Crónica

Vodafone Paredes de Coura 2015

Sábado

22/08/2015

Por -

Una nueva edición del Vodafone Paredes de Coura tocaba a su fin con otra jornada histórica que nos dejó grandes conciertos como el de Woods, Lykke Li o el espectacular cierre de festival con The Soft Moon. Del mismo modo que el día anterior disfrutamos de la Vodafone Music Session de Waxahatchee, en esta ocasión tuvimos el enorme placer de disfrutar de Woods en el Parque de Bomberos Voluntarios de Paredes de Coura. La lluvia obligó a cambiar la ubicación del acústico que se vio reforzado por el especial encanto de la decoración del lugar. Woods acudieron al completo en un formato acústico para dejarnos unos temas que nos llegaron a lo más profundo. Canciones como ‘New Light’ y sobre todo ‘Rain On’ pusieron una de las imágenes del festival debido a su extremo carácter emocional. La magia del festival parece que nunca tiene fin.

La tarde de nuestra última jornada comenzó con Banda Do Mar en el escenario principal. Sonidos atlánticos, unidos a ritmos ciertamente brasileños para brindarnos un arranque agradable. El rostro de Mallu Magalhães no dejó de brillar a lo largo de su actuación para destilarnos unas composiciones muy coreables y de fácil calado entre el público. No faltaron algunos de sus temas más conocidos de su primer y único trabajo como fueron ‘Mais Ninguém’ o ‘Mia’, haciéndonos ver que han encontrado su perfecto hueco en el mundo de la música.

Woods

Natalie Prass también demostró que lo suyo es algo muy personal y elegante. La norteamericana desplegó sus mejores armas para ofrecernos un directo de máxima delicadeza. Siempre sonriente se despojó de toda la etiqueta folk que pueda tener su música para adentrarse en un apartado más rockero con ciertos tintes soul, que le sentaron como anillo al dedo. Comenzó de una forma apacible con ‘Your Fool’ para ir poco a poco soltándose y desprenderse de su guitarra, mostrando mayor carácter con micrófono en mano en canciones como ‘Caught Up In The Rapture’.

Acto seguido llegaba otro de los conciertos más preciosistas del festival. Woods aparecían en el escenario con la portada de su último trabajo With Light and With Love de fondo y John Andrews como nuevo teclista del grupo. A lo largo de su hora de actuación tuvieron tiempo para enseñarnos y cautivarnos con ese folk alejado de cualquier estereotipo. Temas como ‘Cali in a Cup’ sonaron de una forma totalmente feliz, dando rienda suelta a melodías que te abrazan tanto en los malos como en los buenos momentos. También hubo tiempo para grandes dosis de guitarreo electrizante en ‘Bend Beyond’ y ‘Whit Light and With Love’, tema con el que cerraron su segundo concierto en el festival de forma envidiable.

Banda Do Mar

La siguiente parada de la noche corrió a cargo de unos Fuzz que desbordaron totalmente la carpa. El fenómeno Ty Segall surgió efecto y un montón de jóvenes dispuestos a volar por los aires, se dieron cita para disfrutar de los contundentes sonidos del trío. Temas como ‘What’s in my head’ desataron la gran locura colectiva e hicieron que se creasen los pogos más duros de todo el festival. Un concierto que en esta edición fue el símil al de The Oh Sees celebrado el año pasado.

Después de tanto sudor y mareas humanas, Lykke Li rebajó tensiones. El cabeza de cartel que congregó a un menor número de personas de una forma inexplicable pero que ofreció uno de esos conciertos diferentes y muy necesarios en el festival. Un escenario impecable, decorado de una forma muy oscura y una artista vestida totalmente de negro que se paseaba de una forma cabizbaja por el escenario. No es para menos, ya que canciones como ‘I Never Learn’ o ‘Just like a Dream’ contienen una profunda tristeza que la artista supo transmitir muy bien encima del escenario. Momentos también muy intensos con ‘Sadness is a Blessing’ o ‘Gimme Some’ con la que cerró su directo. Esperemos que vuelva dentro de poco con un nuevo trabajo con el que pueda curar sus heridas.

Natalie Prass

Una situación muy diferente se presentó con unos Ratatat muy centrados en su último trabajo Magnifique. El público quería ganas de diversión pero no logró conectar con la propuesta del dúo. Las proyección psicóticas que nos presentaron fueron un buen argumento, pero faltó sonido y algún que otro clásico para que el directo no decayese. ‘Seventeen Years’ aportó ese plus de volatilidad que le faltó a buena parte de un concierto que podía haber sido mucho más de lo que fue.

Sin embargo, el festival sí que tuvo un cierre a la altura con unos The Soft Moon destructivos. El grupo parece que es consciente de su nueva posición en el panorama festivalero, siendo programados a unas horas mucho más nocturnas a las de sus orígenes. Sintetizadores que retumbaban en nuestro pecho y percusiones que se veían cada vez más reforzadas a medida que transcurría la noche. Canciones como ‘Black’ tomaron un aire aún más salvaje en directo, consiguiendo transformar el carácter de la madrugada en una especie de rito. Un cierre a falta de la sesión de Sascha Funke que debería servir de referencia para muchos otros festivales.

Crónica: Jorge Rodríguez Pascual y Noé Rodríguez Rivas
Fotografías: Noé Rodríguez Rivas
Noé R. Rivas

Joven teleco que escribe sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

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