muy consciente de que mi vida cambió mucho solo porque me ha gustado estar expuesto a culturas diferentes e ir a otros lugares. No solamente a tocar, sino a intercambiar experiencias con la gente, ver el ambiente y como es la vida en diferentes partes del mundo.

Me interesa mucho eso y estoy seguro que al intercambiar cuentos de vida con gente de otros países, mi perspectiva se ha enriquecido. Me doy cuenta de que los problemas son universales, de que la felicidad es universal. Somos muy parecidos todos, hay algo que nos une a todos en el mundo que va más allá de las culturas que tenemos. Esto no quiere decir que las culturas no sean divinas porque también nos diferencian. Todo lo que nos une me hace feliz y quizás también hay algo de eso en mis canciones.

"Mi nombre en realidad es Juan Pablo, no solo Juan, así que siento que a través de Juan Pablo me estoy presentando de una forma más consciente y en profundidad, diciendo este soy yo. Estoy reafirmando de alguna forma una sinceridad en mi trabajo."

Entrando un poco en el carácter compositivo de los temas de Introducing Juan Pablo, canciones como ‘Letter’ o ‘Straighten Up and Lose’ quizás contrastan un poco con tu vena más propia de música latina, llevándolo todo a un lado más anglosajón y relacionada con los Beatles. ¿Para ti existe una gran diferencia entre estos temas y los que pueblan La Onda de Juan Pablo?

Lo que ocurrió exactamente cuando terminé Introducing Juan Pablo, que contiene las canciones que me mencionas, es que me di cuenta de que seguí haciendo un poco lo que estaba haciendo antes: música en Estados Unidos para un público anglosajón. Yo en realidad empecé a tocar música aquí por lo que es lo que siempre me ha salido. Quizás cuando acabé de componer este disco me di cuenta de que mi música tenía también mucha llegada al público latinoamericano que está aquí, por lo que fue en ese momento en el que yo decidí que quería hacer un disco en español para esa gente directamente.

uise cantar en nuestro idioma a toda esta gente. Después las canciones se fueron armando en el viaje, más bien los arreglos. Estoy pasando un momento en mi vida en el que la música que estoy haciendo bajo el nombre de Juan Pablo es algo en lo que quiero plasmar músicas muy diferentes, pero que entre sí pueden convivir en mí. No quiero que un día mire hacia atrás y pueda decir que mi música suena de una determinada forma. Tan solo creo que mi música es un sentimiento.

 

Resulta curioso que cuando comenzaste con The Beets, tus canciones eran en formato banda completa y un formato más eléctrico, algo que cambió totalmente con tu primer trabajo, mucho más acústico y sin banda fija detrás. ¿Te sientes más cómodo llevando las riendas de todo?

Cuando me presento solo en directo la gente y yo conectamos de otra manera. Tengo una conexión más directa cuando estoy solo en el escenario, ya que me pone a mí en un espacio más vulnerable y todo el sonido tiene que ver con mi guitarra y lo que canto, por lo que le da una libertad diferente. En este momento en el que yo no estoy tan establecido con mi música, es decir, que trato de ganarme la vida como puedo con esto, no puedo costearme una banda y salir de gira con ella. Ahora que estoy tocando a nivel internacional en Latinoamérica, Norteamérica y Europa, no podría desde luego mantener el proyecto. Quizás al final es todo tanto por razones económicas como por artísticas, por lo que te comentaba del acompañamiento en directo.

Encuentro muy intrigante el sentimiento de subirme solo al escenario, sintiendo que cada directo es un reto en el que cualquier cosa puede suceder. No tengo tanta seguridad y es todo muy frágil. En los discos si el acompañamiento ha sido siempre diferente es porque siempre me gusta pensar en acompañamientos diferentes para las canciones. Me gusta pensar que las canciones son solo canciones y las grabaciones son una versión de ellas. Después puede ser interpretada de muchas formas por otra persona o por mí, por lo que me gusta que las canciones puedan existir de muchas maneras.

"A veces tratan de hacerte pensar que tu vida y tu personalidad están definidas de la forma en la que te ganas la vida y consigues dinero, algo que para mí está completamente mal. "

Después de colaborar con tantos músicos en La Onda de Juan Pablo, ¿en algún momento se te ha ocurrido hacer un concierto especial en el que puedan estar presentes tocando buena parte de los músicos que participaron en el disco?

Sería un sueño en realidad, me encantaría. Sin embargo como todas las personas viven de diversas partes del mundo, juntarlas conllevaría mucho dinero. Desde luego ahora mismo no se puede, pero quién sabe, algún día se podría llevar a cabo. Con unos 20.000 ó 25.000 dólares se podría montar algo en Nueva York (risas).

En todas nuestras entrevistas nos gusta que nos dejéis una pregunta a la siguiente banda a entrevistar. ¿Cuál es la tuya?

Algo que dice mucho de la personalidad de una persona y que siempre me gusta preguntar es lo siguiente: ¿cómo te gusta el punto de hecho de un entrecot y cuál es tu forma favorita de cocinar un huevo?

Del mismo modo tenemos una para ti a cargo de Mula. Dice así: ¿cuál es la cosa más loca que te ha ocurrido en un directo?

Me pasan siempre muchas cosas (risas). Algo muy curioso para mí fue cuando me presenté en Montevideo por primera vez en directo en 2016. Fue un sentimiento muy loco porque me fui de Uruguay en 2002 a Estados Unidos por temas familiares. Por entonces la música me acompañaba en momentos muy duros, en los que me sentía desarraigado. Ese mismo medio, el canal de la música me devolvió a mi país y fue un sentimiento de lo más bonito.

Noé R. Rivas

Estudiando teleco y escribiendo sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

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