Crónica

Dorian

Barts

09/05/2015

Por -

Una sala Barts casi a rebosar recibió este sábado a Dorian para acompañarles en los fastos de su gira de décimo aniversario. Público heterogéneo y de diversas edades: del cuarentón asomando cartón al impúber pasando por una buen nutrido grupo de treintañeros, todos ellos predispuestos a jalear y afilar laringes al son de los temas del ahora quinteto barcelonés.

Cerca de las nueve y cuarto Marc, Belly y cía salían al escenario, todos ellos de riguroso negro a excepción de Marc que ponía cierta nota de color con una corbatas de rayas y unos mocasines blancos. Remarcar también que la banda de Barcelona no salió sola, les acompañaba un terceto de cuerda, concretamente dos violines y un violonchelo, que aportaría matices y reforzaría su cancionero, no siempre con los resultados deseados.

Tras esbozar una intro descorcharon el repertorio con ‘Estudios de mercado’ y desde ese mismo instante ya tenían a (su) gente en el bolsillo: puños en alto, pitidos efusivos y a recitar estribillos.

Marc había anunciado al principio del concierto que esa noche “habría sorpresas” y la verdad, todo el mundo pensó que en cualquier momento de ‘Los amigo que perdí’ saldría Santi Balmes a hacer los coros pero no, no fue así, aunque no por ello desmereció la canción.

Dorian 2015

En el sueño eterno’ poco a poco Marc fue  presentando los miembros de la banda, o de la banda Premium para la gira: había momento que se llegó a contar hasta diez personas encima del escenario. También aprovechó  para, en plan abuelo cebolleta, recordar cuando en esta misma sala –la antigua Studio 54- vio a Dinosaur Jr y le dolieron los oídos varios días. Tras este inciso llegó el turno de ‘Paraísos artificiales’, con Belly a la pandereta y haciendo segundas voces, regalándonos unos de los momentos más bonitos de la noche. El próximo corte se lo dedicó a unos amigos argentinos “los Radio Futura de allí”, según Marc: ‘Soda Stereo’, momento relajado, algo insípido  que hizo olvidar una versión hipervitaminada de ‘Corta el aire’ que hizo las delicias del público cantando al unísono:” y de  la vida que soñamos/ aún nos queda lo mejor”.

Arrecife’, tema inédito incluido en su nuevo disco Diez años y un día , fue el siguiente corte ejecutado por la banda, magníficamente arropada por las cuerdas que lograban justificar su inclusión más allá de lo bonito que quedaba en el fondo del escenario.

Justo antes de los bises llegó el delirio con ‘A cualquier otra parte’, perfecto colofón para un concierto bien hecho, quizás muy lineal y apegado al disco de estudio pero resuelto con solvencia y un sonido más que decente. Pero llegaron los bises.

Ara’ desinfló el jolgorio de la primera parte, pero es que ‘Tristeza‘ y ‘Veleros‘ les hicieron caer en el tedio y cuando le insuflaron algo de músculo al repertorio terminaron sonando mal, como comprobamos en ‘Armas para volar’ y ‘La mañana herida’, con un sonido saturado y la voz de Marc apenas audible. Menos mal que la cosa mejoró con ‘La tormenta de arena’, que nos dejó un buen sabor de boca y una sonrisa en la cara mientras que una lluvia de confeti teñía la sala de blanco.

dorian-nuevo-disco-2015-diez-años-y-un-dia

Ruben
Ruben

Oriundo de La Línea pero barcelonés de adopción, melómano de pro, se debate entre su amor por la electrónica y el pop, asiduo a cualquier sarao música y a dejarse las yemas de los dedos en cubetas de segunda mano. Odia la palabra hipster y la gente que no calla en los conciertos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *