Entrevistamos a

Cloud Nothings

"Siempre he enfocado mi música como una gran sesión de terapia, tratando de saber que ocurre en mi vida, y con un poco de suerte, logrando aceptar las cosas que me pasan en lugar de quedarme atrapado en ellas. "

Por -

De forma totalmente sorpresiva Cloud Nothings publicaron hace un par de semanas su nuevo trabajo The Black Hole Understands, un disco que tan solo ha visto la luz a través de Bandcamp, pudiéndose adquirir mediante una suscripción de 5 dólares mensuales, que además incluirá mucha más música del pasado y futuro del grupo. Todos estos nuevos temas fueron compuestos durante la cuarentena por Dylan y Jason, intercambiándose diferentes sonidos cada uno desde su casa con el GarageBand y uniendo todas las piezas de forma precisa. El resultado, lejos de suponer una pequeña anécdota en su carrera, no ha podido causarnos mejores impresiones, logrando un disco de lo más sólido donde ante todo prima una mayor amabilidad melódica, más enfocada hacia el pop y la nostalgia moderada de tiempos mejores. Una bonita forma de escapar al presente donde nos dejan ante esa forma tan particular de destilar estampas donde la infelicidad parece permanente, todo ello sin olvidarse de imprimir fiereza e intensidad a sus temas. Aprovechando la publicación de este destacado trabajo, hemos tenido el placer de poder charlar con Dylan.

Antes de que comenzase la crisis del Covid y publicar este reciente trabajo The Black Hole Understands, ¿teníais en mente la composición de un nuevo trabajo?

Sí, de hecho en febrero grabamos un nuevo disco como banda al completo y de forma real, tocando todos juntos como siempre. Llegamos a rematarlo por completo unas semanas antes de que toda esta situación de emergencia sanitaria llegase. A partir de ahí comprendimos que teníamos que esperar a ver lo que pasa y así seguimos, sin saber cuando podrá ver la luz. Es complicado cuanto tienes un disco finalizado y no lo puedes mostrar por las causas que todos conocemos.

 

Supongo que esta nueva forma de trabajar desde la distancia habrá sido muy nueva para vosotros. ¿Desde el principio os encontrasteis con muchas dificultades a la hora de trabajar de esta forma u os adaptasteis bien?

Todo ha resultado muy extraño. No soy muy partidario de trabajar como lo hemos hecho, la verdad. Siempre me gusta tocar con personas en directo, creo que ahí está la gracia del asunto. Por otro lado siempre tiene que haber una confianza mutua con la otra persona que está al otro lado para que todo esto funcione. Hasta que no tienes todas las partes no puedes hacerte una idea de como queda el tema. Todo el rato le pasaba guitarras a Jason y él me enviaba la percusión. Había veces que lo cuadrábamos según iba saliendo y pensaba que quizás no era un proceso realmente colaborativo, porque no podíamos tomar decisiones muy consensuadas entre los dos. Sin embargo es lo que hay, y al final creo que suena todo bastante bien.

Si no me equivoco, todos los sonidos que aparecen fueron creados con GarageBand. ¿Crees que esta herramienta os resultó muy limitada o pudisteis desarrollar vuestras ideas de buena forma?

Fue realmente una herramienta buena. Al menos para hacer solo un disco (risas). Al principio empezamos a probar un poco todo lo que nos ofrecía para así sacarle el máximo partido. Como tienes un montón de capas de sonido diferentes, puedes encontrar con un abanico de posibilidades enorme a la hora de sacar el sonido de la guitarra. Luego lo que ocurre es que hay bastantes sonidos en los que notas que realmente está hecho con GarageBand y no suena muy natural. Luego está también el tema de grabación de voz. Me gusta siempre poder cantar alto, pero en mi apartamento no podía hacerlo si no quería molestar a los vecinos. Así que en ese sentido sí que fue un proceso bastante limitante. Por otro lado de vez en cuando está bien tener esos límites porque sabes que lo que grabas va a quedar así, y de lo contrario, al estar solo en casa, a lo mejor te puedes volver loco retocando pequeños detalles sin importancia. Por lo tanto también creo que está bien esta otra cara de obtener un disco de una forma más inmediata.

