Entrevistamos a

El Palacio de Linares

"El gran cambio de este disco respecto a los dos anteriores es que no nos limitamos de ningún modo. Si salía una rumba, pues para adelante. Si era una jota, también."

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Hace unos meses nos enteramos de que uno de nuestros grupos pop nacionales favoritos decidían dejarlo. Estamos hablando de El Palacio Linares, esa banda que nos ha ido dejando a lo largo de estos años un montón de canciones pop en todas sus vertientes y variedades. Precisamente en abril de este año publicaron su primer LP que lleva por título La Espalda de un Perro. Una síntesis perfecta a todo lo que venían haciendo estos años y un argumento más para caer en la nostalgia con ellos. Canciones que tratan de temas cotidianos que surgen para convertirlos en algo entrañable. Aprovechando la edición del LP y la noticia de su separación, hemos podido hablar con Gonzalo del pasado, presente y futuro de la banda.

A pesar de que anunciaste vuestra separación, este año publicasteis vuestro primer LP, La Espalda de Un perro, anunciasteis vuestra disolución y luego llegó y el vídeo de ‘Window Water Baby Moving’. ¿El cambio de opinión es irreversible?

Aun habiéndonos separado sigo creyendo que “La espalda de un perro” es un buen disco y que tenemos que defenderlo. Ya no solo por nosotros, sino también por la gente que ha invertido en que vea la luz. No descarto que hagamos más videoclips o entrevistas como esta en el futuro cercano.

En el comunicado que emitiste argumentabas que el proceso creativo era un proceso realmente desgastador. ¿Hubo algún otro elemento que jugase un papel importante en el fin de la banda?

Es difícil contestar con concreción a esto. Supongo que se fueron acumulando cosas y al final consideré que lo mejor era anunciar la disolución. Tener un grupo es muy divertido pero también es una carga. Y ya tocaba descargarse un poco.

Habéis sido un grupo que siempre ha tenido constantes cambios en su formación. ¿Crees que este hecho también ha dificultado el desarrollo más fluido de la composición, grabaciones y preparación de directos?

Claro, esto siempre fatiga y dificulta. También es cierto que tanto cambio e indefinición permiten mantener cierta frescura que me parece imprescindible en un grupo como el nuestro. No tengo una idea muy clara sobre si prefiero tener un grupo estable y longevo o andar probando con quien (milagrosamente) se cruza por el camino.

Por el Palacio de Linares también ha pasado un músico muy talentoso como Ángel Román, miembro de un sinfín de bandas. ¿Crees que su paso por la banda fue realmente determinante a la hora de ampliar horizontes musicales?

Ángel es un talento enorme y sin él nunca hubiésemos dado el saltito a dar conciertos, editar discos y demás. Es de esas pocas personas que mezclan conocimiento de la historia de la música popular con pericia tocando su instrumento y buen gusto.

Habéis pasado por un montón de sellos como Elefant, Discos de Kirlian, Discos de Paseo… ¿Os ha resultado difícil moveros por este mundo o la mayoría de discográficas siempre han estado dispuestas a participar?

¡Al contrario! Ha sido tremendamente sencillo. Hemos tenido suerte desde el principio y siempre que hemos grabado algo ha habido algún sello dispuesto a editarlo. Estamos muy agradecidos, claro.

A pesar de recorrer tantos sellos, vuestro LP salió bajo Sweet Grooves Records. ¿Por qué decidisteis editar bajo este modesto pero muy bien definido sello?

Según está el mercado las diferencias entre editar bajo un paraguas u otro tiene que ver más con el trato, el entusiasmo hacia tu propuesta, la disposición, la afinidad personal… que con el tamaño del sello. Hemos estado muy a gusto tanto en Elefant como en Discos de Paseo pero cuando enseñamos las primeras canciones de La Espalda de un Perro Rafa y Josefina de Sweet Grooves fueron los que más y mejor reaccionaron. Si algún día El Palacio vuelve a las andadas, ellos serán los primeros en enterarse.

