Entrevistamos a

Erik Urano

"Lo que hago es una crónica de mi alrededor y mi situación, y cómo trabajador precario, visibilizo mi entorno desde mi prisma."

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En estos días complicados donde no sabemos muy bien hacia donde se dirige todo, pero sí de que punto partimos, Erik Urano publica su nuevo LP Neovalladolor, el primero bajo Sonido Muchacho. Arropándose de colaboradores habituales como su inseparable Zar1 o los malacitanos BSN Posee, el músico refleja de nuevo un disco de lo más combativo,  afinando más que nunca su vertiente grime. Rodeándose de toda la estética propia de una ciencia ficción que mira hacia un futuro con la carga de un pasado incompleto y desestructurado, nos encontramos ante unas canciones con una fuerte capacidad sugestiva instalada en una distopía de lo más reveladora. El combo entre los retratos que capturan la desilusión en sus múltiples formas y la necesidad de reflejar el nerviosismo imperante en sus letras empuja todo hacia esa sensación de estar siempre ante el borde del precipicio, siendo conscientes al mismo tiempo del enfoque enrocado y resistente que se puede leer entre líneas. Aprovechando lo reciente de este trabajo, entrevistamos al músico.

El concepto que rodea un poco este trabajo vendría a ser algo así como la visión distópica de Valladolid. ¿Consideras que este concepto de Neovalladolor es a partir del cual construiste estos temas o más bien surgió a medida que te iban saliendo los temas?

En este caso andaba con el concepto de neovalladolor en la cabeza desde hace un tiempo, de forma que empecé a trabajar los temas un poco en torno a esta idea. Es algo un poco abstracto, pero lo empecé a articular el disco en base a ello, en vez de a la inversa.

 

Has desarrollado toda tu vida en Valladolid, ¿crees que a medida que has ido creciendo tu perspectiva sobre la ciudad ha ido cambiando o es algo que ha permanecido bastante constante e inamovible con el paso del tiempo?

Creo que la ciudad ha ido cambiando, al igual que yo también he ido cambiando como persona, claro. Sin embargo, más o menos los mismos cánones se han ido repitiendo siempre. Al final lo veo todo de una forma un poco cíclica, ya que el propio mundo es algo que no permanece igual.

Cierto es que siempre ha mantenido la misma esencia pero el envoltorio es lo que sí que se ha ido presentando de una forma diferente, modernizado un poco, por decirlo de alguna forma. Lo que también pasa un poco es que es una ciudad a medio camino entre todas. No es una grande ciudad, pero tampoco pequeña. Entonces creo que eso también hace que vaya cogiendo elementos de otras.

Siempre me ha gustado mucho como mezclas escenas más directas y reconocibles para todo el mundo junto con otras mucho más crípticas y que apelan a la ciencia ficción. ¿Buscas siempre equilibrar en tus composiciones estos dos apartados o es algo que no tienes en cuenta?

A día de hoy, es algo que no tengo en mente, ya que se ha convertido en una especie de artesanía. Como alguien que lleva trabajando en el metal toda la vida y ha ido encontrando caminos o un escultor dándole forma a la piedra. Al final a mí me pasa un poco eso, que son muchos años ahí escribiendo de esta forma, que tampoco es muy intencionada, sino que más bien surge de lo natural. Entonces ya también he ido alcanzando mi propia forma de hacerlo, por lo que me sigue saliendo así.

Sí que es verdad que a veces me gusta darle como una de cal y una de arena. Dentro de que todo sea muy críptico, pero sí que hay mensajes concretos que los suelto de una forma más cruda y explícita. Se puede decir que sí que me mola un poco esa dualidad de esconder una y dar una bofetada con la otra. Aunque ya te digo, que lo veo algo totalmente natural y se ha ido puliendo sin darme cuenta.

"Veo todo lo tecnológico un poco como una droga. Es todo bastante inocuo y depende del uso que cada uno le de, pudiendo caer de un lado u otro. "

Sin lugar a dudas los elementos tecnológicos están muy presentes en todo lo que rodea tus composiciones como puede ser el caso más evidente el de ‘Drones’ y letras como “recibo por aire el paquete en casa”. ¿Crees que tu mensaje encierra algo relacionado con el mal uso de lo tecnológico o es algo que no quieres transmitir en tus canciones?

