Entrevistamos a

Bruises

"Siempre me ha preocupado que haya un mensaje claro, pero al pertenecer a una línea personal es muy probable que termine sonando intenso, lo cual a veces puede ser positivo o negativo."

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Es increíble cómo no dejan de salir de Barcelona buenos grupos asociados al dream pop en su faceta más asociada al dinamismo. Los últimos en llegar y en hacerlo a las mil maravillas son Bruises, logrando mediante su primer EP describir sentimientos confusos afrontados de la forma más trepidante posible. Con una experiencia más que de sobra en el entorno del pop y derivados de la ciudad, Sebastián, Carlos, Alejandro y Genís, se lanzan a por esta nueva aventura. Así es como han decidido llevar sus canciones a través de un cariz de dream pop en su versión más precipitante, donde los punteos de lo más prolongados van abriendo paso a un mayor frente de guitarras con su consiguiente punto de ruido bien enmascarado. Por todo ello, las cuatro canciones que componer este Parallel Portraits representan muy bien el abanico que se extiende entorno a las guitarras más rítmicas, los ambientes que intentan sumergirnos en el refugio de nuestro dormitorio o simplemente el anhelo de estar en un lugar mucho más ideal. Todo ello resulta ejecutado con el suficiente brío como para que por nuestra cabeza se acaben pasando bandas del tamaño de DIIV, algo que por ejemplo nos encontramos en el inicio de ‘The Purge’, el fabuloso tema que cierra el trabajo.

Hola, ¿qué tal va todo?

Alejandro: ¡Todo bien por aquí! Desde la presentación de Parallel Portraits en Barcelona, andamos cada uno con nuestras historias. Volveremos a vernos los cuatro dentro de unos días para ensayar de cara a algunos conciertos que tenemos en febrero.

Vamos allá. Antes de formar Bruises, ya tenías un amplio recorrido musical en bandas como The Zephyr Bones o Pane. A nivel estilístico, ¿veis Bruises como una extensión lógica de lo que hacéis o veníais haciendo con vuestras otras bandas?

Sebastián: Personalmente diría que sí. Anteriormente componía y tocaba en un grupo que se llamaba Mal Villano, y si algo tiene en común con Bruises es la guitarra como núcleo. Si bien Mal Villano es aún más popero y naïf, comparte esa base de guitarra armónica y guitarra solista. La gran diferencia es que ahora quería probar cosas un poco más complejas y con una tonalidad más oscura o emocional, así como cantar en inglés, claro.

Alejandro: Para mí, que venía de The Saurs (un grupo mucho más rockero y “duro”), Bruises no ha sido para nada una extensión, sino un punto y aparte. Ha sido totalmente nuevo para mí adaptarme a unas canciones ya terminadas e intentar aportar mi granito de arena. Si se nota la influencia de nuestras otras bandas (al menos las de Carlos, Genís y yo, que somos los que por ahora no componemos en Bruises), es totalmente inconsciente, aunque es normal que cada uno mantenga una forma de tocar similar.

Carlos: Vamos haciendo cosas con otra gente, sólo que en cada lugar los sonidos y las mentes funcionan diferente, uno interviene de forma diferente y no son las mismas canciones ni componentes, por lo que los proyectos son totalmente ajenos.

Genís: Para mí, todas las bandas en las que acabas formando parte arrastran ese “ADN” de tus anteriores experiencias. Mi caso es más similar al de Alejandro, mi “ADN” proviene de bandas más duras como el garaje en PANE o el kraut electrónico de VETVIOLET, del que también formo parte. Aunque muchas de mis influencias son muy similares a las de Sebas o Carlos. De hecho, ¡nuestra lista Cara B de Spotify nos recomienda casi lo mismo, jaja!

 

Si no me equivoco, el germen del grupo se produjo cuando Sebastián llegó a Barcelona cargado de ideas musicales. ¿Tuvisteis desde un primer momento bastante claro los caminos que queríais seguir con Bruises?

Sebastián: Yo creo que sí. La imagen o estética musical estaba clara, pero abierta a la posibilidad a evolucionar en el futuro o explotar la misma estética con otros elementos. Mi idea por lo menos era tratar de hacer la música más me gusta y hacerla lo mejor posible.

