Crónica

MGMT

Poble Espanyol

25/10/2018

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Pocos se podían imaginar que el décimo aniversario del éxito de ‘Kids’ iba a celebrase con uno de los mejores trabajos del dúo de Connecticut, el sorprendente Little Dark Age (Columbia, 2018), un trabajo que reivindica su devoción por los ochenta con algunos de sus mejores canciones en años, solo superado por su debut Oracle Spectacular.

Su inclusión dentro del Cruïlla de Tardor en el escenario del Hivernacle del Poble Espanyol estuvo marcada por las ganas de verlos de nuevo en directo tras ocho años sin tocar en la ciudad condal; espera acrecentada en esta ocasión por un considerable retraso de unos tres cuartos de hora tras alegar problemas técnicos con uno de los ordenadores del grupo.

Acompañados por una recreación hinchable del payaso que luce en la tapa de su cedé, Andrew VanWyngarden y Benjamin Goldwasser salieron al escenario interpretando los primeros compases del tema que da título a su última obra y, conscientes del buen tirón –y calado- de su reciente disco, continuaron con ‘When you die’, ambos recreados con músculo cincelado a golpe de sintetizador y con el público encendido y entregado a la causa del dúo.

Este estado febril se prolongó con el inevitable ‘Time to Pretend’, antiguo tema losa que el grupo confesó quedar hastiado de cantarlo en su primera gira, pero que esta tarde sonó convincente y echó más pólvora a la verbena.

Muy astutos ellos, supieron podar todo lo sobrante de un trabajo tan inocuo como inexplicable, el homónimo MGMT (Columbia, 2013) y rescatar la psicodélica ‘Alien Days’ aprovechando unas proyecciones que nos llevaban de paseo por otros mundos, con el público dando fe del recorrido con sus móviles levantados en alto.

Este trip por su faceta más psicodélica se completó con visitas a ‘Flash Delirium’, ‘Weekend Wars’ y con parada y fonda en la mayestática ‘Siberian breaks’, doce minutos de charla con Love, Pink Floyd y el pop de la costa oeste de los sesenta, un tema extenso de subidas y bajadas que preparó el último bloque del concierto antes de los bises.

Y es que, tras su belleza gélida, ‘Electric feel’ recondujo el show a la misa millenial con su decoro funky que nos avisó de preparar las caderas para ‘Me and Michael’ y la imperativa ‘Kids’, para regocijo de todos los que habían pasado por caja esa tarde.

Para los bises recurrieron a temas menos conocidos, como ‘Tslamp’ –de nuevo, reivindicando las bondades de su último álbum- y al pequeño himno de ‘The Youth’, aderezado con un divertido crowdsurfing de un patito de goma mientras nos preguntaban ‘…the youth is starting to change/ are you starting to change?’.

No sabemos la respuesta, pero sí estamos seguros de que ellos no necesitan cambiar. Que sigan igual.

Ruben
Ruben

Oriundo de La Línea pero barcelonés de adopción, melómano de pro, se debate entre su amor por la electrónica y el pop, asiduo a cualquier sarao música y a dejarse las yemas de los dedos en cubetas de segunda mano. Odia la palabra hipster y la gente que no calla en los conciertos.

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