Crónica

Tónal 2014

17/09/2014

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Un año más, el Tónal dio el pistoletazo de salida a la nueva temporada musical del Colectivo Laika en Valladolid acercándonos a la Sala Negra del LAVA tres llamativas y diferenciadas propuestas como Deers, Girls Names y BSN Posse. Con todas las entradas vendidas, por fin el Tónal fue un éxito tanto en propuesta musical como en respuesta por parte del público, hecho que se plasmó en una desbordada sala frente a la actuación de los norirlandeses Girls Names.

Las encargadas de abrir esta nueva edición fueron las madrileñas Deers. Desmontando la etiqueta de “hype” que siempre se asocia a cualquier nuevo grupo que despunta un poco, se marcaron un directo salido de cualquier garito de techo bajo en un lugar de Tenessee. El hecho de ser muy buenas amigas seguramente también ayuda a que sus directos tengan ese toque de espontaneidad que acompaña a cada tema. Las ves felices sobre el escenario, algo que como espectador también ayuda a introducirse de lleno en su propuesta. Alternancia de voces, guitarras con ese toque destartalado de las Vivian Girls y sobre todo melodías de aroma garagero y llenas de luminosidad. Deers seguramente no hayan inventado nada nuevo fuera de nuestras fronteras, pero sí dentro. Algo muy de agradecer ya que todo parece que siempre tiende a girar hacia los pesos pesados del brit pop.

deers

Con una tela DIY al fondo en la que aparecía el nombre del grupo, a lo largo de sus casi 40 minutos de actuación nos introdujeron los temas ya conocidos junto con otros nuevos repletos de gancho. Comenzando con una oscuridad muy medida y en ‘Warning With The Curling’ dejaron que el poco público presente en aquel momento se dejase llevar por una forma un tanto cruda de tocar las guitarras. El entusiasmo e inmediatez de toda la oleada de bandas estadounidenses de sonidos Lo-Fi como The Babies o Dead Goshts parece que inundó la sala. Canciones como ‘Fat Calmed Kiddos’ se convirtieron en pequeñas piezas de inicio juguetón para arrancar estribillos combativos donde Carlota y Ana unían sus voces. Tampoco pudo faltar la celebrada ‘Bamboo’, un corte que las chicas se recrean a sabiendas de que agrada mucho al público. Llegando poco a poco al final, el inicio de ‘Castigadas en el granero’ aportó una pizca de ingenuidad y suavidad para conseguir que por fin el público se acercase a escasos metros del escenario. El final llegó ruidoso con un nuevo tema en el que Ana y Ade compartieron micrófono coreando con intensidad el estribillo, desatando los vítores de la gente.

La situación cambió notablemente con la llegada de Girls Names. Baja iluminación y un ambiente que bien requería un silencio mayor para meternos en la situación perfecta (sí, en Valladolid también hay personajes que se dedican a contarse sus vidas en primera fila). Arrancando con un nuevo tema, los cuatro miembros del grupo desplegaron su espíritu de post-punk asfixiante casi al instante. Una línea de bajo muy marcada, un Cathal Cully concentrado y una percusión sin grandes alardes pero muy contundente y efectiva. Una escena perfecta para desarrollar sus habituales idas y venidas de distorsiones y dejar al mismo tiempo paso a guitarras que beben directamente de gente como Wire. Momentos de auténticos riffs tenebrosos como los de ‘Second Skin’ para dar paso a temas de influencia más madchester como ‘Hypnotic Regression’. Una sucesión de canciones de especial sentimiento inquietante coronada hacia la mitad del concierto con ‘Pittura Infamante’ y esa voz profunda de Cathal susurrando A cross erodes. Momentos perfectos en los que te encuentras sumergido en la táctica de cuarto oscuro del grupo.

girls names

Continuando por la senda del misterio, ‘Drawning Lines’ ejerció de perfecta revulsiva del concierto para presentarnos una nueva tacada de nuevos temas. Temas quizás con mayor aplomo, menos juegos de pedales y mayor carga épica como fue el caso de ‘Reticence’. El concierto se acercaba hacia el final no sin antes mandar un recado a las primeras filas. Precisamente en el tema ‘Silence’ donde Cathal agarró el micrófono e interrumpió de forma secante una conversación, soltando varias frases del tema justo delante de las dos susodichas. El bis no pudo llegar de otra forma que no fuese con ‘The New Life’ y ese in crechendo del tema que parece que va a llegar pero no llega. Un directo impecable que nos queda con aún más ganas de escuchar los temas del futuro nuevo trabajo. El fin a las actuaciones en el LAVA llegó con la acidez electrónica de BSN Posse ante una sala que ya no presentaba ni la mitad del aforo. Posteriormente Chelis, Funkforward y el jäger se encargaron de animar al personal en un conocido bar localizado en el paseo Zorrilla.

Crónica y fotografías: Noé Rodríguez Rivas
Noé R. Rivas

Estudiando teleco y escribiendo sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

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