Crónica

Jupiter Jon · Kokoshca

Intxaurrondo

27/05/2016

Por -

A pesar del buen día que nos había estado haciendo durante toda la mañana del viernes, llegamos a Intxaurrondo prácticamente chorreando. Llegamos pronto, eso sí, así que nos refugiamos con una cerveza en una mano y una bolsa de pipas en la otra y esperamos a que fuese llegando la gente. Ya veníamos concienciados de que el volumen de personas que iba a haber dentro no iba a ser muy grande, y entre la lejanía de la sala y la prácticamente nula promoción del concierto así fue, pero la verdad es que lo disfrutamos igual.

Mientras esperábamos fuera, escuché decir a alguien a lo alto que el nuevo disco de Jupiter Jon era lo mejor que se había grabado en euskera en años. En nuestro caso era la primera vez que los veíamos en directo, así que estábamos deseando que empezara. El concierto fue de vicio, melodías que entrelazaban sonidos tradicionales de rock vasco con otros muchos más experimentales. Toques de post-punk, de R&B, de folk. Toques de césped mojado, de crudeza y melancolía, de cánticos espirituales. Era tremenda la atmosfera que había creada ahí dentro, muy notables los cuatros componentes del grupo, y muy notable también la chica que subía y bajaba del escenario a poner voz a canciones como «Gangsterrak Operara Doaz». Un lujo, de verdad, creo que este partido se lo ganaron a los pamplonicas.

Quince o veinte minutos después de que acabasen, subieron Kokoshca al escenario. Iñaki (guitarra y voz) nos comentaba a la salida del concierto que era lo peor que había hecho en mucho tiempo. Yo creo que exageraba. No fue su mejor directo, eso está claro, hubo fallos y descoordinación en más de una canción (y el ambiente tampoco acompañaba), pero creo que esta gente es tan brillante y son tan buenos en lo que hacen que aunque tocasen tumbados con los pies lo disfrutaría y cantaría sus canciones igual. El setlist fue bastante similar al que vimos la semana anterior en el bolo que dieron junto a Juventud Juché y Pablo Und Destruktion en Madrid. Un comienzo más oscuro y onírico con el doblete “Hay una luz” + “Cuchillas” y que se iba resolviendo poco a poco con temas más entusiastas como “Mi Chica Preferida” o “Directo a tu Corazón”. Entre medias iban sonando temas del nuevo disco como los ya conocidos “Corazón caliente” y “Corazón de hielo”, esta vez tocados en orden inverso y el final lo remataron como ya es habitual con el doblete de “La fuerza” y “No volveré”, esta última con sorpresa, Marcos Rojas (cantante de Los Claveles) subido en el escenario y tocando alguna nota en la guitarra de Amaia. Seguimos la fiesta en el Dabadaba.

Crónica a cargo de Jorge Rodríguez Pascual

Noé R. Rivas

Joven teleco que escribe sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

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