Crónica

The Pains of Being Pure at Heart

EKKO

11/08/2014

Por -

El destino ha querido que nuestro primer encuentro con The Pains of Being Pure At Heart haya acontecido en una de las salas más recónditas de la exótica ciudad de Utrecht, Holanda. No habrá sido por veces que hayan visitado la península ibérica. Kip Berman, frontman de la banda, es un enamorado de España -así lo ha expresado en más de una ocasión- y sus más de veinte conciertos en estos dos últimos años son prueba de ello. Sin embargo, presenciar una actuación en las condiciones que ofreció la sala EKKO el pasado lunes -a propósito de la presentación de Days of Abandon-, tuvo, desde luego, más pros que contras. Verlos en tercera fila y tenerlos a menos de tres metros de distancia fue un puntazo. Gozar de un ambiente cálido y cercano, también lo fue. Y cruzar un intercambio de opiniones con los propios Pains una vez culminada la sesión, nos dejó especialmente satisfechos.

Todo ello facilitó que pudiéramos sentir, empatizar y conocer mejor a la banda. No nos cupo la mínima duda de que Kip Berman es el amo y señor del grupo, la viva imagen de la extraña y asimismo conmovedora pasión de los Pains y de su característica ambigüedad emotiva -de nuevo relatada con júbilo y pesar en esta última obra-. Él es, sin ir más lejos, el alma de la banda. Que Berman terminara la sesión con su camiseta de Snoopy empapada no deja de ser un hecho anecdótico a la vez que sintomático. Más allá del intenso sofoco que sufrió con la iluminación (así lo expresó ante el público), su puesta en escena fue un derroche. Él se desvivió y los demás se limitaron a acompañarle. Echamos en falta garra e intensidad por parte de todo el conjunto, pues si algo sugerían las tempranas ‘Until the Sun Explodes‘ y ‘Eurydice‘ era un directo contundente, más partidario a recuperar el espíritu shoegazer de su penúltima obra, Belong, que de acomodarnos en su faceta más reposada.

PAINS

Su poderoso arranque quedaría en una falsa alarma. El setlist no contribuyó a mantener el tono enérgico establecido con los tres primeros temas, pues con la sucesión de ‘Coral and Gold‘ y ‘Beautiful You‘ los neoyorquinos irían perdiendo fuelle hasta el punto de no vibrar plenamente con ‘Simple and Sure‘, uno de los grandes pilares de Days Of Abandon. Lo cierto es que todo transcurrió con absoluta normalidad: su sonido no flaqueó en ningún momento, es más, estuvo a la altura teniendo en cuenta el sensible cambio de formación que ha sufrido la banda a lo largo de estos últimos años. Weiss hizo valer con éxito su voz  en temas como ‘Life After Life‘ y la puesta en escena de viejas glorias como ‘Young Adult Friction‘ nos hizo rememorar con afecto su ya lejano debut.

¿Hubo conexión, entonces? A medias. Supongo que eran conscientes de que los Pains guitarreros y ‘post adolescentes’ funcionaban mejor que los maduros y comedidos, así que nos brindaron un cierre subido de revoluciones con ‘My Terrible Friend‘ y la excelsa ‘Belong‘. La impresión final, de nuevo, fue buena, pues lograron retomar con vigor (y algo más de actitud) una sesión más blanda de lo que cabía esperar. Pese a todo, salieron victoriosos y con un merecido fuerte aplauso.

Màrius

Comunicador audiovisual y marketing digital. Mis referencias musicales van de Jeff Buckley a Albert Pla. Todo en esta vida es compatible.

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