Crónica

Kurt Vile

Apolo

22/10/2018

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Después de varias visitas a nuestro país durante los últimos 10 años, Kurt Vile & The Violators volvieron por todo lo alto, presentando así su último álbum llamado Bottle In It. Así pues, el día 22 de este mismo mes llenaron la sala Apolo con algunos de sus fans más fidelizados y gente con ganas de disfrutar de un concierto de lo más folk. 

Durante la espera del artista de Pensilvania, actuaron Meg Baird & Mary Lattimore, dos chicas que nos pusieron los pelos de punta con sus profundas melodías de guitarra acústica y arpa juntamente con una dulce y melódica voz que seguía con el estilo del grupo al que teloneaban. 

Kurt Vile & The Violators abrieron el concierto con ‘Loading Zones’, el primer tema de su nuevo lanzamiento y uno de los más populares del mismo. Canción que destaca por su sonido americano con una profunda guitarra rítmica acústica con mucho cuerpo, y como no, los particulares solos de guitarra eléctrica característicos de Kurt.

Desde el inicio del concierto nos llamó la atención que Kurt fue cambiando de guitarras, intercalando entre varias guitarras eléctricas, entre ellas una Fender Jaguar, y una acústica Martin. Probablemente para cambiar de afinaciones o de sonido y así dar lo mejor de él a su público.

Continuando con la interpretación de sus temas, hizo un parón para dar las gracias a un par de personas de su equipo y presentó la siguiente canción que iba a interpretar. “Hey, now I’m Movin” de su tercer álbum Square Shells, lanzado en 2010, que dio un toque más íntimo al ambiente porque el artista tocó prácticamente solo con una guitarra acústica, una armónica y su profunda voz estilo mantra.

Siguiendo con el transcurso del concierto de los estadounidenses, presentaron ‘Girl Called Alex’ de su álbum Waking on a Pretty Daze, que destaca por su progresión rítmica marcadamente monótona complementada con una voz más bien hablada pero manteniendo el estilo del artista. A pesar de la forma plana de las melodías, nos sorprendieron los solos de guitarra sobresaturados y con efecto delay que rompen la dinámica de la canción.

Llegando al final de su show regaló unas palabras dirigidas al público dándoles las gracias por su asistencia con un claro y contundente “thanks for coming”. Pese a los agradecimientos por parte del músico, durante el show se notó la actitud ausente por parte del público, probablemente debido a un setlist mal realizado. Llegamos a esta conclusión porque al tocar algunas de sus canciones más populares, como por ejemplo ‘Waking on a Petty Day’ o ‘Bassackwards’ hubo un movimiento muy notable a comparación con las otras. 

A pesar de estos temas, el momento más esperado del concierto ocurrió en su bis, cuando interpretaron ‘Pretty Pimpin’. La gente cantó a coro y e incluso hizo amago de bailar hasta que terminó la canción. Sin duda, una bonita forma de cerrar el concierto dejando a todos los espectadores con un buen sabor de boca y con ganas de más. Aun así, sorprendió que tan solo tocara un tema en el bis, ya que en la mayoría de los conciertos de esta gira interpretó al menos dos.

Ponemos la mano en el fuego en que van a volver a pasar por nuestro país en un breve. El artista americano y su banda estuvieron a nada de llenar la sala en Barcelona y en Madrid se llevaron un sold out. Parece ser que tenemos Kurt Vile para rato.

Judit Trota
Judit Trota

Fotógrafa y estudiante de Publicidad y Relaciones Públicas. En el Mad Cool preferí ver a Cage The Elephant que a Green Day.

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