Crónica

Primavera Sound 2016

Jueves

02/06/2016 - 04/06/2016

Por -

La decimosexta edición del festival barcelonés se ha clausurado con la asistencia de 200.000 personas, añadiendo así 10.000 más sobre las cifras de anteriores ediciones y estableciendo un nuevo récord de un monstruo que no para de crecer. La edición del cohete y las (muchas estrellas) nos ha dejado tres noches inolvidables con un podio compartido por  PJ Harvey, Radiohead y LCD Soundsytem, de mención honorífica para un remozado John Carpenter y de pequeñas decepciones como el fallido intento de sacar brillo al enorme Pet Sounds o el soso comeback de los Avalanches.

En medio de tanto decibelio y bafle, hemos sido testigos de cómo las mozas engalanaban sus carrilleras con brilli-brilli, cómo al tonto de la caña se le sumaba el tonto de la muleta, cómo las testas femeninas cambiaban al antojo de color (contamos hasta tres colores diferentes), y de cómo un diminuto patinador se paseaba cual rayo negro por el recinto. Además de todo esto, hemos podido miccionar como reyes, endurecer los gemelos (desde Mordor al Adidas había una vida de por medio), reencontrarnos con un Big Jeff cada vez más chupao, y, sobre todo, de ser conscientes de que hay tantos Primaveras posibles como gente que asiste. Este fue el nuestro.

CASS MCCOMBS (Escenario Ray-Ban, 18:30h)

Decidimos comenzar la calurosa jornada del jueves con el californiano Cass Mccombs, que tenía su actuación programada a las 18:30h en el escenario Ray-Ban. El horario, el Sol y el hecho de que muchos aún estaban saliendo de sus correspondientes trabajos provocaron que el músico no obtuviera toda la atención del público. A nuestra llegada estaba sonando ‘Big Wheel’, tema con el que decidió empezar. Esperábamos que promocionara su próximo trabajo Mangy Love, que tiene previsto publicarse este mes de agosto, sin embargo solo ofreció dos canciones de éste, ‘Bum Bum Bum’ y la preciosa ‘Opposite House’. Otros de los temas que pudimos disfrutar en directo fueron ‘Dream Come True Girl’ o ‘Love Thine Enemy’, sin embargo el horario era apretado y antes de finalizar nos fuimos hacia el sur para seguir con más conciertos. Esperemos que regrese pronto para verlo de nuevo. (Elisabeth)

DAUGHTER (Escenario Heineken, 20:00h)

 Con la tarde suspirando las últimas horas de sol y el cielo impregnado de un color mate dorado, la espigada Elena Tonra arrancaba el set de Daughter con un impoluto ‘How’ que sonó majestuoso, lleno de energía, ejecutado por una banda en pleno estado de gracia y que traía bajo el brazo el gran Not to Disappear. Era el momento de revalidar  su anterior actuación de 2013 y tenían la difícil papeleta de hacerlo en el enorme escenario Heineken, hueso duro de roer por los constantes problemas de sonido que sufrirían allí muchos grupos a lo largos de las tres jornadas.

Le siguió la delicada ‘Tomorrow’, en la que Tonra, arrastraba las sílabas, susurraba  al micro y nos contagiaba esa fragilidad, esas sílabas que parecían que se iban a hacer pedazos en cualquier momento; al acabar, su timidez le empujaba la mirada al suelo mientras esbozaba una sonrisa, al igual que nosotros al escuchar el excelente repertorio que nos tenían preparados.

Combinaron con acierto fragilidad y distorsión, ofreciendo un show ameno donde la garganta de Elena sobresalió en temas como ‘Smother’ -la cantó casi suspirando, ‘Alone/with you’, presentada por el guitarrista Igor, que en más de una ocasión asumió las tareas de frontman o la enorme  ‘Youth’, que nos dejó embobados.

Fue una actuación exquisita, cargada de sensibilidad, donde su rock etéreo flotó por encima de las lonas verdes del escenario que encogió para verles crecer. (Rubén)

Daughter- EP 

AIR (Escenario H&M, 21:10h)

El dúo de Versalles se asomó al escenario H&M en formato cuarteto  para repasar su inminente grandes éxitos, Twentyears, que se publicará en unos días.