 

Sin lugar a dudas el proceso de mezcla y masterización ha tenido resultados muy buenos porque creo que también se refleja vuestra cara más áspera e intensa. ¿Fueron estos procesos bastante más complicados de lo habitual?

Lo cierto es que tardamos muy poco en llevarlos a cabo, haciendo que los cambios en los temas fuesen mínimos. Jason hizo una buena parte en su ordenador, ya que cuando teníamos todos los elementos de una canción se encargaba de juntarlos y me la pasaba para ver como había quedado. Luego le decía que quizás teníamos que regrabar algo concreto. Ha tenido que ser un proceso bastante aburrido, porque al final no estaba al lado de Jason cuando se ponía a ello y trabajaba muy duro. Para el master simplemente se lo pasamos a un amigo de Nueva York (Jack Callahan) que no sabíamos ni siquiera que masterizaba discos. De hecho nos dijo que empezó a hacerlo de forma seria durante este período de cuarentena. Así que como puedes comprobar todo en realidad ha sido un proceso muy artesanal, por decirlo de alguna forma. Todo muy diferente a como cuando estás en un estudio y vas cambiando un poco de aquí, otro poco de allí…

Este nuevo disco tiene un enfoque mucho más pop en las melodías. ¿Crees que la forma de trabajo ha propiciado este hecho o lo fuiste buscando desde el principio?

Más bien fue algo premeditado desde que empecé a componer el trabajo. Fui buscando canciones un poco más pop y ligeras, un poco en parte porque siempre me ha gustado escribir canciones de este estilo. Me gusta un montón poder jugar con un abanico de armonías bastante amplio y luego lograr que las melodías vayan y vengan. Al final esto también ha ocurrido en otros trabajos anteriores de Cloud Nothings, lo único que cuando estamos tocando juntos al final nos sale siempre un enfoque más duro y agresivo en el sonido. En esta ocasión al estar yo solo trabajando al ordenador, todo este tipo de pop más luminoso es lo primero que se me pasaba por la cabeza y al final es lo que más ha primado en este trabajo.

"Cuando estamos tocando juntos al final nos sale siempre un enfoque más duro y agresivo en el sonido. En esta ocasión al estar yo solo trabajando al ordenador, todo este tipo de pop más luminoso es lo primero que se me pasaba por la cabeza y al final es lo que más ha primado en este trabajo."

En cierta medida este disco me recuerda un poco a tus orígenes con tus dos primeros trabajos Turning On y el homónimo Cloud Nothings. ¿Crees que el espíritu de estos trabajos ha estado presente en este disco o no lo sentiste para nada?

Es curioso esto que mencionas, porque los dos primeros discos surgieron trabajando todo por mi cuenta, al igual que en este nuevo. Por lo que tiene una gran lógica. De hecho el enfoque melódico acaba resultando bastante similar, aunque claro está que por el camino han cambiado muchas cosas en estos años. Siento que mis canciones ahora son bastante más complejas que en el pasado, aunque busquen esos mismos altibajos en la melodía al igual que en estos dos primeros trabajos. También influye que ahora ya soy un poco más mayor y aunque haya cosas que las siga viendo igual, al final se ejecutan de una forma diferente.

Last Bulding Burning fue tu trabajo más visceral en cuanto a su sonido e interpretación vocal. ¿También sientes que este nuevo disco puede llegar como una especie de reacción a Last Building Burning?

Sin lugar a dudas Last Building Burning representó la cara más enfadada de nuestra música. Supongo que me gusta bastante lo que logré en este trabajo, pero sin lugar a dudas pasaba por un momento bastante depresivo. Por lo tanto suena bastante a como me encontraba en esa época, que era nada bien. Este nuevo también suena con un cierto tono triste por momentos y sin necesidad de estar gritando todo el rato.

El título de este nuevo trabajo está conectado con el vacío y la oscuridad, al igual que muestras en la canción que le da título. ¿Qué quieres expresar con el título de este disco?

