Entrevistamos a

Él Mató a un Policía Motorizado

"Nuestras letras tienen relación directa con nuestra experiencia y nuestra experiencia habla de ese enamoramiento hacia el espíritu juvenil."

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El Mató a un Policía Motorizado son la banda argentina que más nos apasiona. Con tres EPs y un gran LP como es La Dinastía Escorpio, el grupo ha creado un particular universo entorno a unas letras generacionales y guitarras enérgicas pero oscuras. Hace unos días regresaron de gira a nuestro país presentándonos un disco recopilatorio homónimo que recoge los grandes temas de su carrera. A su paso por Valladolid, tuvimos el enorme placer de entrevistarlos horas antes de su concierto. Este fue el resultado de nuestro agradable encuentro.

Vuestras canciones tienen un componente muy generacional, destinado en parte a una etapa de la vida más relacionado con lo juvenil o post-adolescente. ¿Lo veis vosotros de esta forma?

Sí, seguramente. Cuando me preguntan por las letras, es muchas veces muy difícil de responder porque los momentos en los que me preguntan son realmente cuando me pongo a pensar de donde salen las letras. Mientras escribo dejo que las letras fluyan y no planeo muy bien a quien van a estar destinadas. Lo que si es cierto es que tienen relación directa con nuestra experiencia y nuestra experiencia habla de esto, de ese enamoramiento hacia el espíritu juvenil.

En vuestro último trabajo, Dinastía Escorpio, todas las canciones se mueven entre un doble espíritu entre lo fatídico y lo esperanzador. ¿Os resulta moveros en esta línea?

El juego entre estas dos tendencias que mencionas creo que está todo el tiempo en la vida de todos, buscar el equilibro entre las cosas buenas y malas que suceden. La idea un poco optimista de nuestras letras no se trata de ser un mensaje de ayuda ni nada de eso, sino de describir esos sentimientos, de cómo es nuestra realidad, atravesando los malos estados. Nos gusta jugar un poco con eso, mostrar cómo es la oscuridad y al mismo tiempo la parte buena que siempre está en los momentos de alegría máxima contraponiéndose a esa tristeza o nostalgia.

Revisando un poco vuestra discografía nos encontramos vuestros tres primeros EPs enfocados como una trilogía. ¿Cuándo escribisteis el primer EP tenías en mente los otros dos ya que están enfocados como una historia continuista?

La verdad es que no. Lo primero que surgió fue hacer Navidad de Reserva en una época en la que escuchábamos muchos discos navideños tipo Beach Boys o Elvis, muy comerciales en su época. Me encontré con estas canciones y se me ocurrió trasladar esto a lo que nosotros hacíamos, a nuestro lenguaje, nuestra realidad. Sobre todo centrado en la Navidad argentina que es una Navidad con mucho calor, a diferencia de lo que ocurre por aquí. Sin embargo se festeja con tradiciones de los lugares fríos, se festeja con turrones, con cosas que no encajan con el clima.

Todo esto crea algo extraño y un poco el foco de la idea, era contextualizarlo en un disco. Una especie de festejo obligado, los nervios de fin de año, algo extraño. Tratamos de conducir todo esto a un lugar real en la música. El plan era que esto fuese algo puntual, que no surgiese como un álbum completo sino un disco corto con los mensajes puntuales a transmitir. A partir de aquí, comprendimos la dinámica de sacar un disco corto y a encontrar todas esas cosas que nos motivaban y a usarlas como disparador de nuevas obras.

Luego otra cosa con la que estábamos preocupados era con todo el asunto del apocalipsis, el fin del mundo. Por lo que unimos esas dos temáticas y en medio dejamos Un Millón de Euros, que es el EP de temática más libre. Al final nos encontramos con un nacimiento, vida y muerte representados en estos tres EPs con la Navidad como punto de origen.

Investigando un poco, me llamó mucho la atención el libro de Ruta del Sol de la editorial Mancha de Aceite. ¿Fue este el momento en el que sentisteis que habíais dado un gran salto como banda?

Estuvo buenísimo porque fue un chico llamado Walter que lo conocimos en uno de nuestros recitales. Tiene una editorial independiente y se le ocurrió que podrían quedar muy bien las letras de nuestras canciones puestas como poesía. A mi encantó la idea enseguida, le dije tira para adelante y en seguida le proporcioné mis dibujos. Por nuestra parte muy contentos con la respuesta que genera la banda, las canciones, las letras y aún más cuando inspira a otro a armar otra cosa como esto o vídeos que nos hace la gente con nuestra música y los cuelgan en internet. Es increíble como una obra dispara otra.

