Crónica

Primavera Sound 2015

Viernes

29/05/2015 - 31/05/2015

Por -

La segunda jornada del Primavera Sound se caracterizó por una mayor afluencia de público, ya que sin saberlo aún, tendrían lugar algunas de las más recordadas actuaciones de las tres jornadas. Sobrados de momento de energía, llegábamos por la tarde en el Parc del Fòrum dispuestos a seguir con nuestro plan de conciertos, ese plan imposible que sólo podría cumplirse con el don del teletransporte. De todos modos, el viernes olía a entusiasmo generalizado y de ganas de ver algunos directos de los que, efectivamente, al fin pudimos disfrutar.

The KVB

En la entrevista que pudimos hacer a The KVB hace unos días, nos contaban que su intención es crear una hipnótica, cinemática e inmersiva atmósfera. Pues sí, a pesar de estar programados en el ATP a las 17:45h, los británicos consiguieron atraparnos en esa atmósfera, y el día realmente acompañó. Mezclando el shoegaze asfixiante con ‘toques espaciales’. Si realmente hubieran tocado por la noche, podríamos estar hablando de uno de los mejores conciertos del Primavera. Aún así, con canciones como ‘Shadow’ o ‘Dominance / Submission’ The KVB brillaron incluso con el sol poniéndose por el mar. (Michel)

The New Pornographers

Brisa marina, sol de media tarde y cerveza (una, no despilfarremos tan temprano), alicientes ideales para escuchar el rock refrescante de los canadienses The New Pronographers, grupo esperado por la multitud que se concentró en el escenario ATP. Lo cierto es que a aquellas horas nos entraba muy bien el sonido limpio, intenso y despreocupado de la banda y de su líder Carl Newman. El grupo empezaba con una nueva ‘Brill Bruisers’, tema de su último trabajo, para seguir con una conocida ‘Moves’ perteneciente al álbum Together (2010). Aparecieron algunos temas de su nuevo álbum, Brill Bruisers, temas como ‘Backstairs’ o «Dancehall Domine», que se mezclaban con antiguas canciones como una más rockera ‘Mass Romantic’. En efecto un directo intenso que te invitaba a acompañar la música con el cuerpo, los pies y cabeza a modo de balanceo, pero un balanceo tan prolongado que lo que realmente mostraba era quizás la monotonía musical en la que se sumió parte de su directo. (Júlia)

The New Pornographers 01 Dani Canto

Patti Smith

 A las ocho de la tarde nos esperaba la recreación en directo del mítico disco de Patti Smith, Horses, que cumplía cuarenta años. La cantante, poetisa y activista políticaestadounidense con 68 primaveras a cuestas, salió al escenario con el pelo ralo y canoso, con esa sensación casi orgullosa de portarlo, de impoluto negro y blanco, y vistiendo una chaqueta, a pesar del bochorno que salpicaba de sudor a la nutrida multitud que se arremolinó para verla. Descorchó el repertorio su versión de ‘Gloria’ del león de Belfast, Van Morrison, preludiada por su ‘In excelsis deo’ donde se recoge una de sus versos más famosos: ”Jesús murió por los pecados de alguien, pero no los míos”. A continuación se sucedieron ‘Redondo Beach’ y ‘Kimberly’, y nos fuimos dando cuenta que estábamos asistiendo a algo especial: la voz tostada de Patti por cien y una noches en el mítico CBGB, disparaba arengas políticas entre canción y canción, presa de un speech endiablado, preñado de rabiosa actualidad para a continuación arrancarse con ‘Birdland’ y luego con una sentida ‘Breaking up’.

Lejos de vivir de los réditos del pasado y pasear la solapa del álbum, la Smith se dejó la garganta, meneó las greñas, se tocó el pecho y lloró al recordar los nombres de sus amigos desaparecidos: Lou Reed, Johnny Ramone, Jim Carrol, entre otros muchos al son de ‘Elegy’.En los minutos finales de su actuación, nos incitó a ser libres, felices y ser nosotros mismos y acto seguido se arrancó con una brutal ‘Rock and Roll Nigger’ que nos sacudió las lágrimas de un manotazo, no sin antes romper una cuerda en nuestra narices al tiempo que nos lo dedicaba :“this is for you”, nos bramó. Posiblemente la hora más emocionante del festival y un concierto a recordar con los nietos. (Rubén)

Patti Smith 01 Eric Pamies

Tobias Jesso Jr.