Alejandro: Los primeros temas que nos enseñó Sebastián (que son los de nuestro repertorio actual) están en una onda más dream pop, pero nos ha ido mostrando ideas nuevas y son más cortantes, crudas… Aunque sea muy pronto para decir esto, tengo claro que cuando hagamos un LP, el grupo habrá cambiado bastante, y eso me gusta.

Genís: Yo conocí a Sebas en 2014, en uno de sus primeros tanteos hacia Barcelona. Cuando ya volvió para quedarse a vivir un tiempo, con el EP de Mal Villano en los brazos, nos empezó a enseñar temas en inglés como Ride (una canción más rollo ‘Of My Last Dreams’) y en pocos días ya la estábamos todos cantando. Todo esto viene a que a mediados de 2017, cuando me uní a la banda, y tocamos por última vez esa canción en directo, sentí que ya teníamos claro nuestro camino.

Algo que me gusta mucho de los cuatro temas que componen vuestro EP es la alternancia entre momentos con mayor vocación por lo decaído como ocurre en ‘Knife Breath’ junto con otros mucho más enérgicos como ocurre en ‘Stay With Yourself’. ¿Creéis que las canciones del trabajo se encuentran movidas por sentimientos bastante opuestos?

Sebastián: Puede ser o quizás ha sido sólo coincidencia. Igual a mí me preocupa hacer cosas que hablen de algo distinto o que suenen distinto. Es difícil hacer algo diferente utilizando las mismas herramientas que ya utilicé, pero es sentarse un rato (o incluso varias veces) y tratar de hablar de otra cosa.

Alejandro: Mira, es muy simple: acordamos que esas cuatro canciones serían las del EP y, al escucharlas seguidas y en orden, vimos que había quedado un grupo de temas muy consistente. Así que para mí lo que comentas es cierto, pero es una coincidencia.

Genís: ¡Pues yo creo más en la coincidencia planeada, jaja! Está claro que teníamos un puñado de temas para decidir cuáles iban a entrar en el EP, pero también tuvimos en cuenta el intentar mostrar en pocas canciones toda la diversidad que en ese momento podíamos aportar.

"La imagen o estética musical estaba clara, pero abierta a la posibilidad a evolucionar en el futuro o explotar la misma estética con otros elementos. "

Si nos adentramos en el contenido lírico, me llama mucho la atención como con pocas palabras lográis describir estampas de lo más claras y sugestivas. En este apartado lírico, ¿tratáis siempre de mostrar lo máximo posible reduciendo las palabras?

Sebastián: Yo creo que sí. Es difícil porque el inglés no es mi lengua materna y a veces sería mucho más fácil para mí escribir en español. Lo que tiene el inglés es que es un idioma muy rítmico y fácil de adaptar a una melodía. Siempre me ha preocupado que haya un mensaje claro, pero al pertenecer a una línea personal es muy probable que termine sonando intenso, lo cual a veces puede ser positivo o negativo.

Alejandro: Además los temas no tienen estribillos cantados. De hecho, se podría decir que los estribillos son las melodías de guitarra.

Genís: Totalmente. Bruises es como una pintura donde las letras representan sólo su significado.

Con relación a lo anterior, en este primer EP habéis logrado un imaginario de lo más interesante donde el dolor, la soledad o el miedo están presentes. ¿Sentís que estas canciones tienen mucho de autoexploración y capturar estados de ánimo difusos con palabras?

Sebastián: Sí, totalmente. A veces llega a ser difícil explicar lo que pasa por la cabeza con palabras, y ahí es cuando entra lo bonito de lo instrumental, que a mi parecer habla más en las canciones que la misma lírica. A veces las palabras salen solas y otras es la parte instrumental la que hace el trabajo. Al fin y al cabo, nuestro objetivo es que suene desde dentro, porque ahí es donde habita la honestidad.

Sin lugar a dudas en vuestra música hay mucho de espíritu a medio camino entre el dream pop y el shoegaze que sobre todo Captured Tracks puso en alza más o menos a partir del 2011 con algunas de sus bandas. ¿Cómo recordáis los años del descubrimiento de estos grupos?

Sebastián: Para mí fue súper revelador, primero por el hecho de que rescatan la emocionalidad de ambos géneros de una manera muy honesta y creo que es por esos inicios tipo “do it yourself”. Una guitarra, escritos de tu libreta y una tarjeta de sonido en tu habitación, eso para mí sonaba a punk, con otro color pero con un alma muy punk.