Los carteles que realizáis para cada concierto me fascinan un montón. Siempre todos los artistas incluyen una foto promocional en cambio vosotros ilustráis todo. ¿Cómo surgió esta idea?

Nos gusta dibujar desde chicos y desde que empezamos dedicábamos horas al dibujo, a la ilustración. Yo estudié en una escuela con educación artística, escogí la parte plástica y ahí conocí al batería del grupo. Primero nos dedicamos a esto y luego salieron las ganas de hacer música. Por eso cuando formamos la banda, encontramos de nuevo la razón para volver a dibujar y hacer de eso algo, algo que motive a dibujar, porque si no lo tenía demasiado olvidado el tema del dibujo, no sabía muy bien por donde enfocarlo. Me encanta eso de que cada fecha tengo su propia ficha.

Últimamente también estáis tocando mucho en países de habla no latina. Hace poco estuvisteis en Austin en el South by Southwest, en Francia… ¿Creéis que podéis llegar a la gente aunque no entiendan vuestras letras?

Lo veo difícil. Hay bandas que lo han logrado. A nosotros lo que nos ha pasado de cruzar una frontera y romper esa barrera del idioma, teniendo al mismo tiempo mucho éxito, fue en Brasil. Por más que está cerca de Argentina, siempre se generó una barrera cultural a partir del idioma. La primera que fuimos nos sorprendió un montón. Para una banda Argentina es difícil tocar en Brasil y es algo muy lindo ver que la gente se sabe sus letras, aunque sea en portuñol. El hecho de que las letras sean cortas también ayuda un poco.

Luego lo de Francia, también hay casos de gente que se sabe sus letras, pero eso es más que nada una aventura. Fuimos a Marsella y nos lo pasamos muy bien, luego regresamos y no había nadie. Ahí hay una cultura de gente que va a los conciertos a descubrir y a veces desde el punto de vista de la banda salen bien las cosas. Sabemos que ese tipo de viajes son así. Uno siempre quiere estar en el lugar seguro, pero ese factor de riesgo de sabes si la gente irá o no también es excitante.

En Argentina últimamente hay muchos grupos interesantes, dentro de esta última generación. Se me ocurren Las Ligas Menores o 107 Faunos. ¿Es una sensación que tenemos desde fuera que hay ahora un boom o siempre ha existido esta nutrida escena?

Seguro que lleva toda la vida habiendo muchas bandas. Al menos en nuestra ciudad, en La Plata, que hay mucha vida, mucha gente joven, universidad… Una gran camada de gente inquieta por el arte que le da otro aire a la ciudad. En mi gusto, las bandas más interesantes han aparecido en estos últimos años. Estoy contento de que se note fuera que hay muchas bandas nuevas y con propuestas originales que no intentan encajar en nada preestablecido. Esto al mismo tiempo es motivador e inspirador.

Ahora se habla mucho también de la admiración de Jota por vosotros. ¿Existe alguna influencia de Los Planetas en vuestra música?

Nosotros los conocimos después de haber sacado un par de discos. Conocimos a Jota y sus amigos hace unos días y me gusta mucho como escriben. Esa cosa de ir directo en el mensaje y la elección precisa de las palabras que hacen Los Planetas me gustan. Nunca imaginé que lo conocería y menos que le íbamos a gustar. Eso está genial.

Siempre que entrevistamos a alguien nos gusta que nos dejéis una pregunta para el siguiente grupo, ¿cuál es la tuya?


¿Qué grupo te motivó a formar el tuyo?

Del mismo modo tenemos una para ti de Zachary Cale que dice así: ¿tienes una banda que antes no te gustase nada y que con el paso del tiempo te haya gustado mucho? ¿Qué motivó ese cambio?

Cuando era adolescente era muy fan del punk y solo escuchaba a los Ramones y nada más. Después abrí mi corazón a nuevas experiencias y ahora me gusta todo. Todo lo que se salga de los clichés me genera mucha atención. Por ejemplo antes Oasis me resbalaba y ahora soy muy fan.

Noé R. Rivas

Joven teleco que escribe sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

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