Siempre soy muy malo explicando los títulos (risas). Creo que representa ese especie de vacío interior que todos tenemos ahora mismo. Especialmente aquí en Estados Unidos, que es de lo que mejor puedo hablar. No parece que haya alguna luz al final del túnel dentro de todo lo que está ocurriendo, por lo que únicamente podemos adaptarnos a este nuevo escenario de la mejor forma en la que podamos. Pese a ello hay que seguir haciendo música y grabando discos, aunque llegue de esta forma tan diferente. Tenemos que alentarnos de que todavía se puede seguir haciendo y lo importante que es siempre intentar mantener una sensación de normalidad aunque todo ahí fuera sea de locos.

En la introducción de este trabajo escrita por Fred Thomas, dice que este disco es algo así como un conjunto de canciones de verano aerodinámicas. ¿Tienes esa sensación de que estas canciones también contienen algo de la parte más nostálgica y plácida del verano?

Lo veo un poco así por la amabilidad de las melodías encerradas, pero realmente siento que este año no vamos a tener un verano tal cual lo conocemos, es algo que está muy presente en mí todo el rato. La idea que tenía un poco era la de lograr una pequeña vía de a los tiempos actuales y a los próximos meses. Estas canciones está claro que no van a poder suponer la banda sonora del verano de nadie ahora mismo, porque no vamos a vivir esta estación como estamos acostumbrados. Sin embargo el enfoque es que puedan aliviar algo la carga de tu cerebro y te puedan dar esa falsa sensación de un verano más.

"Siento que mis canciones ahora son bastante más complejas que en el pasado, aunque busquen esos mismos altibajos en la melodía al igual que en estos dos primeros trabajos."

‘The Mess is Permanent’ es una de esas canciones en las que expresas una mayor frustración y un lado más abatido, reflejando lo duro que puede ser permanecer en un mismo sitio. ¿Crees que esta canción habla de una forma un poco más explícita la soledad de la cuarentena?

Creo que todo el disco es un poco así, al igual que lo que te puede sugerir en un primer momento el título. Más o menos me he podido sentir a lo largo de mi vida tan solo y aislado como ahora, aunque nunca antes me lo había impuesto una fuerza gubernamental debido a la situación sanitaria que vivimos. Esto es lo que cambia las cosas, junto claro todas las consecuencias a otros niveles que nos está dejando el virus. En esta ocasión es lo que convierte ahora esta soledad en algo más real, algo que aporte aún mayor profundidad a los temas.

Mi canción favorita del disco es ‘Right on the Edge’, debido a su carácter más explosivo y urgente, al mismo tiempo de frases que se quedan grabadas como “I've loved and I have left What I've wanted to protect”. ¿Crees que esta es la canción del disco que quizás es la que más sentimientos positivos muestra aunque suene también bastante nostálgica?

Gracias por lo que me cuentas. También te digo que a mí me acaban pareciendo siempre todas las letras muy depresivas (risas). Lo que pasa con esta canción es que fue una de las dos o tres primeras que compusimos nada más comenzar la pandemia. Durante todo este tiempo hice junto a Jason unas 30 canciones, 20 de ellas digamos que fueron bien rematadas. Sin embargo nos quedamos con 10 para este trabajo. Al ser ‘Right on the Edge’ una de las primeras que compuse, creo que estaba influenciada bastante por el influjo de la novedad de los primeros días, donde todo lo que ocurría nos parecía un poco ajeno y teníamos el recuerdo de la semana anterior, que todavía se vivía de forma normal, bastante en la cabeza.

"Más o menos me he podido sentir a lo largo de mi vida tan solo y aislado como ahora, aunque nunca antes me lo había impuesto una fuerza gubernamental debido a la situación sanitaria que vivimos. En esta ocasión es lo que convierte ahora esta soledad en algo más real, algo que aporte aún mayor profundidad a los temas."

En algunas canciones como ‘Average World’ o de forma más clara en ‘The Sound of Everyone’, con frases como “Life won't always be this way/Something's gonna happen”, parece que en todo momento estás buscando una escapatoria a un lugar mejor. ¿Tienes la sensación de que este es el sentimiento que predomina en el disco?

