Entrevistamos a

Xavier Calvet

" Después de años en esto me doy cuenta que cuanto más sincero conmigo mismo soy, más fácil es conectar con la gente y sus emociones. "

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Xavier Calvet se encuentra a punto de publicar su segundo LP en solitario tan solo un par de años después de su debut Firebird. De este modo el próximo viernes 22 de marzo vía BCore tendremos con nosotros Crosswinds, un trabajo donde sigue reflejando su evolución a través de nuevos caminos que en cierta medida se distancian de los de Bullitt. En esta ocasión el músico ha decidido apostar por sonoridades propias del rock americano más trepidante y cuidado, exhibiendo una interesante paleta donde lo que siempre prima es el sentimiento melódico. Tratando de que cada canción se acabe recreando sobre un compacto núcleo de guitarras, al mismo tiempo de encontrar el brillo preciso en los solos instrumentales, el de Sant Feliu de Guíxols nos muestra como el paso hacia adelante es evidente. En este disco poco queda del cierto espíritu melancólico propio de su vertiente más emo en Bullitt, sino más bien se muestras posos esperanzados frente al paso del tiempo y del futuro. Aprovechando lo inminente de este lanzamiento, entrevistamos a Xavier.

A pesar de que con Bullitt te movías siempre en terrenos quizás más cercanos al emo y hardcore, creo que tu aventura en solitario, sobre todo este segundo LP, se muestra como una evolución bastante lógica de ese sonido. ¿Ves que esta nueva etapa en cierto sentido es una extensión de lo que venías haciendo con Bullitt?

De alguna manera, sí. Supongo que forma parte de mi evolución cómo músico. Estar en un grupo cómo Bullitt me ha preparado para muchas cosas y ha sido un aprendizaje constante. Nada de lo que hago o de quien soy sería lo mismo de no haber pasado estos más de diez años junto a Enric, Carlus y Ferran.

No considero que haya cambiado mucho mi forma de componer o las emociones que quiero trasladar a mi música, aunque es obvio que la manera de presentar las canciones y los terrenos en los que me muevo son nuevos, o por lo menos pretenden enseñar mi música desde otro punto de vista. La esencia es la misma, puesto que soy yo el que está detrás de las canciones, con algunos años más, nuevas inquietudes y sonidos por explorar.

 

En algunas bandas, parece que a medida que uno se hace más mayor quizás decide ir dejando más de lado los sonidos más contundentes. ¿En cierto sentido crees que este nuevo sonido alcanzado también está más relacionado con ir sumando años y experiencia?

Puede que tenga alguna relación, no te lo voy a negar. Es evidente que la urgencia y energía rebelde de los veintitantos no es comparable a la que puedes tener cuando te acercas a los cuarenta, cómo es mi caso. Eso no significa que no puedas estar enfadado, disconforme o perder el sentido crítico, es solo que tu discurso ha cambiado en la medida en que procesas las cosas de otra forma y en la manera cómo vives las cosas desde la experiencia. Forma parte supongo del proceso vital y de ir madurando (una palabra que no me gusta demasiado pero que en este caso tiene sentido).

En comparación a tu primer trabajo Firebird, parece que en este segundo das un paso adelante a la hora de conseguir unas canciones quizás con más actitud, y en cierto sentido, más directas. ¿Consideras que en esta segunda referencia has logrado una mayor definición de tu sonido o simplemente lo ves como un trabajo bastante independiente al anterior?

No lo veo tanto como un sonido nuevo, más bien cómo la evolución y seguir buscando mi propio sonido y discurso. No queríamos hacer un disco que fuera estrictamente una segunda parte o continuación del anterior y buscamos deliberadamente nuevas sonoridades y maneras de vestir las canciones para no repetirnos. Eso no significa que no haya un hilo conductor entre los dos discos, pero des del punto de vista de la producción hemos hecho un esfuerzo para que el disco sea atractivo y diferente.

Es un poco lo que te comentaba antes, mi manera de componer y de hacer canciones no ha variado mucho, lo que cambia son cosas cómo el momento personal, las ganas de evolucionar dentro de tu propio sonido y, en la medida de lo posible, no repetir la misma fórmula hasta la saciedad.

"No considero que haya cambiado mucho mi forma de componer o las emociones que quiero trasladar a mi música, aunque es obvio que la manera de presentar las canciones y los terrenos en los que me muevo son nuevos, o por lo menos pretenden enseñar mi música desde otro punto de vista. "

Un poco en relación a lo anterior, en este Crosswinds también aparecen solos instrumentales mucho más potentes y destacados como los que pueden aparecer hacia el final de ‘Losing Touch’. ¿Crees también que has dado un paso hacia adelante a la hora de sacar el máximo provecho a cada instrumento?

Tengo la suerte de tener a mi lado a un equipo de ensueño. Me propuse aprovechar todo el potencial de la banda después de un año y medio de conciertos juntos y, de la misma manera que Firebird era un disco semi-acústico (por decirlo de una manera), quería que se notara en este nuevo trabajo el peso de la banda y su creatividad desbordante a la hora de buscar arreglos y acompañar las canciones. Me hace muy feliz ver que mis músicos me conocen al dedillo y saben perfectamente a dónde quiero llegar y que es lo que intento reflejar en mis canciones, de la misma manera que no tengo que decirle nada a Santi García o a Víctor, su hermano, puesto que me conocen perfectamente y me guían en el camino.

