Crónica

Love of Lesbian

Cúpula del Milenio

23/02/2013

Por -

 1500 seres únicos, o al menos eso es lo que nos garantizaron los componentes de Love of Lesbian la pasada noche de sábado. Ante las puertas de un recinto llamado Cúpula del Milenio, que adquiría la dimensión de iglú debido al frío y la nieve, hacían cola numerosas personas desde seis horas antes del inicio del concierto. ¿El motivo? Llegar a las primeras filas del mismo HPIM4776modo que en su día lo intentaron los fans de John Boy. Una vez alcanzado el objetivo empieza el viaje a través de la noche eterna. Y es que cada canción de Love of Lesbian constituye un capítulo en la historia de cada persona.

Esta historia personal empieza como ya hemos comentado en una noche eterna en la que no todos te prestan atención, por lo que tú intentas cambiar de actitud. Sin embargo, te das cuenta que tú no eres el problema, son ellos. Lo mejor ante esto es escapar con la mente. Si el plan fracasa no pasa nada, al igual que todos somos seres únicos, todas las noches son reversibles y puedes intentar hacerlo bien otra vez.

De repente, te das cuenta de que el sábado ha acabado y que ya es domingo, un domingo especial. A pesar de ello, recuerdas esa maldita antena que instalaron sin permiso. Su ruido es incesante por lo que necesitas escapar, al menos antes de las diez. Hay que salir de esta. Lo intentas, pero ella aparece, esa maldita niña imantada esta otra vez ahí. Te cansas del show y tu única escapatoria es coger un taxi y adentrarte en la última noche del año. ¿De qué año? Supongamos que el 1999. Entonces empiezas a recordar ese libro extraño que te echó de párvulos. No sabes por qué recuerdas eso, ni tampoco por qué el taxi se para en el sitio donde solíamos gritar. Las malas lenguas dicen que allí suceden extraños fenómenos meteorológicos. De todas formas, a estas horas ya no queda nadie por las calles que pueda verte saltar esa valla de seguridad y salir de allí.

Amaneces en tu cama. Todo ha sido un sueño. De pronto recuerdas que hoy es el día: John Boy llega a la ciudad. Te entran los nervios, pero en el fondo sabes que el concierto será un éxito. Y así es, solo ocurre un pequeño imprevisto: las luces se apagan en un tema. Gracias a dios que el bueno de Ezequiel lo soluciona. Sales del concierto con tus amigos, cruzas el puente del Pisuerga y vislumbras loHPIM4780s brillantes ojos de los gatos. Piensas en todos los lugares que han podido estar. En ese momento de reflexión, preguntas: destino, ¿hacia dónde me vas a llevar? Te contestan que a tu sala favorita donde ponen música indie. Se une más gente que en este caso no son fans de John Boy. Entráis en el garito, buena música. Tienen una pantalla en la que proyectan la carrera de Le Mans. Piensas que algún día podrás ser el ganador de ella. En seguida, dejas de mirarla porque ponen tu canción favorita. ¡Qué lastima que baile tan mal! En el fondo te da lo mismo. En realidad son los demás los que no saben. Están poniendo Algunas Plantas de Love of Lesbian. No necesitas grandes dotes para bailarla. Al final cierran el local y te vas tarareando esa melodía… parapapapapa…fantástico!

Te despiertas al día siguiente recordando lo bien que te lo has pasado y te preguntas que hubiese ocurrido si no hubieses conseguido tu entrada para ver a John Boy. Rápidamente te olvidas de eso ya que forma parte de los días no vividos. Es una mañana fría. En esta ciudad siempre hace frío. Coges una lupa y jugueteas con los pocos rayos de sol que hay. Provocas un pequeño incendio en el papel de periódico. Lo apagas y te pones a subir al twitter las fotos del concierto. Mediante ellas recuerdas como anoche invadiste con tus amigos el camerino de John Boy. Él no se molestó. Al contrario. Nos recibió con bollos de chocolate y muy amablemente se hizo una foto con nosotros. Mientras miras las fotos se dibuja una sonrisa en tu cara y te preguntas a ti mismo: ¿Cuándo podré repetir todo esto? No te preocupes, los fans de John Boy os recontareis en otra noche azul.

Love of Lesbian. Valladolid. Cúpula del Milenio. 23/3/13. Setlist.

La noche eterna.

El hambre invisible.

Belice.

Seres únicos.

Noches reversibles.

Domingo astromántico.

Wio.

Si salimos de ésta.

Niña imantada.

1999.

Allí donde solíamos gritar.

Las malas lenguas.

Nadie por las calles.

Club de fans de John Boy.

Pizzigatos.

Miau.

Me amo.

Si tú me dices Ben, yo digo Affleck.

Algunas plantas.

Toros en la wii.

Los días no vividos.

Incendios de nieve y calor.

Oniria e Insomnia.

Fotos de Miguel Las Heras Hernández.

Noé R. Rivas

Joven teleco que escribe sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *