Crónica

The Radio Dept.

Joy Eslava

31/05/2017

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Ya llevábamos años (siete en concreto) esperando a que la banda creada por Johan Duncanson y Martin Larsson volviese a pasar por nuestro país, algo que al fin consiguió el ciclo Sound Isidro. Llegamos a la Joy con la idea preestablecida de qué tipo de concierto nos íbamos a encontrar, y en mayor o menor medida, estábamos en lo correcto. 

Los suecos vienen de presentar su último LP: Running Out of Love, admirado por una gran parte de su fanbase y despreciado por otra. Quizás no tanto desprecio sino pasotismo, considerándolo un disco sólido y cumplidor pero sin llegar a estar a la altura de los tres anteriores. En cualquier caso, nosotros estamos más cerca de la admiración que del desprecio. 

El disco (como ya hemos dicho, sobresaliente a nuestra opinión) viene marcado por un protagonismo mucho mayor de la electrónica en sus canciones. Ya habíamos visto el uso de sintetizadores y cajas de ritmos en sus últimos trabajos, pero en este último se acrecienta mucho más (al igual que su discurso político), viéndose reflejado, obviamente, en su directo. Las guitarras, que anteriormente tenían la voz cantante en la sala, se la ceden a los pads de percusión. Es por ello y por una lógica (aunque quizás excesiva) propaganda de su último trabajo, Running Out of Love, que la mayor parte de su escaso setlist del otro día en la Joy, que ni siquiera llegó a los 75 minutos de duración, fuera protagonizado por este. 

El concierto abrió igual que lo hace el nuevo disco, con ‘Sloboda Narodu’, una declaración de intenciones de lo que íbamos a encontrarnos durante la siguiente -algo más de una- hora. Momentos de muchos aplausos cuando recuperaron clásicos como ‘Heaven’s On Fire’, ‘The Worst Taste in Music’ o ‘David’. De las nuevas en directo, a título personal, nos quedamos con ‘Teach me to Forget’, al igual que en el disco, una canción que ha sabido recoger lo mejor de la vieja y la nueva etapa del grupo. El broche de oro lo marcó ‘Occupied’, el cierre de la noche antes del “encore” con la mítica ‘Why Won´t You Talk About It?’, que quizás se quedó un poco fría después del momento de technazo. 

En líneas generales: un concierto pulcro, correcto, conciso, como la mentalidad sueca que les impera. Quizás no fue un concierto para todo el mundo, seguramente haya que ser un poquito fan y tener sus canciones bien interiorizadas para poder disfrutarlo; al fin y al cabo la parte en vivo de la banda nunca ha sido su mayor fuerte, aunque creo que esto es algo que han ido dejando atrás y sobretodo ahora, con un mayor peso electrónico en los directos, sus canciones se disfrutan mejor que nunca. 

Pero para nosotros fue corto, sobretodo corto. Se echaron en falta muchos hits de años atrás (‘Keen on Boys’, ‘I Wanted You to Feel the Same’, ‘Where Damage isn’t Already Done’…) y quizás no tantas nuevas, pero habiendo pasado ya el concierto y viendo las cosas con más perspectiva, el sabor de boca que nos queda es bueno, y ya estamos esperando que vuelvan a pasarse por aquí.


Crónica: Jorge Rodríguez Pascual

Redacción Mindies
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