Las canciones de La Espalda de un Perro fueron grabadas prácticamente un año antes de la publicación del trabajo. ¿Os hubiese gustado editarlo antes?

No, hay que dejar un poco de espacio entre edición y edición y “La casa es negra” aún tenía vida.

A lo largo del disco nos encontramos bonitas canciones con un cierto aroma a nostalgia como ‘Mayor’ o  ‘Window water baby moving’. ¿Estos temas reflejan en cierto modo el estado de ánimo en el que os encontrabais últimamente o para nada tiene que ver con ello?

Esas dos canciones en concreto hablan del paso del tiempo y, claro, algún tufillo nostálgico se les habrá colado.

La portada del trabajo es un cuadro de Roberto Alberto. ¿Qué relación puede guardar esta portada con el contenido del disco?

Ninguna relación. Buscamos adrede una portada que nada tuviera que ver con las canciones del disco.

Sin moveros prácticamente en ningún momento del pop más animado, habéis logrado una gran variedad de canciones muy sorprendentes: desde sonidos del clásico pop escocés hasta bandas más propias de aquí como La Costa Brava. ¿Cuáles han sido realmente vuestros límites en cuanto a grupos que os han influido?

Muchas gracias. El gran cambio de este disco respecto a los dos anteriores es que no nos limitamos de ningún modo. Si salía una rumba, pues para adelante. Si era una jota, también. Eso sí, al final no pudimos evitar llevar todo al terreno del pop que es donde nos sentimos más cómodos y mejor nos desenvolvemos.

Recientemente habéis participado en el Club del Single de Discos Walden. Estas canciones intuyo que seguramente sean las últimas que habéis grabado. ¿Crees que estos dos temas sean las que más difieran del resto de la discografía del grupo?

Son las dos últimas canciones de El Palacio, sí. Las grabamos con una formación distinta, con Clara Collantes al frente, por lo que es muy normal que difieran del resto de la discografía. Quiero creer que hay un hilo conductor en todo lo que hacemos pero al final es imposible que tanto Clara como Ángel no impongan sus personalidades.

Aprovecho para decir que hacer canciones con Clara y tocar con ella, aunque haya sido durante un corto periodo de tiempo, ha sido un auténtico placer. No solo es una cantante y compositora estupenda sino que como guitarrista también es una pasada.

Ahora mismo hay un montón de bandas que luchan por sobrevivir dentro del panorama underground español. ¿Crees realmente que sin tener un apoyo económico importante, tener una banda durante un período más o menos prolongado es un suicidio?

Tanto como un suicidio no. Para tocar hace falta tener un poco de tiempo y ganas, lo demás es accesorio.

Después de esta aventura, ¿tienes ya en mente algún nuevo proyecto musical en el que embarcarte o vas a tomarte un parón?

El hecho de haber disuelto “oficialmente” el grupo me ha permitido tomar un poco de distancia y empezar a echar de menos volver a hacer canciones. En estas últimas semanas han brotado algunas letras y no creo que tarde mucho en encontrar con quién ponerles música.

En todas las entrevistas nos gusta que los entrevistados nos dejen una pregunta para la siguiente banda a entrevistar. ¿Cuál es la tuya?

¿Tienen espalda los perros?

Del mismo modo tenemos una para ti a cargo de David Tattersall de The Wave Pictures: ¿te gusta el acordeón? (Él opina que hay mucha gente que lo detesta).

Pues tiene su aquél. Hay unas cuantas canciones tradicionales irlandesas bien molonas y bien de acordeones.

Muchas gracias Gonzalo por tu tiempo y tus canciones, mucha suerte en tus nuevos proyectos.

Muchas gracias a vosotros, ¡un placer!

gonzalo slint

Noé R. Rivas

Estudiando teleco y escribiendo sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

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