Crónica

Bum Motion Club · Carisma · Hickeys

La Salvaje

30/03/2018

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La sala La Salvaje se ha convertido en estos dos últimos años el local más prolífico de la capital asturiana pero, sobre todo, el sitio dónde todo grupo se deja caer cuando de una gira por el norte se habla. Este es el caso de los madrileños Bum Motion Club y Hickeys que tras dejar el anterior día Bilbao, se llevaron una calurosa acogida de un público que había comenzado bastante frío pero que a medida que iba pasando la noche se fue calentando para dejar a los gijoneses Carisma terminar en la cima.

Los primeros en romper el hielo fueron Bum Motion Club con su sonido entre la psicodelia y el dreampop. El grupo nacido en Aranjuez son bastantes conocidos en la escena madrileña ya que parte de ellos son integrantes del grupo Ambre y colaboradores en la plataforma audiovisual Slapback TV. Quizás, fueron los más perjudicados al principio al encontrar con una sala a medio gas que fue paulatinamente llenándose.

El sonido de Bum Motion Club teletransporta a aquellos sonidos de los 80. Esto se supo nada más escuchar ‘Chlorine’ con la que evidenciaron su clara influencia por los sonidos shoegaze. La seguiría ‘Blonde is the new black’, el segundo single con el que se dieron a conocer y la típica canción de amor que entra sin necesidad de fornituras, narrando lo más especial de esos primeros momentos del enamoramiento. Como reza la canción: “I feel the electric green of your eyes, the blonde of your hair making my day shine”.

La versión de ‘Chamber of reflection’ de Mac de Marco hizo tararear a más de uno y fue la mejor transición al sonido lento e intrigante de ‘Palo Alto’. Un tema que nos sumerge en la California de Gia Coppola donde la adolescencia y las nuevas experiencias son las protagonistas. Con este recorrido a través del tiempo llegó ‘Summer Ends’, un puro viaje a los veranos de nuestras vidas. Para finalizar, los de Aranjuez presentaron una nueva canción misteriosa cuyo nombre aún no existe, aunque alguno ya la ha bautizado como ‘sin nombre’. Un grito de esperanza para los inconformistas y que gustó entre el público local.  El viaje astral del sonido de Bum Club Motion terminó con su próximo single, ‘You’, evidenciando la conexión entre los miembros del grupo y el placer del trabajo bien hecho con tan solo un año de rodaje.

Con la sala ya llena, las chicas de Hickeys llegaron con su sonido glitter punk, como ellas mismas lo han autodefinido, con el deseo de formar una fiesta en la Salvaje y defender ese primer EP Diamond Munch que tantas alegrías les está dando. La fiesta se sabía que se iba a montar cuando las cuatro aparecieron con la cara llena de purpurina tocando los primeros acordes de ‘Anemone’ de Brian Jonestown Massacre. Solo era el principio de lo que se venía.

Su primer EP, como han afirmado en varias ocasiones, es un ‘acúmulo de experiencias’ con un toque personal de cada una, de ahí que ‘Solitary Lady’ sea una oda a la soledad buscada y al sentirse bien con la misma.  Por su parte, ‘Ysisi’ evidenció el sonido de las diferentes bandas que les han inspirado como Twin Peaks o Warpaint. Volviendo a los guiños cinematográficos, ‘Las Vontris’, canción inspirada en el controvertido director danés Lars Von Trier, es de esos temas que destacan por su sonido tan noventero y gracias a la voz singular de Marta. El “What can I say? I sympathise with him” del estribillo se pega en la cabeza para no dejar de darle al replay.

Para finalizar, y como era de esperar, el momento más álgido de la noche llegó con el tema ‘Hickey Hickey Bang Bang’ contra los amores tóxicos que no llevan a nada como acabó diciendo una de ellas y con la que se formó la fiesta en el pequeño escenario de La Salvaje en el que no cabía más gente, ni más cerveza, ni más purpurina, ni más voces tarareando el estribillo. Y es que, con su directo, demostraron que podían dejarnos a todos como la portada de su EP.

La noche no podía acabar de otra manera que con los gijoneses ‘Carisma’. La banda de Tarik Rahim son una mezcla de garage, noise y el punto del surf que les viene de la ciudad donde proceden. Sus letras entre el humor y los encuentros filosóficos con uno mismo son los ingredientes que podemos encontrarnos en su primer EP The Sun, que venían a presentar una sala ya volcada a lo que surgiese. Canciones como ‘Chains’, con la que comenzaron, basada en la guerra contra las convenciones sociales que no nos hacen ser libres como dijo el propio Tarik o la autoreflexiva ‘Kidz’ con la que autoafirman sentirse unos niñatos pero con bastante camino por delante, confirmaron que la banda no es simple grupo de jóvenes divirtiéndose.

La noche también dio cabida para escuchar las joyas que los gijoneses tienen todavía guardas como ‘The Devil’ o ‘Red Color Lady’, de clara influencia lynchiana, en las que la oscuridad de las letras se complementa con las lucidas guitarras. No obstante, en lo que más destacaron fue en el sentido de la irónica y del humor. De ahí, que entre (más) cervezas acabadas apareciese ‘Dolor de cerveza’. Una explosión de sonidos surferos y melodía pegadiza que, posiblemente, fuese la banda sonora de la mañana siguiente para algunos del público. Pasadas casi la 12 de la noche y tras media hora de concierto, alguien gritaba ¡Talentosos! entre los asistentes, mientras Tarik acababa por el suelo, evidenciando que este grupo de veinteañeros ha venido para hacer mucho ruido y, sobre todo, para quedarse.

Reseña realizada por Ruth Labbé.

Fotografías a cargo de Carla Ferrería.

Redacción Mindies
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Los miembros de la redacción de Mindies amamos la música por encima de todas las cosas.

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