Efectivamente. En parte porque es mi única opción ahora mismo. Siempre es agradable tratar de recurrir a la música cuando tienes sentimientos dentro de ti que te incomodan y te apartan de poder actuar como quieres. Me gusta mucho la sensación de estar de viaje, es todo un placer poder gira por todo el mundo y encontrarte con amigos que viven muy lejos de aquí. Ahora esto parece que se ha acabado por una buena temporada, por lo que la única escapatoria posible del lugar en el que me encuentro es la música. Es importante para mí mantener una conexión muy fuerte con la música. Por ejemplo, si no lo hiciese, ahora mismo no podría estar hablando contigo y tener contacto con otra parte del mundo muy lejana de donde me encuentro.

En ‘A Weird Interaction’ describes algunas escenas en las que hablas de la imposibilidad de ser feliz. ¿Crees que esta temática en la que la infelicidad parece permanente es algo que has desarrollado bastante a lo largo de tu carrera?

Algo de eso hay. Siempre he enfocado mi música como una gran sesión de terapia, tratando de saber que ocurre en mi vida, y con un poco de suerte, logrando aceptar las cosas que me pasan en lugar de quedarme atrapado en ellas. Ya sabes, sentimientos relacionados con la depresión y los pensamientos tristes de los que siempre intento escapar.

Hablando algo más de cómo enfocas tus letras. ¿Crees que normalmente sueles priorizar los sentimientos o estados mentales en lugar de las historias que intentas transmitir?

Esto es totalmente así. Nunca me he sentido capaz de escribir una historia. Nunca me encuentro cómodo contando alguna narrativa. Esto me lo he planteado bastantes veces, el hecho de no hilar ideas que me puedan conducir hacia relatos. En mi caso sin lugar a dudas las letras son mucho más expresionistas que lo que te pueda contar una historia con sus diferentes partes y relatos incluidos en ella. También te digo que esto quizás se deba a que no soy capaz de crear otros personajes, por lo que siempre acabo hablando de mí mismo.

Sin ninguna duda la idea de lanzar una suscripción en Bandcamp con un montón de beneficios por solo 5 dólares al mes es una muy buena forma de obtener ingresos ahora que no hay conciertos. ¿Crees que esta situación va a forzar a la industria de la música a reinventar sus mecanismos?

Lo veo así, creo que se van a dar más campañas de este estilo. Incluso nosotros, que aunque seamos más o menos independientes tenemos un sello que saca nuestros discos, es la primera vez que hemos realizado por nosotros mismos teniendo totalmente el control. Al final ha sido un proceso sencillo y hasta el momento bastante exitoso. Pienso que mucha gente va a seguir este camino en un futuro cercano. También pienso que un hecho que impide un cambio es que aún hay mucha gente que tiene ese extraño apego de coleccionar discos en físico, algo en lo que yo también me incluyo, teniéndolos en mi estantería todos ordenados y haciéndome mis respectivas listas. Sin embargo, ahora es cuando te das cuenta que lo que realmente importante es escuchar la música, que no tiene por qué llegarte necesariamente en formato CD o vinilo, sino que puedas seguir descubriendo nuevas bandas. De algo tiene que servir la era de la tecnología en la que nos encontramos.

"En mi caso sin lugar a dudas las letras son mucho más expresionistas que lo que te pueda contar una historia con sus diferentes partes y relatos incluidos en ella. También te digo que esto quizás se deba a que no soy capaz de crear otros personajes, por lo que siempre acabo hablando de mí mismo."

Este nuevo disco solo se puede escuchar a través de la suscripción de Bandcamp, habiendo sido publicado de forma inesperada y con tan solo dos singles públicos. ¿Desde el principio concebisteis este disco como una recompensa para vuestros fans?

Sí, algo así. Realmente no se por qué lo lanzamos de esta forma realmente. No pensaba que a nadie le fuese a importar este disco y al final estoy muy sorprendido por la buena reacción en el público que está teniendo. Para mí fue como probar algo para pasar el rato y sentir que podíamos seguir haciendo música de la forma más normal posible, pero cuando empezaron a llegar las críticas buenas en la prensa y los comentarios positivos de la gente me sentí bastante confuso. Además las personas que han seguido desde el principio a la banda nos dicen que suena como los primeros discos, así que imagino que eso será algo bastante especial para ellos.