La apuesta de Tobias Jesso Jr. en el Primavera Sound era complicada. Este no era un concierto para ser tocado en el escenario Pitchfork, sino en un auditorio o en una sala. El joven muchacho, que rebosa talento, salió al escenario acompañado únicamente por su piano y esto le jugó una mala pasada. Se escuchaba más el concierto en el Adidas o el ATP que al propio canadiense, que a veces también se lamentaba por esta situación. A pesar de este contratiempo, Tobias no cesó en ningún momento y dio el 100% en cada tema de su álbum Goon. Nos emocionó con ‘Without You’ o ‘The Wait’ y no podemos hacer otra que no sea esperar a que vuelva para verle como él se merece. (Elisabeth)

Belle and Sebastian

No repuestos todavía de lo que habíamos vivido nos dirigimos rápidamente al escenario ATP donde había empezado hacía unos minutos Belle and Sebastian. El show del combo escocés estuvo marcado por la celebración del cumpleaños del hijo de Stuart Murdoch, Denny, al que incluso llegó a cantarle un cumpleaños feliz que coreó todo el público. Anécdotas aparte, su actuación estaba ganada de antemano con un público totalmente entregado que engulló con voracidad bocados tan apetecibles como ‘I´m a cuckcoo’, ‘The party line’ (qué bien entró la condená), ‘Another sunny day’, ‘The boy with the arab strap’ (donde una multitud fue invitada por el propio Murdoch a bailar en el escenario) o la rescatada ‘Get me away from here, i´m dying’. Vale que no sonaron perfectos, que hubo fallos de sonido y que incluso pecó de escuetos pero ¿quién le va a poner pegar a una ristra de hitazos como ésos? Cumplieron sobradamente. (Rubén)

Belle and Sebastian 02 Dani Canto

Perfume Genius

Tras la actuación de Tobias Jesso Jr corrimos a primera fila para poder disfrutar de nuestro querido Perfume Genius de cerca. Lo habíamos visto hacía cuatro años en el Auditori del Primavera Sound, donde Hadreas se escondió detrás del piano durante toda la actuación. Pero esta vez era diferente, Mike venía dispuesto a mostrar una nueva actitud, desafiante y seguro de sí mismo. Tanto es así que apareció en el Pitchfork vestido con un traje negro, repeindao, con los labios rojos y con zapatos de tacón acentuando su paso firme. Empezó fuerte con ‘My Body’ y desde entonces no paró de moverse de un lado a otro, bailando, cantando, chillando y sobre todo, disfrutando de su directo.

Hubo momentos para celebrar cada uno de sus discos, de Too Bright nos deleitó con ‘Grid’ o ‘Longpig’ y de Put Your Back N 2 It nos emocionó al piano con ‘Dark Parts’ o ‘All Waters’. Sin embargo el momento más emocionante llegó cuando él y su compañero Alan se colocaron detrás del teclado para interpretar la triste ‘Mr. Peterson’ de su álbum debut, del que también escuchamos ‘Learning’ o ‘Lookout Lookout’. Hadreas no había terminado su concierto pero los organizadores del festival salieron al escenario haciendo señas de que debían salir ya,  mi vena fan salió y grité ‘Queen’, que milésimas de segundos después empezó a sonar para que todos nos fuéramos del concierto sabiendo que esa actuación sería difícil de repetir. Nos perdimos a Belle And Sebastian, pero valió la pena. (Elisabeth)

Sleater Kinney

Archivadas bajo la etiqueta de comebacks, Sleater Kinney salieron dispuestas a comerse el escenario Heineken, y vaya si lo consiguieron. Lo suyo fue una ración de rock con dos bemoles, sin preámbulos ni medias tintas, pero claro, cuando se trae bajo el brazo un discazo como No cities to love y se ha estado alejado de los escenarios casi diez años pues pasa lo que pasa: se da un señor concierto. Con el sambenito de la riot girls por montera, Corin, Carrie y Janet –más una cuarta chica- hicieron un amplio repertorio en su discografía con parada y fonda en ‘The Woods’ y su último trabajo principalmente pero sin olvidarse de otros trabajos tan celebrados como Dig me out o One beat. De esta manera cayeron trallazos de la talla de ‘The fox’, ‘Bury your friends’, ‘Dig me out’ o ‘Modern girl’, con una Corin Tucker dejándose la garganta –literalmente, aún han de hacer eco sus berridos en el parque del Fórum- y con el resto del grupo arropándola en un miasma sónico. (Rubén)

Sleatter Kinney 01 Eric Pamies

RIDE

Tenía que ocurrir, tras The Faith Healers, My Bloody Valentine y Slowdive le tocaba el turno a asomar los pedales al gran olvidado del shoegaze – con permiso de los primeros-: Ride. Los británicos destaparon el cartel de este año en forma de gran pancarta que confirmaba su reunión para un total de nueve fechas, entre ellas el festival barcelonés, justo cuando se cumplen casi veinte años de su separación. Los de Oxford demostraron que estaban en muy buena forma y sonaron convincentes y seguro de sí mismos desde los primeros acordes de ‘Leave them all behind’, ‘Seagull’, ‘Vapour trail’ a ‘Black nite crash’; todos ellos rubricados con primor y buen hacer, ofreciéndonos un set que no sonó nostálgico sino totalmente actual con multitud de grupos que desde hace varios años han ido rapiñando sus pedales distorsionados. (Rubén)

alt-J

Muchos se cuestionaron si Alt-J merecían estar como cabezas de cartel en esta edición del Primavera Sound y después de su concierto, nosotros, que no lo dudábamos, podemos asegurar que sí. Su música no es apta para todos los gustos, su peculiar manera de mezclar el folk y la electrónica y la combinación de sus voces puede enamorar o se puede detestar.

