Crónica

The Cure

Bilbao Exhibition Centre – BEC

24/11/2016

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Vaya por delante la siguiente reflexión; En la vida, aunque sea junto a otras 10.000 personas, te cruzas con personas especiales, personas con una presencia tal que su sola silueta es capaz de cambiar el ánimo de quien se encuentra cerca. Y Robert Smith es una de estas personas, sin duda.

La prolongada velada la abrieron, como viene siendo habitual y apadrinados por Robert Smith, los escoceses The Twilight Sad. Todavía con el recinto a medio llenar ofrecieron un concierto breve y sólido. La tenebrosidad que define su sonido sonó con contundencia en el BEC.

Largo rato después, ya sin espacio en las primeras filas, se apagaban de nuevo las luces de nuevo, y llegaba el momento que el público esperaba. Los de Crawley subieron al escenario, arropados por los gritos y el calor de los fans.  Dando comienzo a las más de dos horas de show que estaban por venir con la mítica ‘Plainsong’. Aunque el ambiente no terminó de animarse hasta unas cuantas canciones después, cuando llegó el momento de la enérgica ‘Push’ y seguidamente ‘In Between Days’ como primer gran himno de la noche.

Para bien y para mal, los años pasan. Lo que se pierde en forma física se gana en experiencia. Esto lo saben muy bien The Cure. Que pese a no estar ya en el mejor estado de forma (salvo Simon Gallup, que no paró de saltar y correr por el escenario con el bajo colgando), demostraron que son capaces de cualquier cosa, atreviéndose a dejar los éxitos aparte y tocar gran cantidad de sus temas más densos y oscuros durante largo tiempo y consiguiendo tener a la mayoría de los asistentes con la mirada fija en el escenario. Hipnotizados.

Si bien fueron inteligentemente soltando algún que otro hit suelto, probablemente con el objetivo de que no decayera demasiado el ánimo de los ‘no hipnotizados’, hubo que esperar a los bises para escuchar al The Cure de los grandes éxitos. Ese que llevó a muchos a sus años de juventud y casettes, y por el que la mayoría se acercaron hasta Barakaldo.

Terminaron su actuación con un rápido pero increíble recopilatorio, ‘Friday I’m In Love’, ‘Boys Don’t Cry’, ‘Close To Me’ y ‘Why Can’t I Be With You’. Canciones que todos conocían y cantaron. Canciones que hicieron que el público no quisiera marcharse. Canciones que demostraron que la banda británica es ya una leyenda, y una leyenda muy viva.

Finalmente, me permitiré decir que la media de edad en el lugar no bajaba de los 45-50 años. Algunos echamos en falta entre la multitud más oídos jóvenes y frescos. De los que no pueden permitirse pagar 80 euros por una entrada.

Crónica: Pablo Martínez Ledesma
Noé R. Rivas

Joven teleco que escribe sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

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