Me parece muy interesante la variedad existente entre los temas de este nuevo trabajo. ¿Consideras que en este disco hasta tratado conseguir canciones bastante opuestas entre sí dentro de la coherencia del conjunto del disco?

Si te digo la verdad, eso es algo que ni siquiera me he llegado a plantear. Intento hacer canciones lo mejor que me sale y cuando llega la hora del estudio simplemente me dejo llevar y escucho los consejos de mis compañeros en el estudio. Intentamos crear algo en equipo y eso hace que nunca sepa exactamente cuál va a ser el resultado final de la grabación. Sé cómo son las canciones en su versión primigenia pero el final es siempre un interrogante hasta que acabamos las sesiones en el estudio. Me gusta hacerlo así, tiene algo de aventura y de incertidumbre que me atrae.

Algo que llama la atención es que siempre acabas guiándote a través de un gran sentimiento melódico. ¿Te consideras muy perfeccionista a la hora de obtener la melodía de un tema o te sueles dejar llevar por las ideas que primero obtienes?

Intento dejarme llevar, sinceramente. Muchas veces la melodía se me ocurre y luego me dedico a buscarle los acordes. Otras es al revés. Más que perfeccionista, la sensación que tengo es que después de muchos años componiendo empiezo a resolver los puzzles en mi cabeza, casi por instinto. Es evidente que eso es algo que no puedes hacer cuando empiezas, puesto que no es innato, lo adquieres a base de insistir y practicar, equivocarte y rectificar.

Me gusta mucho como el disco en ciertos momentos abraza la canción americana más cálida, como puede ser el caso de ‘The Sunlight Brigade’. ¿Consideras que este género te ha servido como influencia para mostrar una parte más diferenciada del disco?

Intento ser sincero conmigo mismo y con lo que son mis gustos musicales. Tiendo a pensar que si algo me gusta, puede que le guste a alguien más. Después de años en esto me doy cuenta que cuanto más sincero conmigo mismo soy, más fácil es conectar con la gente y sus emociones. Al final algo que tiene un sentido para ti puede tenerlo para mucha más gente. No somos tan diferentes.

"Intentamos crear algo en equipo y eso hace que nunca sepa exactamente cuál va a ser el resultado final de la grabación. "

Más detalles de este nuevo disco. En ciertos momentos como la final ‘Old Days’ o ‘Meet Me In The Crowd’ parece que el lado nostálgico acaba siendo más pronunciado. ¿Para ti resulta difícil no caer en ciertos momentos del disco en un lado más nostálgico?

Definitivamente. Creo que soy una persona nostálgica por naturaleza. Me es muy difícil despegarme de ese aspecto de mi personalidad. Aunque, sinceramente, no sabría decirte el motivo. Intento mirar al futuro con esperanza y actitud pero a veces es imposible no acordarse de los buenos momentos vividos, más cuando son momentos que has compartido con personas que ya no están y a quienes echas de menos.

Ya que hemos entrado un poco en el apartado sugestivo del disco, en general creo que hay bastante optimismo encerrado en él. ¿Desde dentro sientes que la mayoría de estas canciones encierran sentimientos bastante esperanzados?

Bueno, es mi manera de afrontar la vida, supongo. Las cosas son suficientemente complicadas y los obstáculos son varios y de diferente magnitud. En cualquiera de los casos, me parece básico mantener una actitud positiva y no dejarse llevar por el desánimo. Saber que todo cuesta, y que por más difícil que sea el camino, hay que seguir y no bajar los brazos.

"Más que perfeccionista, la sensación que tengo es que después de muchos años componiendo empiezo a resolver los puzzles en mi cabeza, casi por instinto. "

Ahora mismo formas parte de Jamie 4 President, una formación donde Jamie también explora otros sonidos al margen de Wild Animals. ¿Qué cosas te ha aportado grabar y estar de gira con ellos durante estos últimos años?

Ha sido genial cruzarme con ellos. Lo disfruto muchísimo y de una manera súper relajada. Ahí no tengo que llevar el peso compositivo y eso me permite disfrutarlo desde otro punto de vista. La música que hacen Jamie y Pablo encaja al dedillo con mis gustos musicales, así que no me ha costado nada adaptarme y lo pasamos en grande tocando juntos. Además me permite seguir conectado a la música más rockera y enérgica y concentrarme en las guitarras, que es lo que más me gusta.

En todas nuestras entrevistas nos gusta que nos dejéis una pregunta para la siguiente banda a entrevistar. ¿Cuál es la tuya?

¿Cuál es el lugar más insospechado/surrealista dónde has dado un concierto?

Del mismo modo tenemos una para ti a cargo de The Beths, dice así: ¿Qué compras normalmente cuando estás de gira y te detienes en un área de servicio? Tengo muchísima curiosidad por saber qué hacen otros grupos.

Hay unos básicos, coca-cola, doritos y chucherías nunca faltan. Luego está lo típico de un cepillo de dientes, un bote de champú o cualquier cosa básica que te hayas olvidado en el hotel el día anterior o que directamente no te llevaste de casa.

 
Noé R. Rivas

Estudiando teleco y escribiendo sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

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