Nicolas Godin y Jean-Benoit Dunckel lo tenían en principio todo para despachar un concierto de lo más apañado, así lo dejaba entrever la efectiva ‘Venus’, que abrió el show pero, a medida que transcurría el concierto, daba la sensación de cierta apatía, de ejecutar los temas sin pena ni gloria: ‘How does make you feel’ sonó deshinchada, ‘Remeber’ fue una oportunidad desaprovechada, sin cuerpo alguno e incluso la esperada ‘Cherry blossom girl’ sonó fallida.

Godin tieso y casi sin pestañear, ejecutaba casi automáticamente los temas uno tras otro, mientras que su paternaire, Dunckel, encerrado entre su Rhodes y su Moog, ponía música a las (limitadas) cuerdas vocales  de su compañero. Los dos de blanco impoluto, como la interpretación que nos estaban ofreciendo: perfecta en su ejecución pero fría, sin ningún tipo de color.

No todo el electrocardiograma fue igual de plano; nos arrancaron botes y silbidos en ‘Sexy boy’ y el final con ‘Kelly watch the stars’ y una tórrida versión de ‘La femme d´Argent’ sonó  a gloria, pero justo cuando parecía que se animaba la cosa se acabó el concierto, dejándonos cierta sensación agridulce. (Rubén)

Air-EP

Explosions In the Sky ( Escenario Heineken, 22:20h)

Con la frase “Somos explosiones en el cielo” comenzó el concierto de la banda instrumental tejana. El nombre no podía ser más adecuado para ellos y para su música. Explosions In The Sky ofrecieron un directo contundente, puro, magnífico y milimetrado. Poder disfrutar de sus canciones en un festival tan grande como el Primavera Sound, y además en uno de los escenarios principales, el Heineken, es algo increíble. ¿Hubiera sonado mejor en un auditorio? Claro, pero eso no es motivo para quitarle puntos a un concierto de 10.

Su setlist estuvo formado por ocho temas, cuatro de los cuales forman parte de su último trabajo The Wilderness, aunque supieron como alegrar a sus fans de siempre regalándonos piezas tan brillantes como ‘The Birth and Death of the Day’, que creció desmesuradamente encima del escenario. Así pues hubo cabida también para The Earth is not a Cold Dead Place y All of a Sudden I Miss Everyone, dejando de lado todos sus otros discos. Aunque supieron jugar muy bien con ello. Intercalando ‘The Ecstatics’ con ‘Catastrophe and the Cure’ o ‘Your Hand in Mine’ con ‘Disintegration Anxiety’ pasó volando una hora donde nos hicieron emocionar y vibrar a partes iguales. Pero lo mejor estaba por llegar, ‘The Only Moment We Were Alone’ fue la última canción con la que ellos nos trasladaron a lugares lejanos, y es que cerrar los ojos unos segundos mientras escuchabas sus guitarras era un placer difícil de describir. (Elisabeth)

Explosions in the Sky - EP 

TAME IMPALA (Escenario H&M, 23:30h)

Después de un revelador concierto de los tejanos Explosions In The Sky, nos dirigimos hacia el escenario H&M para ver de nuevo, dos años después, a los australianos Tame Impala. Teníamos ganas de asistir a un concierto movido y que nos hiciera vibrar como lo hizo la última vez, el recuerdo era bueno así que, por qué no repetir.

Con la puesta en escena de luces y color y el trasfondo psicodélico, se nos aventuraba un concierto de lo más eléctrico. Empezando con ‘Nangs’, los de Kevin Parker sacarían rápidamente su artillería pesada con el tema ‘Let It Happen’ y ‘Mind Mischief’, de su segundo trabajo Lonerism, lo que haría vibrar a un público bastante entregado. Seguirían con varios temas de su último trabajo Currents, entre los que esconderían una esperada ‘Elephant‘.

El concierto iba avanzando según lo esperado, no sé si calificar esto como algo bueno, o más bien pensar que Tame Impala se han acomodado en sus conciertos. A pesar de gustarnos sus sonidos, el concierto no nos sorprendió, no nos electrizó como hizo la primera vez que los vimos. A todo ello, hay que sumarle el fallo técnico que se produjo a mitad de ‘Eventually’, algo que se nos hizo absolutamente eterno y que bajó los ánimos del ambiente. A pesar de eso, el grupo siguió su actuación justo donde lo habían dejado, pudiendo terminar con algunos de sus nuevos temas y animando otra vez a su público. (Júlia)

Tame Impala - EP

JOHN CARPENTER (Escenario Primavera, 23:50h)

Lo que en un principio se antojaba como un momento de relax para  tomar fuerzas para el bolo de LCD Soundsystem, acabó resultando todo un señor concierto que nos dejó aún más cansados para acudir a nuestra siguiente cita.

