Crónica

The Wave Pictures

Porta Caeli

30/01/2017

Por -

Una nueva gira de The Wave Pictures siempre es motivo de alegría. Da igual las veces que los hayas visto antes porque siempre tienen nuevos argumentos que ofrecerte. Si al conjunto de himnos destinados a celebrar la normalidad del día a día, le sumamos destellos de calidad de las nuevas composiciones que nos llegan de forma casi anual, obtenemos una de esas bandas que se han ganado el apelativo de clásicos en un espacio temporal de récord. David Tattersall, Franic Rozycki,  Jonny Helm y  David Beauchamp (habitual compañero de aventuras a la percusión en sus últimas giras por nuestro país), volvieron a demostrar en Valladolid, de la mano de SON Estrella Galicia, como los años los han ido convirtiendo en músicos aún mejores, evitando que su frenética actividad musical los consuma en el agotamiento compositivo. Para ello también ha contribuido el pronunciado cambio de estilo que han mostrado en sus últimas referencias, iniciándose este proceso en Great Big Flamingo Burning Moon para culminarlo de lleno en Bomboo Diner in the Rain y Canvey Island Baby. Digamos que esta nueva versión de los británicos se traduce en una coraza más rockera y cercana al blues donde los punteos toman gran protagonismo.

Las directrices del concierto que nos ofrecieron en la Porta Caeli estuvieron marcadas por un repaso de su carrera donde recuperaron temas muy inusuales a la par de olvidarse de la mayor parte de sus reclamos por parte del público habitual. Una propuesta atrevida pero que se la pueden permitir de sobra, más aún si abren el concierto metiéndose al personal en el bolsillo gracias a un ‘Sweetheart’ lanzado a nuestros recuerdos más felices. Manteniendo el pie en el freno en todo momento, en cuanto a la agitación que debía tomar el concierto, nos dejaron más momentos para la emotividad del pasado con ‘I Thought Of You Again’, caminando entre descripciones precisas de lugares y pérdidas donde ya no se recuerdan ni las lágrimas. Un ambiente que tendía hacia una añoranza compartida y que se acabó de pronunciar con ‘Like Smoke’. En ella, el público a pleno pulmón compartió el estribillo con la banda, dejándonos la escena de complicidad perfecta del concierto.

La excusa de la presentación de su más reciente LP se limitó prácticamente a la interpretación del tema que da título al trabajo, encajándose a la perfección dentro del tramo más lento del directo. Esa parecía que era la tónica general del directo, alcanzando otro momento de donde el intimismo sobrepasaba el clímax de la sala con ‘New Skin’, observando como David Tattersall dejaba morir las notas de su guitarra con toda la parsimonia del mundo. Cuando ya prácticamente a nadie le parecía importar que el directo se estuviese dirigiendo por otros derroteros muy diferentes a los que ellos esperaban, llegó el tramo final del concierto con un ‘Stay Here & Take Care of the Chickens’ donde los solos de guitarra empezaron a ganar protagonismo. Una canción que tiene mucho del ambiente inexplicable, absurdo y anhelante en el que se encuentran nuestras vidas sumergidas casi siempre, quedando reflejado una vez más de una forma magistral en sus temas. A partir de aquí el directo empezó a ganar en intensidad y derroche de virtuosismo de sus miembros, decidiendo que la mejor forma de encarar su final era darle vía libre a su más reciente EP Canvey Island Baby, sirviendo de bonito homenaje a Wilko Johnson. De este modo todo el mundo quedó satisfecho, consiguiendo que una noche más con The Wave Pictures se convierta en una celebración de todas aquellas cosas que no queremos que cambien en nuestras vidas con el paso de los años.

Noé R. Rivas

Estudiando teleco y escribiendo sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

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