Crónica

The Black Angels

Apolo

01/09/2018

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El pasado día 1 de septiembre, en la Sala Apolo de Barcelona, The Black Angels nos deleitó con su rock psicodélico y experimental que no solo nos fascinó por su música, sino también por su contundente directo en escenografía visual. Todo esto, juntamente con la banda local Medalla, que hizo calentar motores al público con su potente indie rock con toques de garage.

La banda barcelonesa Medalla, nos sorprendieron gratamente con sus canciones cargadas de energía, ritmos sencillos pero pegadizos y riffs que con toda la contundencia del rock se entremezclan con el clásico sonido distorsionado y directo del ya nombrado garage.

Pocos minutos después daba comienzo el esperado concierto de los americanos The Black Angels, los cuales no hicieron esperar a todos los asistentes que llenaron la sala, consiguiendo no dejar a ninguno indiferente. Su último trabajo fue publicado el año pasado con el título de Death Song, el cual fue lanzado después de cuatro años sin ninguna actualización.

Tampoco pasó desapercibido el posicionamiento de los integrantes en el escenario. Bajo el fulminante protagonismo de las proyecciones, destacaba la ubicación de la batería, extrañamente colocada en la parte frontal. Dicha estructura es debida a la mejor visualización de los elementos visuales, creando la personalidad del grupo. Mismamente, nos sorprendió la energía que transmitía la batería Stephanie Bailey, ya que había muchos temas donde las melodías se relajaban por momentos y de un momento para otro daba un estruendo que dejaba al público alucinando.

Tocaron muchos de los temas de su último lanzamiento, por ejemplo, por la parte inicial del concierto nos encontramos con ‘Medicine’, que animó el ambiente gracias a los alegres ritmos producidos por un sintetizador, no tan habituales en la mayoría de sus composiciones y que se agradecen durante el directo. De esta forma, los asistentes calentaron motores para todo lo que les esperaba a continuación.

Algo muy sorprendente del concierto fueron las proyecciones que nos transportaron al momento más álgido de la psicodelia. La confrontación de estridentes impactos visuales ofrecieron al show la versatilidad de una viajera experiencia, transportando a todos los presentes al trance de puro rock que The Black Angels tramaba en sus expectativas.

Además, tocaron canciones bastante conocidas como ‘Half Believing’, que también encontramos en su último LP, el cual hizo cantar a todo el público a coro; o ‘Currency’, la cual tuvo muy buena acogida y fue un muy buen enlace que nos guio hacia un bis de unas cuatro canciones, aunque la última fue una especie de bis dentro del mismo bis.

La última canción que pudimos apreciar antes de terminar con su show fue ‘Young Men Dead’, la cual fue muy buena decisión respecto a su setlist. Esto fue debido a que hicieron quedar a sus fans más fieles juntamente con aquellos que simplemente escucharon algunas de sus canciones más famosas antes de asistir al concierto con un buen sabor de boca, ya que es uno de sus temas más populares. Así pues, la banda consiguió poner el broche de oro a lo que sin duda fue una verdadera lección de presencia en el escenario.

Podemos concluir este concierto como un show no apto para cardíacos ya que  fue relajante y a sí mismo, como si de una montaña rusa se tratara. Además, tuvieron una durada de aproximadamente una hora y media, un tiempo que se hizo muy llevadero y agradable para todos los asistentes pese a su peculiar estilo musical.

Judit Trota
Judit Trota

Fotógrafa y estudiante de Publicidad y Relaciones Públicas. En el Mad Cool preferí ver a Cage The Elephant que a Green Day.

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