Crónica

Ex:Re

Moby Dick

16/06/2019

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Cada cual sale de una ruptura como puede y a Elena Tonra, vocalista de Daughter, le dio por convertir sus sentimientos en canciones, cada una de ellas como si se tratara de una carta al otrora amado. El resultado fue tan catártico y personal, que Tonra optó por grabarlas sin la interferencia de sus compañeros de banda Remi Aguilella e Igor Haefeli -para más inri, también expareja de la cantante. De todo ello surgió Ex:Re, a la vez seudónimo de la propia Tonra y nombre del disco en solitario que el pasado domingo presentó en la sala Moby Dick de Madrid, un día después de su paso por la Casa Llotja del Mar de Barcelona.

Durante los 40 minutos que transcurrieron entre la apertura de puertas y el inicio del concierto, por los altavoces no dejaron de sonar canciones de Arcade Fire, quienes ejercieron de teloneros in absentia mientras pululaba en el aire la eterna pregunta en estos casos: ¿Tocará algún tema de la banda que la lanzó al estrellato o se ceñirá exclusivamente al nuevo repertorio en solitario? En ese sentido, su arranque fue toda una declaración de intenciones, ya que Tonra abrió el espectáculo con ‘My Heart’ acompañada únicamente por su voz y su Fender Estratocaster Deluxe, sin la participación siquiera de sus tres compañeros de escenario. La atmosfera jeffbuckleyana que logró generar desde el primer compás fue tan poderosa, que el público permaneció en el más absoluto silencio incluso cuando una chica de las primeras filas se desvaneció y permaneció unos segundos tumbada en el suelo, hasta que finalmente pudo salir por su propio pie mientras el resto del personal continuaba en modo ‘mute’, incapaz de generar el más mínimo sonido que perturbara la actuación de la londinense.

Fue en la transición a ‘Where The Time Went’ cuando se incorporó el resto de la banda y con este tema que abre el disco surgió un inicial y tímido meneo de cuerpos, seguido de los primeros aplausos de la noche. Entonces Tonra, se diría que nerviosa como si se tratara de una debutante, mostró su agradecimiento y reconoció que ya se lo estaba pasando genial pese a haber tocado tan solo dos canciones, mientras trataba de afinar su guitarra y aconsejaba al respetable que se centrara en escuchar la de su compañero Jethro Fox. Ahora que lo mencionamos, conviene detenerse en los músicos que la acompañan en esta gira. Además del impasible Fox y su guitarra, sobre el escenario aparece el batería Fabian Prynn, principal responsable de que el directo de Ex:Re cobre una fuerza mucho mayor que la expuesta en el disco, sin despreciar la notable contribución de la multiinstrumentalista Josephine Stephenson, encargada del chelo, el bajo, los teclados, el sintetizador y los coros.

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El concierto termina de despegar con ‘Crushing’, muy bien acogida, y con ‘I Can’t Keep You’ surgen las primeras muestras de la valiosa aportación de Stephenson como segunda voz y de un Prynn del que cuesta apartar la mirada -aunque la mayoría del público la mantenga sobre Tonra-, pues pareciera que cada uno de los sonidos que salen de su batería atravesasen primero todo su cuerpo. En la perturbadora ‘New York’ la cantante muda la guitarra por el bajo y permite darle protagonismo al chelo, antes de que el dolor que transmite ‘The Dazzler’ no impida generar uno de los momentos álgidos de la noche.

De vez en cuando, Tonra parlotea entre canciones, a la vez entusiasmada y asustada, dubitativa, resplandeciente y frágil. Ahora pasa en un instante del pánico por no encontrar su botella de agua, al alivio por hallarla. Y muestra y comparte todas esas emociones de la misma manera que se ha abierto en canal para componer este disco. Con ‘Too Sad’ sus manos dejan todo instrumento para poder acompañar y confortar a su propio cuerpo, al pecho que se toca como si todavía doliese y, o bien es una magnífica intérprete, o realmente frases como “I see our fingerprints on household things I’m too sad to touch” se las está diciendo directamente a esa persona que ya no está en su vida.

Llevamos siete canciones y ni rastro de Daughter, pero siempre queda la esperanza de los bises. Con ‘Liar’ la batería de Prynn vuelve a atraparnos y tras ‘5AM’ llega el discurso de despedida. Tonra reconoce que nunca pensó que este proyecto tan personal llegaría a ver la luz y, entre risas, se disculpa por el escueto material del que se compone su obra en solitario. Entonces suena ‘Romance’, el single con el que dio a conocer Ex:Re y que sirve de broche final para este concierto. Pero toda carta que se precie cuenta con su posdata y a Tonra eso no se le escapa. El público se pregunta si tocará algo de Daughter, ‘Youth’ quizá, o incluso si adelantará una nueva canción, pero Ex:Re sorprende con una poderosa versión de ‘Everybody’s Got To Learn Sometime’, el tema que a principios de los 80 convirtió a The Korgis en one-hit wonder y que ahora cobra un nuevo sentido con toda la banda entregada a la causa, especialmente un Prynn que ya no se sabe si es él quien toca la batería o si sus baquetas las mueve una fuerza superior.

Aunque todo acaba, como bien sabe la propia Tonra, después de lo vivido durante apenas una hora en la sala Moby Dick no volveremos a escuchar de la misma manera el disco de debut de Ex:Re y, de la misma manera que un clavo saca otro clavo, ya ni siquiera echamos de menos a Daughter.

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Crónica a cargo de Miguel Canalda Huerta

Redacción Mindies
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