Pienso que no deja de ser una especie de crónica del presente y sí que es verdad que en el presente hay usos un poco mal enfocados de la tecnología. Al mismo tiempo no quiero dar un mensaje tipo Black Mirror donde toda la tecnología es el demonio y nos va a llevar a la extinción. Al final lo que hago es la crónica de lo que veo alrededor. Veo todo lo tecnológico un poco como una droga. Es todo bastante inocuo y depende del uso que cada uno le de, pudiendo caer de un lado u otro. Incluso en este caso, la tecnología puede ser algo muy positivo. Luego que se den malos usos es otra cosa, ya que siempre creo en el progreso por encima de todo.

Quizás ‘Penfield’ es en la canción donde muestras de una forma más clara entornos industriales y aparecen rasgos sociales más relacionados con los trabajadores con frases tan potentes como “ley de dios, es ley del hombre, nunca del cosmos” o “futuro atrás, mirada al frente”. ¿Crees que en tus composiciones tienes muy presente el escribir desde una conciencia de clase?

Tenerlo presente está, porque es algo que tengo muy interiorizado. Sí que es verdad que aunque a veces las letras se camuflen toda esta parafernalia lingüística, sí que siempre suelen aflorar pequeños detalles. No es que sea algo aposta, meter una determinada cosa aquí por los trabajadores del mundo. Simplemente yo soy un trabajador que tiene su conciencia de clase por lo que resulta inevitable que este hecho surja en mis creaciones artísticas. Aparece desde lo natural, pero al mismo tiempo es algo que intento hacer patente siempre. Al final es lo que te decía antes, lo que hago es una crónica de mi alrededor y mi situación, y cómo trabajador precario, visibilizo mi entorno desde mi prisma.

 

En tus temas tienen mucha importancia siempre los espacios y los escenarios, como puede ser el caso de ‘2984’ en este trabajo. ¿Siempre sueles tomar lugares o edificios muy concretos para dar vida a tus canciones o más bien piensas en ellos en términos genéricos?

Sí que lo suelo hacer todo un poco más genérico. Al final se me crea una especie de batiburrillo mental entre los entornos concretos que me muevo, los entornos concretos ficcionados, sobre lo que leo o visiono, y otros entornos concretos que no suelo transitar pero conozco. De esta mezcla en mi cabeza surgen otros entornos post imaginarios que podamos reconocer todos.

Sí que intento transmitirlo desde cierta objetividad, intentando reflejar puntos comunes. Para ello, acostumbro a radiografiar mi zona, pero al final vivimos dentro de sitios fractales: mi zona será muy parecida a la de otra persona, por lo que todo son bucles en los que nos vemos representados durante todo el tiempo. Igual que cuando alguien me cuenta algo sobre su ciudad veo los paralelismos y los puntos en común con la mía.

Me resulta fascinante como la lista de colaboraciones en tus trabajos y en especial en este resulta siempre de lo más variada. ¿Te consideras una persona que siempre precisa de trabajar en conjunto y compartir sus ideas en vez de tender al individualismo?

Creo que casi por error tiendo demasiado al individualismo pero en mis propios trabajos. Al final los discos los elaboro muy desde el individualismo. Les doy muchas vueltas en mi cabeza. Esto no excluye que a la vez me guste hacer cosas con gente externa y colaborar. Cierto es que quizás al final acabo participando en más proyectos de fuera de mi movida que gente que pueda venir a los míos. De hecho en mis canciones las colaboraciones suelen ser muy reducidas. En este hay dos muy concretas. En el fondo creo que tiro más en lo creativo y artístico hacia el individualismo.

"En este disco buscaba que todos los temas pudiesen funcionar por sí solos, pudiendo coger un tema y que funcione como un single a parte del trabajo, pero al mismo tiempo que la cohesión de todo fuese bastante fuerte, tanto en lo conceptual como en lo musical."

Del mismo modo, al contar con diferentes productores, ¿en algún momento sentiste que pudiese quedar algún tema más descolgado en cuanto a su sonido?