El 25% de los beneficios de este trabajo será donado a las organizaciones sin ánimo de lucro Play on Philly y Rainey Institute. ¿Tenías claro desde un primer momento a qué organizaciones donarías este dinero?

Tenía claro que tenía que ser algo relacionado con la música. Creo que en las escuelas la educación musical es muy importante. Mis padres son profesores en escuelas de primaria en Cleveland y siempre me dicen que cuando escasean los recursos los programas musicales son los primeros en suprimirlos. La música y todo lo que tenga que ver con el arte es lo primero que desaparece cuando las escuelas no tienen todo el dinero que necesitarían. A mí esto me parece algo realmente deprimente, porque precisamente en estos colegios donde los niños no tienen acceso a todos los recursos que deberían, les estás limitando la posibilidad de que obtengan alegría a través de estas enseñanzas. Donar a este tipo de organizaciones es algo muy importante para mí a la hora de combatir la desigualdad en las ciudades. Espero que este disco pueda contribuir a ello.

"No pensaba que a nadie le fuese a importar este disco y al final estoy muy sorprendido por la buena reacción en el público que está teniendo."

Relacionado con ello, ¿crees que la gente que tiene cierta visibilidad como tú debería estar más comprometida a la hora de dar voz a colectivos vulnerables?

Sí que creo que es necesario. Tampoco es que nosotros podamos hablar de una larga historia de donaciones a la beneficencia, es la primera vez que estamos haciendo esto, pero nunca es tarde para empezar. Siento que es importante que todas las personas que tengan mucha visibilidad puedan encontrar alguna causa con la que se identifiquen dentro de su comunidad cercana. Es de las pocas formas que al final se puede prestar una ayuda real.

La primavera pasada lanzaste Blessed Repair junto a Jason, un disco experimental en el que tú tocabas el saxofón y él la batería. ¿Qué representa para ti este proyecto tan diferente de lo que hacéis en Cloud Nothings?

Es este dúo facturamos unas canciones bastante extrañas, todo muy relacionado con las atmósferas de ruido y el free jazz. Cuando estaba viviendo en Cleveland, me gustaba dar rienda suelta a este lado, por lo que grabamos un disco sobre ello. De hecho tenemos otros dos en el tintero. Es una faceta más de mí que está ahí, aunque realmente no me paso la vida tocando el saxofón. De hecho lo aprendí a tocar cuando estuve en la universidad y recibí clases durante tres meses, un tiempo muy corto pero que me aportó bastante perspectiva a la hora de tocar otros tipos de música.

Para ir finalizando, ¿qué tipo de música o bandas has estado escuchando durante estos días de cuarentena?

He regresado al emo. Se que no es la mejor música para escuchar en estos días, pero por alguna razón he vuelto a él. De hecho hay una banda de Barcelona que he escuchado mucho y que me encantan que se llama Ultimate Frisbee. También he encontrado algunas muy buenas por Japón, como es el caso de As a Sketch Pad. Por último una de Indonesia que se llama Toast me ha llamado mucho la atención. He centrado el foco en estos grupos principalmente.

 

En todas nuestras entrevistas nos gusta que nos dejéis una pregunta para la siguiente banda a entrevistar. ¿Cuál es la tuya?

¿Cuál es tu canción favorita?

Al mismo tiempo, tengo una para ti a cargo de Protomartyr. ¿Cuál es el directo más divertido que habéis ofrecido?

Fue hace bastante tiempo, creo que en St. Lois en 2013. Abríamos para una banda importante en un teatro gigante, con un montón de gente que estaba allí sin saber quiénes éramos nosotros. Cuando terminamos de tocar la primera canción todo el mundo se quedó en silencio. Nadie aplaudía ni hacía un sonido, ni para bien ni para mal. Imagínate, un teatro con todo agotado y nadie diciendo nada. Lo recuerdo muy bien porque fue una situación que nunca entendimos. Alguna vez más nos ha pasado algo parecido. Te toca actuar delante de un público que no te conoce y permanecen muy quietos. Nos divierten bastante estas situaciones.

Noé R. Rivas

Joven teleco que escribe sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

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