Crónica

The Vaccines

Razzmatazz

04/12/2018

Por -

The Vaccines lo tienen claro: lo suyo no es crear escuela ni fundar ningún movimiento estilístico, lo suyo es simplemente tocar temas de tres minutos y poner a todo el mundo a bailar sin ninguna pretensión más.

Esa misma máxima fue la que defendieron en su concierto en la sala grande de Razzmatazz: pelotazos de indie pop-rock a mansalva. Hora y media sin tregua, enganchando un tema tras otro y haciendo buena la frase de: al grano y dejarse de chalauras. Y así fue.

Venían a presentarnos su trabajo con fecha de este año, Combat Sports (Columbia, 2018) que, fiel a su estilo contiene otra buena ración de píldoras bailables y desenfadadas. Quizás la mejor manera de disfrutar de los británicos sea en directo, donde filtran lo mejor de su discografía, sacándose un disco redondo – ninguno lo es, por otro lado- que cuelan en sus shows.

El cuarteto presentó un setlist prácticamente idéntico al que habían tocado la noche anterior en Madrid en el que repasaron sus cuatro álbumes.

Con la habitual intro de música de fondo de ‘Tocata y Fuga’ de Bach y ‘Dancing Queen’ de Abba salieron al escenario para ejecutar ‘Nightclub’, primera incursión en su nuevo trabajo.

Sin apenas descanso y casi como si estuvieran pinchando una sesión, engancharon con ‘Wreckin´Bar (Ra ra ra), con la huestes de millennials coreando los ra-ra-ras , y a continuación, sin previo aviso, echarnos encima ‘Tennage Icon’, con el público ya metido en el bolsillo, conformado en su mayoría por adolescentes con pelusilla bajo la nariz que llenaban la mitad del aforo de la sala uno.

Tras el espídico comienzo, ligero frenazo con ‘Dream Lover’ y la bonita ‘Wetsuit’, momento de coger algo de aire antes de proseguir con algunas de sus creaciones más queridas ‘Your love is my favourite band’ y ‘Post Break-up sex’, con ese deje tan Morrissey. En este punto del concierto recalcar la magnífica labor de Justin Young en las voces, cobijado magníficamente por el resto del grupo, sin nada que destacar especialmente pero magníficamente eficaces. Por poner un pero se echó en falta un poco de improvisación, de alejarse algunos pasos de la mera recreación en directo del disco.

Tras el bombazo de ‘Handsome’, pequeña pausa para que su técnico de guitarras hiciera una versión de AC/DC de ‘Highway to hell’, y protagonizara algunos minutos de gloria; ellos, de mientras, cogiendo aire para despachar el tramo final antes de los bises.

Para este último se reservaron el inevitable ‘If you wanna’ y ‘I can´t quit’, que ejecutados uno tras otro evidenció lo bien que encajan sus nuevos temas con su repertorio más clásico; el cierre con ‘Family Friend’ rebajó unos grados la temperatura del show pero aún les quedaba resarcirse en los bises.

Si bien la floja ‘Put it on a T-shirt’ y la correcta ‘All in White’ apenas sumaron enteros a su actuación, la verdadera razón de los bises fue la presentación de un tema nuevo, ‘Let´s jump off the top’, que sonó a clásico instantáneo de los ingleses y que nos dejó con mejor cuerpo antes de despedirse y darnos las gracias.

Ruben
Ruben

Oriundo de La Línea pero barcelonés de adopción, melómano de pro, se debate entre su amor por la electrónica y el pop, asiduo a cualquier sarao música y a dejarse las yemas de los dedos en cubetas de segunda mano. Odia la palabra hipster y la gente que no calla en los conciertos.

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