John Carpenter salió al escenario mascando chicle, con una coleta que recogía un matojo algo ajado y derrochando actitud por los cuatro costados; no venía solo, le acompañaba toda una banda –encabezada por su hijo Cody- que puso garra y bemoles en su recreación de los scores  de ‘La Niebla’, ‘Golpe en la pequeña China’ o ‘En la boca del miedo’, entre otros. Todas ellas con sus correspondientes imágenes que eran proyectadas en una pantalla panorámica con cierto aire retro y que conferían, si  acaso, cierta sensación de ceremonia, de culto a un perro viejo como Carpenter.

Aunque apenas interpretó material nuevo –arañó solo el espléndido ‘Vortex’, contenido en Lost Themes-, los feligreses acogieron con verdadero entusiasmo la canónica ‘Halloween’ o ‘La cosa’, con su proto-techno a ralentí, todo ello a un volumen considerable y con su entrañable pose macarra.

No se olvidó de aconsejarnos que “condujéramos con cuidado a la vuelta” a la vez que el famoso Plymouth Fury rojo asomaba el capó por la pantalla y empezaba a sonar el tema principal de ‘Christine’. A reivindicar. (Rubén)

 

LCD SOUNDYSTEM (Escenario Heineken, 1:10h)

Quienes no tuvimos la suerte de acudir al (re) estreno de  Murphy y cía en la sala Barts unos días atrás, tuvimos que esperar a verlos en el mastodóntico escenario Heineken. La pregunta es ¿se le notan las canas al capo de DFA? Pues depende de la luz con la que se mire, a veces da la sensación de ser uno de los mejores grupos de los últimos veinte años y otras, que el muy trilero nos ha colado el cubilete vacío más de una vez.

A nivel técnico, poco que reprochar: el grupo sonó engrasado, como si  hubieran enganchado una gira con otra y no hubieran tenido un parón de más de un lustro.

La pareja  Murphy – Mahoney es infalible e incluso la voz del neoyorkino sonó más afinada que de costumbre,  e incluso el sonido, teniendo en cuenta las dimensiones del recinto sonó correcto, aunque algo débil, si no estabas cerca del escenario. Todo ello no fue óbice para bailar ‘Yeah’, ‘Daft Punk is playing at my house’ o  su tributo a New Order, ‘Tribulations’. El pero, en sí, obedece a una estructura demasiada encorsetada de spoken word (ritmo – nudo – climax) que en el tramo grueso del concierto -léase ‘Someone great’, ‘Synths’ y ‘Losing my edge’– sonó algo reiterativa, lastrada quizás por el (estirado) minutaje de las canciones.

Obviando estos detalles, gran concierto del Soundsystem de los neoyorkinos, realzado por una realización impecable. (Rubén)

LCD SoundSystem - EP  

NEON INDIAN (Escenario Pitchfork, 2:45h)  

Tras los últimos coletazos del concierto de LCD Soundsystem nos dirigimos rápidamente a ver qué tal defendía Alan Palomo el interesante Vega Intl. Night school. Nos perdimos gran parte del show ante la gran distancia entre el escenario Heineken y donde tocaba, el Pitchfork, aunque eso no fue impedimento para disfrutar de su peculiar mezcla de pop, funk, chillwave y disco. Todo ello agitado por las personales contorsiones de Palomo que contagió buen rollo y se mostró bastante parlanchín, haciendo gala de su español con sabor tex-mex, con el que presentó ‘Deadbeat summer’, ‘Slumlord’, ‘Mind, drips’ o su éxito, la conocida ‘Polish girl’. (Rubén)

Elisabeth
Elisabeth

Licenciada en Humanidades y amante de todo lo que rodee el mundo audiovisual, en mi mochila siempre encontrarás una cámara, mi móvil, unos auriculares, una agenda y un boli. Lo que más me gusta es disfrutar de la música en directo y guardar las entradas de recuerdo. ¡Ah! Y los velociraptores.

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