Crónica

Live Cinema

LAVA

28/10/2017

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La primera edición del ciclo de Live Cinema enmarcada dentro de la 62 Seminici nos dejó más que buenas sensaciones, poniendo de manifiesto que el atrevimiento a la hora de alejarse de las formas tradicionales de hacer cine siempre resulta acertado. En un versátil espacio como es la Sala Concha Velasco del LAVA, pudimos disfrutar de varias proyecciones donde la música en vivo fue el gran hilo conductor, a la par de capturar interesantes reflexiones expuestas en los trabajos presentados. En el interludio entre estas proyecciones, el ambiente fue sostenido de forma precisa gracias a los visuales de Héctor de la Puente y la música íntegramente reproducida en vinilos a cargo de las Shakin´Piñas. Una versión mucho más orientada al baile que lo que nos encontramos en las propias proyecciones, pero que no resultaba impedimento para poder mantener una conversación en un tono normal. Dentro de este espacio que sirvió como antesala a las propias sesiones de Live Cinema, Intonauta DJ también tuvo su protagonismo, siendo en este caso el encargado de cerrar la noche con una sesión que difirió de los géneros que acostumbra a mostrarnos, bautizándola como beat machine.

Centrándonos en las propias sesiones de Live Cinema, Juan Carlos Quindós fue el gran protagonista en los instantes previos, ya que se proyectaron tres videoclips de grupos locales realizados por él. La buena muestra de la variedad de sus trabajos quedó patente en las piezas realizadas para Erik Urano, Wladyslaw y Miguel Grimaldo, encontrándonos con unos visuales que transcurrían entre la profundidad de las imágenes capturadas en la noche y la viveza de unos colores que seguían unos marcados patrones geométricos como ocurrió en el caso de la obra realizada para Miguel Grimaldo. Conceptos de videoclips muy diferentes pero ideados por una misma persona, mostrando unas técnicas de lo más cambiantes pero dejando bien claro que la interpretación de las obras musicales resultó ser de lo más impactante. En la última de las proyecciones de los vídeos realizados, el vallisoletano pudo comentar al público determinados patrones seguidos en su realización, al mismo tiempo de resolver en algunos casos aquello de si fue antes el huevo o la gallina, en relación a si primero llegaron a su cabeza el componente creativo visual o si lo hizo antes a sus oídos cada una de las canciones.

Contando un amplio margen entre los géneros presentados en las sesiones, Die! Goldstein presentó su proyecto Dystopia / Utopia, incidiendo de lleno en una buena parte de la problemática actual asociada al desarrollo global y las desigualdades que éste genera. Así fue como ante nuestros ojos pasaron imágenes aterradoras capturadas en puntos muy lejanos entre sí del planeta, teniendo su cierto protagonismo comprometidas situaciones que también se plantean en nuestro propio país. Conduciendo toda esta avalancha de información crítica, nos encontramos con un músico capaz de lograr en directo sonidos electrónicos de lo más ambientales pero también incisivos y brumosos. De este modo los conceptos más encaramados a la música industrial y el noise tuvieron gran protagonismo, protagonizando punzadas sobre entornos que partían de lo natural para adentrarse en escenarios de lo más devastados. Esta perfecta combinación entre sonidos que sugerían un acecho constante junto con la gran capacidad de remover conciencias de las imágenes que circulaban ante nosotros, provocó momentos donde la estupefacción basada en el realismo fue una constante.

De una forma también muy intensa Paulo Furtado y Pedro Maia nos presentaron su road movie How to Become Nothing, pasando totalmente del enfoque universal ofrecido por la anterior proyección hacia una visión personalista y alucinada de diversos hechos. El propio músico portugués, bien conocido en tierras lusas por su proyecto The Legendary Tigerman, se encargó de ponerle las notas musicales a la proyección realizada por Pedro Maia, reflejando unos sonidos western de lo más ásperos. Cada rasguido característico de su guitarra suponía un nuevo viaje del protagonista del film, desafiando todo lo arduo que presentan los territorios desérticos localizados en los alrededores de Joshua Tree a la par de reflejarnos una vida a medio camino entre la búsqueda de respuestas y la perdición. Las voces internas que asolan la cabeza fueron las grandes protagonistas, logrando un lenguaje que en ocasiones se alejaba de lo críptico para aventurarse en lo más profundo de la exploración humana. La prolongada catarata de pensamientos difusos desarrollados por el protagonista, por momentos resultaba de lo más enrevesada e incomprensible, anclándose a ciertos elementos comunes a lo largo de la historia que resultaron de vital importancia para saber hacia que caminos se conducía el film. Así fue como las visiones más extrañas nos fueron dirigiendo de forma intrínseca hasta el título de la proyección, valorando de buena forma el atrevimiento a la hora de poner en práctica la grabación en 8mm para jugársela al todo o a la nada.

Noé R. Rivas

Estudiando teleco y escribiendo sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

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