Crónica

Pixies

Riviera

07/11/2013

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Black Francis, Joey Santiago, David Lovering y Kim ¿Shattuck? Había ganas de ver a los Pixies después de la salida de Kim Deal; ¿cómo aguantarían? ¿congeniaría igual Shattuck que Deal con la voz de Francis? Aunque este no era el único atractivo de la noche: esta vez, los Pixies vienen con nuevos temas bajo el brazo, un EP-1 que no ha convencido a muchos y que será continuado en los próximos meses con otra entrega.

Pero empezó el concierto y no había ni rastro de este EP-1. ‘Cactus’, ‘Holiday Song’ y ‘Nimrod’s Son’ encendieron al público desde el minuto 1. No hizo falta ni que saludasen, la guitarra de Joey Santiago hablaba por sí sola mientras Black Francis no le daba un respiro a su guitarra acústica. Poco después vino el primer tema de EP-1, ‘Indie Cindy’, que tuvo una recepción bastante más fría que los clásicos anteriores. Pero esta indiferencia del público acabó en cuanto Francis comenzó a cantar los primeros versos de ‘Vamos’, uno de sus característicos temas en spanglish.

Si Black Francis se mostró algo reservado (apenas se comunicó con el público), la nueva bajista Kim Shattuck fue todo lo contrario: saltos, headbanging y saludos al público en cada canción. Es de destacar también la labor a la batería de David Lovering, que sigue siendo toda una bestia a sus 51 años. Incluso cantó uno de los mejores temas del concierto, ‘La La Love You’. Durante los temas siguientes, los de Boston se dedicaron a combinar clásicos con cortes menos conocidos y alguna que otra canción nueva, como ‘Another Toe In The Ocean’ o ‘What Goes Boom’, que –al igual que sucedió con ‘Indie Cindy’– no provocaron mucho movimiento. Sí lo hizo ‘Bagboy’, el primer single que Pixies han sacado este 2013, con Kim Shattuck siendo como protagonista en el estribillo, siendo su voz acompañada por los rugidos de la guitarra de Santiago.

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Los hits se sucedían uno tras otro y los americanos se encontraban cada vez más cómodos en el escenario, con Francis y Joey Santiago interactuando entre ellos y los presentes en La Riviera. Los temas de Come On Pilgrim fueron coreados como nunca, no sólo las típicas ‘Isla de Encanta’ y ‘Caribou’, sino otras más desconocidas como ‘Levitate Me’. Y qué decir de las crudas canciones de Bossanova, ‘Is She Weird’, ‘U-Mass’ o ‘Velouria’, en las que tanto cantante como guitarrista se desataron por completo, todo mientras Lovering aporreaba su batería y Shattuck –entre salto y salto– imitaba a Kim Deal en los coros, sustituyéndola a la perfección.

Cuando se acercaba el final del concierto, Francis recuperó su guitarra acústica para interpretar las últimas canciones de la noche: su versión de ‘In Heaven’, la nueva ‘Androqueen’, que mejoró con respecto a la versión de estudio gracias al predominante e-bow de Joey Santiago; y el momento más celebrado de la noche: ‘Where Is My Mind?’. Porque así son los Pixies, cuando crees que ya no les queda mucho más por tocar, se sacan cinco temazos de la manga. Y así sucedió en los bises, en los que interpretaron ‘Hey’ y ‘Gouge Away’ para cerrar con la frenética locura de ‘Planet of Sound’.

El irregular sonido de La Riviera no empañó una actuación cargada de hits en la que la nueva formación del grupo brilló como nunca. Han pasado los años, pero los Pixies siguen siendo únicos: no hay muchos grupos que, con una discografía no muy extensa, puedan tocar 30 canciones y aun así olvidarse de muchas piezas importantes de su repertorio. Se fueron como llegaron, sin mediar palabra; pero dejaron más de hora y media de música rock que, lejos de parecer nostálgica, suena tan fresca como nunca.

 

Alberto

Madrid, '94. En contra de muchas cosas y a favor de unas cuantas.

    • Alberto

      Sí, lo he comentado al final de la crónica, se dejaron bastantes clasicazos (Debaser, Wave of mutilation…) pero es que con un repertorio tan bueno, alguna se tiene que quedar fuera.

      Un saludo.

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