Los de Leeds abrieron el concierto con ‘Hunger of the Pine’, single de su último trabajo This Is All Yours y desde ese preciso momento ya nos atraparon en esa atmósfera creada a través de sus melodías y una perfecta puesta en escena, colocados en línea recta en el escenario y acompañados por un muy acertado videowall, que nos guió en toda su actuación. No dudaron en comenzar con los hits de su primer trabajo An Awesome Wave desgranando temas como ‘Tassellate’, ‘Something Good’ o ‘Matilda’ cantada por los asistentes tras la invitación de Joe Newman. La segunda tanda se vio más marcada por una descarga de temas de su segundo álbum, donde canciones como ‘Every Other Freckle’ o ‘Left Hand Free’ fueron coreadas por todos. Los británicos acabaron triunfantes con ‘Breezeblocks’, todo un himno ya para los que asistimos a uno de los mejores conciertos del festival. (Elisabeth)

Alt-J 04 Eric Pamies

Ariel Pink

Venga, corre, date prisa y baja las escaleras para dirigirte al escenario Pitchfork. Algo un poco extraño encima del escenario sonando de forma extravagante, ah no espera, es Ariel Pink. Empezando con una original, o más bien experimental ‘Somewhere in Europe/Hotpink’, el cantante californiano sorprendía al público dejando algo atónitos a algunos de los presentes. Esperábamos escuchar un directo de aquellos que suenan «como en casa», pero Ariel Pink desconcertaba y en algunas ocasiones no conseguías distinguir algunos temas. Una cosa es ser ecléctico, experimentar con la música, pero debes saber cómo hacerlo encima del escenario para que el público pueda entender tu música. Suerte tuvo Ariel Pink de cambiar el rumbo del concierto, de modo que pudimos reconocer una ‘Lipstick’, tema de su último álbum Pom Pom (2014), además de adivinar que realmente el concierto trató de ir desgranando este último trabajo de estudio. Algo desconcertante, pero suponemos que esta es la esencia que lo hace único, a pesar  de tener que aprender a manejar bien un concierto. (Júlia)

Ratatat

De nuevo otro grupo favorecido por el tiempo y reconocido en la lejanía. Agregados a última hora al cartel, Ratatat (es decir, Evan Mast y Mike Strout) volvían a los ruedos tras varios años sin girar para presentar su nuevo disco, aún sin publicar. El dúo neoyorquino abrió fuego con la espectacular “Seventeen years”-Daft Punk hubieran dado sus cascos por componer algo así- mientras el escenario Ray-Ban se llenaba de torsos griegos que subían y bajan por las pantallas; a partir de aquí fue una verdadera fiesta y aprovecharon la amplitud que les brindaba el anfiteatro del Fórum para desplegar un carrusel de láseres, cacatúas, nubes que se arremolinaban detrás del escenario y algún puma que acechaba en la oscuridad. “Loud pipes”, “Wildcats”, “Druqs” fueron auténtica taurina en clave de rock electrónico que borró algún que otro bostezo a altas horas de la noche y sirvieron de excelente broche para la segunda jornada del festival. (Rubén)

Ratatat 04 Xarlene

Movement

Después del conciertazo de Alt-J no sabíamos si ir a Ratatat o a Movement, pero el trío asutraliano nos había gustado tanto en el Primavera Club que nos decantamos por estos segundos. Llegamos y justo estaban empezando. Esperábamos poder bailar tal y como lo hicimos meses atrás en el Teatre Latino gracias a la voz y carisma de su frontman y sin embargo nos encontramos con un concierto que no acabó de arrancar. Era el escenario Pitchfork y a las 3 de la mañana, probablemente no fuese la mejor hora ni el mejor lugar, y aunque ganas no les faltaba a estos jóvenes que tan sólo tienen un EP, decidimos irnos esperando poderles ver en una sala de nuevo. (Elisabeth)

Elisabeth
Elisabeth

Licenciada en Humanidades y amante de todo lo que rodee el mundo audiovisual, en mi mochila siempre encontrarás una cámara, mi móvil, unos auriculares, una agenda y un boli. Lo que más me gusta es disfrutar de la música en directo y guardar las entradas de recuerdo. ¡Ah! Y los velociraptores.

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