Crónica

Casa · Jamie 4 President

Backstage

30/03/2018

Por -

El colectivo Contrafríoyniebla volvía a la carga en Valladolid programando una velada con la vista puesta en a todas las buenas influencias que nos dejaron los noventa. De este modo el local Juan Díez al frente de Casa y Jamie 4 President fueron encargados de reflejar el contraste entornos a sonidos que beben directamente de notables bandas de aquella época. Una bonita forma de demostrar como la nostalgia puede ser positiva si sirve para seguir hacer fluir unas canciones radiantes en el presente, sacando a relucir la capacidad para lograr ambientes de lo más sugestivos en el caso de Casa y situaciones de gran vitalismo melódico por parte de Jamie y su banda. La demostración de la conexión entre los gustos musicales de ambos protagonistas de la noche se plasmó en el hecho de que dentro de la buena colección musical que Juan Díez le mostró a Jamie horas antes, este segundo se encontró muchas similitudes con todo lo que también él almacena en su hogar.

Casa fue el encargado de abrir la noche, afirmando que era el segundo concierto en solitario que ofrecía al frente de este proyecto titular. A lo largo de su actuación demostró unas canciones que fueron capaces de desenvolverse dentro del hipnotismo con la vista puesta en un lado reconfortante y cálido sin estar exento de un cierto grado de tristeza bien filtrada. Territorios cercanos al slowcore que por momentos se entremezclaron con un apartado más ruidoso, sin alcanzar la aspereza sino más bien el intimismo y hasta casi el susurro a través de la repetición de estructuras. Un carácter recogido capaz de ejercer la perfecta función sugestiva de situaciones de aislamiento voluntario y  espacio para la relajación mental. En su breve set culminado con ‘Hasta Mañana, si Dios quiere’ hubo tiempo para que por nuestra cabeza desfilaran bandas como The New Year, Rivulets o incluso más contemporáneas como Fog Lake, algo que sin lugar a dudas siempre resulta de lo más positivo.

Unos cuantos minutos después, Jamie y su banda hacían acto de presencia, encontrándonos en el escenario a Pablo (Notes to Myself, Fuckaine), Borja (Please Wait) y Xavier Calvet (Bullitt). Unos músicos muy propicios para acompañar a Jamie en directo y lograr que las canciones de su tercer trabajo The Heartbreak Campaign luzcan en su máximo esplendor, ofreciéndonos ese lado tan agridulce y por momentos sonriente que poseen las canciones que miran hacia el emo rock. Lo que nos encontramos en su directo fue un auténtico ejercicio de autenticidad a la hora de dar vida a los temas, comprobando desde un primer momento como su interpretación no tenía ningún artificio, sino todo lo que son capaces de provocar en las personas en las que calan hondo. Por ello fueron de lo más frecuentes aquellas poses propias de las bandas hardcore, enfatizando los estribillos sin parar de saltar mientras llega el momento álgido del tema. Una energía que intentaron contagiar por momentos al público, algo que no tuvo un gran resultado porque a bien seguro el viernes parecía que la procesión iba por dentro.

La velada estuvo centrada lógicamente en la presentación de sus nuevos temas, encontrándonos con un compendio perfecto entre los giros hacia las situaciones esperanzadas de American Football pero poniendo siempre el pie en el freno a la hora de suavizar sus melodías. Canciones como ‘Far From Blue’ o ‘Power Ballad Prince’ encontraron el énfasis preciso por mostrar un cierto trasfondo rugiente, lanzado a por un mayor lado urgente pero que no opaca los buenos interludios instrumentales. Encontrándonos a una banda de lo más compenetrada, cada miembro cumplió su papel a la hora de guiar los temas por el camino donde la euforia nunca resulta plena, sino más bien un reflejo de lo que podría llegar a ser, logrando un efecto que te pone de forma directa en años que al final se recuerdan con una cierta sonrisa. Adentrándonos en la parte final del directo nos encontramos con temas que nos indujeron aún más si cabe en este apartado, como fue el caso de ‘The Day I Fell for a Gypsy Girl’ y ‘Everything Fades’, saltando a ese lado donde poner el puño en alto acaba cobrando sentido. Mención especial también merece la recuperación de temas de sus anteriores trabajos, como fue el caso de la bonita ‘Blind Man’s Proof’ o el cierre a cargo de una ‘On With the Show’ que fue alargada por unos terrenos que apuntaron hacia lo trepidante. El final perfecto de unos conciertos que a bien seguro perdurarán en la memoria no solo por el carácter nostálgico que evocaron, sino también por la celebración de que todo ello sigue muy presente y puede continuar ampliándose.

Noé R. Rivas

Joven teleco que escribe sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

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