Crónica

Cat Power

Auditori

Festival Mil·leni

13/11/2014

Por -

El pasado mes de Noviembre la cantautora estadounidense Charlyn Marie Marshall, o lo que es lo mismo Cat Power, regresaba a Barcelona para dar un nuevo concierto en l’Auditori dentro del Festival Mil·leni. Nos había visitado el pasado año 2013 con motivo del Festival Cruïlla, un escenario algo impersonal para estos artistas que se crecen en un concierto de carácter más íntimo, y ésta era la ocasión ideal para comprobar el estado actual de la artista. No venía tampoco a presentar ningún nuevo trabajo, su último álbum Sun (Matador) salía por allá el verano de 2012, así que sólo podíamos esperar escuchar algunos de sus «últimos» temas. El caso es que tampoco fue así.

Cat Power entraba al escenario anunciando su embarazo y en un evidente estado de resfriado. Una combinación que nos hizo dudar al principio sobre la evolución del concierto. Después de arreglarse el pelo y de colocar a la altura justa los micrófonos, cosas que fueron un leitmotiv en su concierto, la cantante empezaba con una lenta e íntima «Maria». Acompañada tan sólo por su piano, su guitarra y su voz, iba enlazando un tema tras otro con la máxima delicadeza posible. Quizás el catarro le hizo parar alguna que otra vez para reponer fuerzas, pero el poderío de su voz hizo que lo pasáramos por alto. Probablemente algunos asistentes, y me incluyo, esperábamos escuchar algunos de sus temas estrella y algunos temas del álbum Sun como «Manhattan» o «Ruin», pero el caso es que Cat Power tocó aquello que le pareció, antiguos temas y un número importante de covers que iba modelando a su antojo sin seguir un patrón establecido, algo que le dio aún más validez al concierto y a la artista.

Cat Power

El concierto iba avanzado y la cantante se encontraba cada vez más a gusto, realmente como en su casa, peinándose, tomándose sus tiempos necesarios y sobretodo reflexionando en voz alta, no sabemos si para el público o para ella misma. Fue algo curioso el entusiasmo que mostraron algunos asistentes frente a las reflexiones de Cat Power sobre política y sociedad, con el deseo de otros a que dejara de hablar y se dedicara a cantar. Para todos los gustos. El caso es que Cat se mostró tal cual es, imprevisible, original, auténtica, y así lo demostró a lo largo del concierto. Interpretó con delicadeza y elegancia temas como «The Greatest» (The Greatest, 2006), » Names», «Baby Doll», «Werewolf» o » Maybe Not» (You Are Free, 2003) junto a unas muy acertadas versiones de Bob Dylan, Ottis Reding o The Rolling Stones entre otros.

Cat Power consiguió llenar de sentimiento el espacio del concierto, lo llenó con su voz, sus melodías acompañadas tan sólo por el piano o la guitarra y por sus reflexiones intimistas a medio concierto. El tiempo iba pasando, pasaron las 2 horas y Cat Power seguía aparentemente cómoda encima del escenario como si tan sólo cantara para ella misma o para un grupo reducido de privilegiados. La personalidad de la artista llenó la sala; a quién le importaba entonces si había interpretado o no su tema preferido, o si había estado tosiendo de vez en cuando. La verdad es que nos regaló mucho más que su talento su musical, nos regaló su personalidad y sus reflexiones y convirtió el Auditori en un espacio para su intimidad.

Júlia
Júlia

Licenciada en Humanidades y especializada en marketing digital. Apasionada de la música, de aquella que se comparte, en vivo y en directo y de la música en solitario, para la evasión y el disfrute personal.

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