Crónica

Minifestival de Música Independent 2019

09/02/2019

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El pasado sábado 9 de febrero de este mismo mes se realizó El Minifestival de Música Independent, en el Espai Jove les Basses. Un sitio sorprendentemente muy bien equipado, pero ante todo, muy adecuado e increíblemente correcto para realizar un festival de pequeño formato.

Además, nos sorprendió con un cartel donde más de su mitad eran mujeres. Aunque este factor no fue usado para publicitar el festival, nos pareció un dato muy interesante y que debería de ser un gran ejemplo para muchos de los festivales que actualmente están en todo lo alto de la escena nacional.

El primer grupo en abrir el festival fue Estruç, que presentaron su LP debut llamado Peça Fugaç y gracias a sus cambiantes ritmos de bajo y guitarras, juntamente con la dulce voz de la vocalista Ota, no pudimos recibir una mejor entrada a la gran noche que vendría por delante.

El segundo grupo de la noche fue Free Cake For Every Creature. Llegaods desde Philadelphia, nos brindaron una actuación de lo más íntima y delicada. No solo por el ambiente que ya tenía el festival en sí, sino por la dulzura que transmitían y el carácter indie que nos mostraron. Además, la fundadora de la banda Katie P. Bennett agradeció al público su asistencia recalcando que estar allí, era muy especial para ellos. Sin duda alguna, un grupo muy adecuado para el tipo de evento en el que se encontraban, donde consiguieron un bonito feedback con el público.

Antes de que empezara el tercer concierto de la jornada, instantáneamente la sala se llenó de gente al pie de escenario, expectantes y ansiosos por el directo que estaba por venir. Se trataba de los londinenses Night Flowers quienes presentaban su LP Wild Notion, sorprendiéndonos con una puesta en escena bastante particular. Todos los integrantes vestían con unos trajes muy coordinados, y el de la vocalista Sophia Pettit, más despampanante y sin zapatos, probablemente para facilitar el movimiento durante el show. La cantante se movía entre los músicos de una forma muy enérgica, creando un ambiente único en el público. A esto hay que sumarle las bonitas líneas de voz de su compañero que acompañaban a la frontwoman.

A continuación, hicieron un speech donde anunciaron que les ilusionaba mucho tocar en nuestra ciudad, ya que era su primera vez en Barcelona. Para celebrarlo, nos dieron el placer de mostrarnos una canción que nunca nadie había escuchado antes. Sin duda, un concierto que se podría resumir en tres adjetivos: energía, diversión y cercanía.

Pero por si no fuera poco, hubo un momento súmmum en su actuación. En su última canción, Sophia saltó del escenario para cantar entre el público y de esta forma dejarnos a todos absortos.

Una peculiaridad que nos demostró una vez más la familiaridad del festival fue que, si te entraba hambre entre conciertos, servían bocatas en la barra (aunque se terminaron pronto). Sin caros foodtracks ni otros inventos a las que parecemos habernos acostumbrado en este tipo de eventos.

A continuación, nos encontramos con una de las actuaciones más esperadas. Kristin Hersh, esta vez, como solista, presentando su último trabajo Possible Dust Clouds. Sin lugar a dudas la artista más veterana y con más trayectoria de toda la edición.

Durante su show, hubo un silencio sepulcral, además de alguna que otra risa gracias a las divertidas y peculiares anécdotas que nos contaba,. Entre los frágiles momentos de tensión en el ambiente y la emoción que nos transmitían sus letras y melodías había una fina capa. Además, sus expresiones hacían que cada nota nos llegara aún más. Todo esto lo consiguió con una puesta en escena muy básica y sin nada en especial que hiciera que Kristin destacara, solo su voz y su guitarra.

Siguiendo con la noche, pudimos observar cómo, de forma progresiva, en las primeras filas del concierto se producía un salto generacional dando paso a fans más jóvenes, cosa que nos demostró una clara demostración de intenciones respecto a quién iba a tocar a continuación. Estas eran Cariño, el nuevo trío madrileño que actualmente vemos en gran parte de carteles de música alternativa.

Tuvieron una entrada no muy icónica, ya que después de contarnos que su técnico estaba enfermo y no pudo venir, hubo algunos problemas con los volúmenes de sus instrumentos. Incluso la guitarrista se quedó sin púas y pidió una al público, que afortunadamente tenía alguna que otra. Pese a tener pocos temas, los tocaron todos como por ejemplo ‘Bisexual’ o su versión de C. Tangana de ‘Llorando En La Limo’. Las cuales tuvieron muy buena acogida y crearon un ambiente festivalero gracias a sus peculiares canciones poperas.

Sin duda, en esta edición del Minifestival de Música Independent nos encontramos un público al que le gusta asistir a eventos con un ambiente más íntimo y buena música. Por ello, el festival nos dejó con un buen sabor de boca increíble y con muchas ganas de asistir a la siguiente edición del festival.

Judit Trota
Judit Trota

Fotógrafa y estudiante de Publicidad y Relaciones Públicas. En el Mad Cool preferí ver a Cage The Elephant que a Green Day.

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