Crónica

Primavera Sound 2017

Viernes

02/06/2017

Por -

La edición diecisiete del festival barcelonés concluye con otro histórico pleno de asistencia, unas 200.000 almas se dejaron ver por el Parc del Fórum en los tres días de conciertos; unos datos que solo hacen confirmar que lejos de apagarse, al festival barcelonés aúnle queda mucha mecha. 

Una edición que ha supuesto la consolidación del Primavera Bits (antes Beach Club) ubicado en Sant Adriá del Besós y conectado por el festival madre mediante la pasarela que corre bajo la placa fotovoltaica y que más de uno ha maldecido al no prever lo lejos que queda. Cabe preguntarnos qué sentido tiene añadir este festival dentro del festival cuando prácticamente se impone la elección de asistir a uno u otro, por lo que no descartamos que tome entidad propia y despegue definitivamente como un festival independiente. 

Ha sido también la edición de los conciertos sorpresas, de estar pegado al móvil para conocer quién se escondía tras la cortina de cada de uno de las seis actuaciones anónimas, de llevarte incluso la actuación a tu casa (¿a alguien le tocó?)  bajo la propuesta de Primavera a Casa Teva.  Rubén

MITSKI (Pitchfork)

El viernes regresamos al recinto del Parc del Fòrum para continuar con la segunda jornada del festival. Empezábamos la tarde con la idea de asomarnos al escenario Pitchfork para ver un poco la actuación de la japonesa Mitski ya que siempre acabamos sacando buenos grupos de este escenario. Con bastante público, y sobretodo público sentado bajo el sol empezamos a escuchar con una voz dulce temas como ‘Francis Forever’ o ‘Fisrt Love / Late pring’. Mistki ejecutaba las canciones con nitidez y perfección y con una potencia en la voz que no dejaba indiferente. Después de escuchar una esperada ‘Your Best American Girl’, empezamos a desencantarnos un poco; lo que parecía potencia se iba convirtiendo en un grito algo desgarrado, algo que no nos hacía sentir del todo cómodos. A pesar de que la cantante defendía bien sus temas, no terminó siendo lo que esperábamos. Júlia

WHITNEY  (Mango)

El escenario Mango a esa hora de la tarde fue el marco perfecto para desgranar las bondades de su disco debut, el laureado Light upon the lake (Secretely canadian, 2016), anteriormente presentado en el Primavera Club y que les abrió las puertas al hermano mayor del festival.

Lo primero que llama la atención es el aspecto púber de los culpable  de la fiesta: a Julien Ehrlich y Max Kakacek apenas se les dibuja pelusa en las caras, y a pesar de eso, en sus canciones se dibujan arrugas, sonando clásicas, como paridas en otra época.

Prácticamente repasaron su único trabajo al completo, empezando por ‘Dave’s song’, con Ehrlich escudado tras la batería ( en un primer plano, eso sí) al que se le notó muy relajado y cómodo, capaz de hacer fluir los temas como si nada, un guión del que se despegaron momentáneamente  con la ayuda de Mac deMarco en  ‘Red Moon’ pero al que volvieron para sacarle brillo con ‘Golden days’ y ‘On my own’.

No contentos con embobarnos con su repertorio, versionaron incluso a NRQB en “Magnet”, para rematar la tarde con una bonita y sentida ‘No woman’ que sonó a gloria.

Por poner un pero, nos faltó a Jonathan Rado colaborando con ellos en algún tema, pero, bueno, para eso estaba deMarco, ¿no? Rubén

THE GROWLERS (Heineken)

Ubicados en el gran escenario Heineken nos encontramos a los californianos The Growlers, grupo que no habíamos tenido el placer de ver con anterioridad. La banda apareció con su líder comandando al grupo, empezaron a sonar los primeros acordes de una bastante nueva ‘Night Ride’  que hizo que nos dejáramos llevar por unas melodías con un aire totalmente despreocupado. The Growlers iban enlazando un tema con otro impregnando el aire  con un sonido californiano, relajado y con un deje de surf setentero. A pesar de que no tuvieron ningún momentazo ni subidón digno de mención, la verdad es que sus temas se hacían muy llevaderos a esa hora, el concierto se hacía ligero de seguir y las melodías acompañaban perfectamente a esa hora del atardecer. Bien, un acierto dejarse caer por ahí. Júlia

MAC DEMARCO (Mango)