Genís: Uf, ¡qué buenos tiempos! De hecho, para gran parte de nuestra generación de amigos y bandas, supuso una puerta de entrada a diferentes estilos de música (más underground, supongo), además de nuevas maneras de desarrollar proyectos. Todos de repente nos sentimos muy identificados.

"Bruises es como una pintura donde las letras representan sólo su significado."

Del mismo modo, ¿creéis que toda esta eclosión entorno a bandas como DIIV o Wild Nothing ha sido el episodio musical que más os ha marcado en vuestras vidas o ha habido muchos otros muy diferentes?

Sebastián: Quizás, no sé acerca de Wild Nothing porque nunca me llamó la atención. También hay otras bandas que me han influenciado fuertemente como los Dead Kennedys o el punk en general. Lo que sí me han llamado mucho siempre son las bandas que llevan una cabeza creativa o muchas ganas encima y estos casos son los de DIIV o Beach Fossils. Me gusta mucho trabajar en grupo y rodearme de gente talentosa y creativa, lo cual también ha sido una gran marca en mi vida, pero cuando empecé a componer fue de manera solitaria y cada vez que lo veo en otros grupos, quizás me siento identificado y me llegan más.

Alejandro: Conocí Captured Tracks por Mac DeMarco y Beach Fossils y después fui topándome con otras bandas de la onda, pero tampoco fue una revelación. Yo es que nunca he sido de géneros concretos, si no que siempre he ido picoteando de aquí y de allí y de cada casa me he quedado con lo mejor. Mira, te diría que el único estilo que me ha traído loco es el black metal. Juraría que mi primer intento de grupo fue de ese rollo y desde hace algo más de un año he vuelto a indagar en él.

Carlos: Las sonoridades están ahí, los efectos de guitarras están diseñados para dar el color y la textura que consideres idónea a la canción o melodía que estás creando. Las bandas que mencionas nos molan, son claros ejemplos de superación y de hacer cosas arriesgadas en cuanto a la sonoridad. Nosotros no es que vayamos a coger directamente esos sonidos, pero las canciones piden texturas y matices similares, porque la similitud de la época así lo ha marcado. Miles de bandas suenan igual, pero no todas hacen lo mismo. Si es que está prácticamente todo inventado, creo yo.

Genís: En ese tiempo que hubo el boom de estas bandas, creo que a la vez también empezamos todos a escuchar muchos estilos diferentes. Por ejemplo, Carlos y yo acabamos escuchando más música urbana como R&B o hip hop. Así que para mí, desde esos días de los primeros DIIV, cada año es un episodio musical que se me quedará marcado. Aunque debo recalcar que soy Beatlemaníaco.

A pesar de que la influencia de estos sonidos está bastante clara en Bruises, a lo largo del trabajo como bien puede ser en ‘The Purge’, también mostráis un lado más estruendoso y contundente. ¿Sentís que Bruises también es una banda donde podéis tocar muy alto y dar rienda suelta a un lado más ruidoso?

Sebastián: Definitivamente, y encuentro muy bonito lo que pasa en directo. Me gusta mucho grabar, pero también disfruto mucho poder tocar las canciones con la emoción que fueron escritas. Creo que el directo puede explotar al máximo su poder y generar una experiencia más intensa, con más actitud.

Alejandro: Eso es. Si pasa algo en los directos es que sonamos mucho más a cuchillo, no tan ligeros y brumosos como en las grabaciones.

Carlos: Exacto, la emoción del directo hace que suenes estruendoso. No es algo elegido, si no que se aplica sólo cuando te subes al escenario.

Genís: ¡Sí! Personalmente a mí me cuesta mucho quedarme quieto en general.

Relacionado con todos estos sonidos dream pop, parece que ha sido en Barcelona la ciudad donde más bandas han surgido en los últimos años. ¿Desde dentro sentís que hay mucho apoyo mutuo a la hora de que surjan nuevas bandas?

Sebastián: Creo que sí. Aparte del montón de salas que hay en Barcelona, yo aterricé en un grupo de amigos en los cuales varios hacían música (The Zephyr Bones, Keems, PANE, VLIVM, etc.) y me di cuenta de que el gran nutriente de su unión era la música (bueno, y la parranda también, jajaja), y por lo tanto todos viven a su alrededor o con ella. Algunos montan mini festivales o simplemente bolos y se invitan entre sí. También las redes sociales ayudan mucho a conectar con otras bandas que no necesariamente pertenezcan al grupo de amigos. Si alguna banda nos mola, siempre la tendremos en cuenta para montar algo en el futuro, sin importar si la conocemos de antes o no. Después de todo, cuando algo suena bien u honesto (valga la majadería), siempre tendrá la atención y el apoyo que merece (a menos que tengas muy mala suerte).