Es algo que me preocupa bastante. Por ejemplo en este disco, que trabajo con bastantes productores, tenía ganas de involucrar a varias personas porque al final me gusta conocer gente que haga cosas muy guapas. De ahí que intente meter a los máximos posibles. Sin embargo a la vez es complicado porque busco un nexo sonoro, un hilo narrativo en cuanto a la música. Quiero que quede algo rocoso, algo coherente. Entonces en ese aspecto sí que resulta complicado, pero al final como es un trabajo de ir poco a poco y de larga distancia, voy cogiendo músicas que veo que van empastándose en conjunto para poder percibirlo como tal. De hecho, en este disco buscaba que todos los temas pudiesen funcionar por sí solos, pudiendo coger un tema y que funcione como un single a parte del trabajo, pero al mismo tiempo que la cohesión de todo fuese bastante fuerte, tanto en lo conceptual como en lo musical.

Quizás ‘Molecular’ es la canción que llama un poco más la atención porque adopta un cierto ritmo reggaetonero aunque mantiene totalmente la coherencia con el disco. ¿Desde el principio tuvisteis clara la línea a desarrollar en este tema?

Sí. Tampoco nunca me he cerrado a nada en concreto y con Merca Bae, que es el productor del tema, ya llevaba un tiempo hablando de hacer algo. Me pasó ese ritmo y me gustó mucho. No me fijé en nada más que si me inspiraba y podía hacer algo con él. Este ritmo en principio tenía ese toque un poco más dance hall y ya una vez que Merca Bae lo trabajó, habiéndome grabado yo la letra, le metió un dembow al final que me flipó como quedaba. Nunca he cerrado ninguna puerta en cuestiones de estas, porque al final la gente se enreda mucho y son todo cuestiones de bpms y si los bombos y las cajas están colocadas de una manera o de la otra. Todas estas cosas al final no dejan de ser subjetividades

Por aquí se te considera como el artista grime referencia. ¿Para ti este género siempre ha estado muy presente desde su eclosión más o menos por los 2000 o estabas más atento a otras cosas por aquel entonces?

El grime en concreto sí que lo pillamos medianamente pronto. Tampoco muy pronto. Sí que era ya más o menos la época de tener internet y nos llegaba alguna cosa más por ahí. Nos fijábamos en el rap un poco más raro o cosas más distintas y cuando apareció esto nos llevamos una gran sorpresa. Eso de mezclar la electrónica y el rap a un nivel bastante guay me pareció un buen golpe. Todo esto yo creo que nos llegó más o menos por el 2017. Descargamos algún programa de radio pirata de Londres y teníamos referencias sin saber muy bien lo que era.

"Siempre me he identificado mejor con el público y con el sector del rap porque al final es la puerta por la que yo he entrado a hacer música, aunque cierto es que nunca me he llegado a sentir dentro de esa escena. "

Aunque siempre la etiqueta con la que más se te ha relacionado ha sido la del rap, tus canciones siempre han mirado hacia múltiples direcciones. ¿Crees que siempre te has sentido un poco a medio camino entre lo que podría ser el público propiamente más rapero y gente que mira hacia sonidos más electrónicos o al final se ha decantado la balanza de algún lado?

Siempre me he identificado mejor con el público y con el sector del rap porque al final es la puerta por la que yo he entrado a hacer música, aunque cierto es que nunca me he llegado a sentir dentro de esa escena. Al final, como he dicho otras veces, ha acabado siendo incluso un hándicap. A base de estar en tierra de nadie, en un islote entre un lugar y otro, he logrado construir una identidad propia en este islote. Digamos que en este cachito de tierra que estaba es al que viene la gente a visitarme.

En todas nuestras entrevistas nos gusta que nos dejéis una pregunta para la siguiente banda a entrevistar, ¿cuál es la tuya?

¿Qué disco que ha salido recientemente y crees que se seguirá escuchando dentro de 20 años?

Del mismo modo tenemos una para ti a cargo de la banda británica Martha: ¿Cuál es el mejor cómic que has leído y por qué?

En vez de decirte otros clásicos que conocerá todo el mundo, te voy a decir este otro por si alguien no lo conoce, lo pueda disfrutar. Psiconautas de Alberto Vázquez.

Noé R. Rivas

Joven teleco que escribe sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

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