Otra vez, escenario grande reservado para el canadiense Mac deMarco y toda su troupe en lo que diríamos hora punta. La banda, que gozó de un espacio de lujo en la programación del festival, debía mostrar su consolidada trayectoria y defender este espacio, cosa que hicieron en parte gracias a la faceta de showman el propio Mac. El concierto empezó con un ya clásico ‘Salad Days’ que nos dejó muy buen sabor de boca, a este le fueron sucediendo temas de su último y recién estrenado álbum This Old Dog, temas que la verdad pasaron un poco desapercibidos. El concierto que hace un par de años vimos motivados y con atención, se convirtió, musicalmente hablando, en algo un poco tedioso a medida que se iban sucediendo las canciones. Si bien es verdad que el sonido de Mac DeMarco seguía conservando esa especie de flow despreocupado, nos pareció que iba un poco falto de energía. Hay que decir de todos modos, que deMarco lo compensó con sus dosis de humor y su perfomance durante el concierto, shows a los que ya tiene acostumbrado su público y que todos acabamos esperando. Con un batería totalmente desnudo y DeMarco marcándose un streaptease con depilación incluida, acabó dando a la masa del público lo que realmente quería. Aunque la verdad, tan solo hubiéramos necesitado pantallas sin sonido para asistir a su concierto y nos habríamos quedado bastante igual. Júlia

 

RUN THE JEWELS   (Mango)

 Ya la cortinilla musical entonando el ‘We are the champions’ de Queen nos avisaba que estos tipos lo tiene muy claro, y que ellos, más que por la pasta, vienen a que los saquen  por la puerta grande.

El–P (convertido en producto de Volcom) y Killer Mike salieron a comerse el escenario, desde el comienzo con ‘Talk to me’ hasta ‘Down’, dejando  tras de sí caramelitos como un cover  de Dj Shadow, ‘Nobody speak’, que encajó perfectamente en su repertorio o la bombástica ‘Close your eyes (and count to fuck)’ que puso Mordor patas arriba.

Tanta energía derrocharon que hasta fundieron el escenario –literalmente, se cortó el sonido durante unos minutos- ,pero este contratiempo no dejó huella en su actuación, aderezada por bailes y apelaciones al público, que nos dejó momentazos de la talla de varios “fuck Donald Trump” coreados por los asistentes.

Ellos, ante la gran acogida de su directo – se hartaron de ver su icónico logo del puño y la pistola representados por las primera filas- prometieron dedicar su próximo disco al público que les acompaño esa noche. Uno de los grandes bolos de la jornada, sin duda. Rubén

 

JAMIE XX (Heineken)

 Vaya papeleta que le había tocado al bueno de Jamie, nada menos que rellenar el slot  de Frank Ocean, tras anunciarse hacía unos días que el estadounidense había cancelado varias fechas de su actual gira, que incluía su show en el Primavera Sound.

La decisión de incluir al tercer XX como reemplazo tampoco estuvo falta de polémica, y se le  acusó a  la organización del festival de haber optado por la opción más fácil, ya que prácticamente acababa de tocar con su banda en el mismo escenario.

Con este percal salía a la palestra Jamie Smith, acompañado por un par de platos y una gran bola de espejos que nos daba pistas por dónde iría la cosa: convertir la explanada del escenario Heineken en una gran pista de baile.

Aunque su actuación no empezaba hasta las dos, la verdad es que podríamos decir  que ciertos momentos de su show con XX los  usó como precalentamiento para su sesión, que, por otra parte solo me hizo recordar lo mucho que le debe a Ben Watt, y su puesta al día del sonido de Everything but the girl.

El británico despachó su típico menú a base de house (mucho house), funk, disco,  pop y uk bass a la que nos tiene acostumbrados en sus Essential Mix para la BBC, todo convenientemente hilvanado y mezclado, donde sonaron entre otros Daphni, material propio de su álbum en solitario, ‘Seesaw’, e incluso el incunable ‘Stop bajón’, de Tullio de Piscopo con su estribillo  machacón repitiendo primavera.

Para el recuerdo ese tramo final mezclando parte de ‘Gosh’ con el ‘Nikes’ de Frank Ocean, con el que nos preguntábamos si Jamie le estaba rindiendo homenaje o simplemente nos estaba tomando el pelo. Rubén

Redacción Mindies
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Los miembros de la redacción de Mindies amamos la música por encima de todas las cosas.

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