Alejandro: Sí, al final se trata de echarnos un cable entre nosotros e ir tejiendo un circuito para que todas las bandas podamos extender nuestro terreno de actividad cada vez más, ya sea haciendo dream pop o música electrónica.

Carlos: Sí, hay gente que quiere crear contenido de modo que sea original y fresco, así que cuanta más gente haga cosas, más unión y oportunidades habrá para todos. Ya sabéis, cread bandas para que surjan otras bandas y así sucesivamente, jaja.

Genís: ¡Sí, y cada vez más! Y no sólo entre bandas como comentan ellos, la escena que estamos enriqueciendo entre todos consta también de grandes fotógrafos, artistas plásticos, diseñadores, técnicos, redactores, discográficas… y más. Shout out para todos ellos.

"A veces llega a ser difícil explicar lo que pasa por la cabeza con palabras, y ahí es cuando entra lo bonito de lo instrumental, que a mi parecer habla más en las canciones que la misma lírica. "

Respecto a vuestro primer videoclip realizado por Amalgama Lab, el correspondiente a ‘Knife Breath’, creo que recoge muy bien la estética de vuestra música. ¿Teníais alguna idea en mente para llevarlo a cabo o fue todo llevado a cabo por la productora chilena?

Sebastián: El videoclip de ‘Knife Breath’ es parte de un archivo de imágenes que conservaba Drago (amigo mío y director y editor del vídeo) con su ex novia (también muy amiga mía). Le propusimos hacer un videoclip, pero no teníamos presupuesto, así que él nos planteó utilizar esas postales dándoles cierto hilo narrativo. El vídeo nos tiene muy contentos (y a mí personalmente por haber trabajado con un amigo).

Alejandro: Sí, es que al mandarle la canción y explicarle la temática, él captó bien la idea y nos pareció perfecto usar esas imágenes.

Ahora que ya habéis publicado vuestro primer EP, ¿los planes del grupo estarán más orientados al estudio o al directo?

Sebastián: Creo que a ambos. Tenemos muchas cosas que mostrar y contar, pero también tenemos que dejar reposar un poco este primer lanzamiento, y para no secarnos habrá que darle al directo.

Alejandro: Así es, pero gana el directo, ¿no? Hemos ido hablando sobre qué puede ser lo próximo que grabemos, pero no hemos llegado a concretarlo ni a hablar de fechas. Nada de prisas, oye.

Genís: Por ahora nos centraremos en ir presentando Parallel Portraits durante 2019, pero estad atentos a sorpresas.

En todas nuestras entrevistas nos gusta que nos dejéis una pregunta para el siguiente grupo a entrevistar. ¿Cuál es la vuestra?

Sebastián: ¿Crees que tu música es política? ¿Por qué?

Del mismo modo tenemos una para vosotros a cargo de Katie de Free Cake for Every Creature, dice así: ¿Cuál fue el primer directo que disteis y que tal fue?

Sebastián: Bueno, nuestro primerísimo primer concierto fue con Brian (guitarra) y Marc (batería) de The Zephyr Bones (Carlos por aquel entonces aún no había entrado en Zephyr). Fue en el hermoso Hi Jauh USB? y tocamos muy rápido, hicimos 20 minutos de set. En realidad contamos el segundo directo más como el primero, porque ahí ya estaba Alejandro y desde entonces las cosas se empezaron a consolidar (vamos, que él vino a poner orden, jajaja).

Alejandro: Apoyo al 100% la última frase, jaja. Recuerdo que ese día fui a ver a Coherence a la tienda de la sala Apolo. ¡Sorry, guys!

Genís: Yo entré para el cuarto concierto. Fue un bolo montado por los buenos de Dead Moon Records en la calle del Raval en la que tenían la tienda. ¡El concierto sonó realmente bien y la calle estaba a petar! Hubo un par de peleas, unos cuantos huevos voladores y al final hasta vinieron los Mossos. Pero el concierto, de puta madre. Hay un pequeño pedacito por YouTube.

 
Noé R. Rivas

Estudiando teleco y escribiendo sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

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