Crónica

Cloud Nothings · Yawners

La [2] de Apolo

24/02/2019

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Después de girar por distintas ciudades de España, el 24 de febrero Cloud Nothings visitaron la ciudad de Barcelona con su intenso post hardcore e indie rock. La ciudad fue el destino final de su gira por el territorio presentándonos su último trabajo de estudio Last Building Burning, un LP que no se queda para nada corto gracias a la rabia que define la banda. Ritmos de batería y bajo rápidos, guitarras saturadas buscando tensión y una intensa voz del frontman Dylan Baldi, que juega con el screamo entre melodías cargadas de melancólica, rabia y con cierto componente pop. Sin duda, un disco que se presenta como una clara declaración de intenciones, cercana al sonido noventero con mucho de sentimiento.

El concierto se realizó en la [2] de Apolo que, gracias a su escenario proporcionó un contacto más íntimo entre los estadounidenses y el público. Además de ser muy adecuado para el estilo y la energía que se pretendió transmitir en el show.

Abriendo la noche, pudimos disfrutar del dúo afincado en Madrid Yawners con un directo de lo más cautivador, donde interpretaron y promocionaron su nuevo álbum Just Calm Down. Sin duda, unos teloneros de los más adecuados, que enseguida sorprendieron al público con su punk noventero cargado de matices pop e indie rock. Claramente se presentaron como una grata sorpresa mostrándonos  sus melodías pegadizas y bailables.

Después de un pequeño break, Cloud Nothings, abrieron el concierto con el frenético tema ‘On an Edge’, canción en la que es inevitable destacar una fogosa energía en el acelerado tempo, los furiosos riffs y unos gritos que nos hicieron retumbar a todos desde el minuto uno del show. Una vez se rompió el hielo con el primer tema del álbum y, uno de los más agresivos del LP, la banda de Cleveland se dispuso a presentarnos “literalmente” su nuevo trabajo. Tocaron todos los temas del disco en orden, cómo si del CD se tratara. Este hecho nos llevó a pensar en si esto podía tener algún significado colectivo o bien un proceso emocional ordenado entre sus canciones.

Un dato curioso es que, durante el transcurso del concierto, en la parte central de público se crearon “pseudo-pogos” canción tras canción, de una forma muy light y poco representativa por lo que hace a la energía que se transmitía con la música. Además, hubo un instante donde la gente empezó a hacer stage divings y, muchos de ellos poco exitosos. Por lo visto, los espectadores no estaban muy receptivos a este tipo de actividad y más de uno, salió rana. Sin duda, un momento un tanto bochornoso.

Después de recitarnos su nuevo LP en orden, iniciaron una segunda parte del concierto con seis temas más de sus anteriores trabajos. Unas canciones donde pudimos ver una faceta más sentimental de la banda, manteniendo su sonido crudo y más cercano al punk rock, donde a diferencia de su último disco prevalecen melodías vocales más directas y ligeramente rasgadas a screams.

Previo al bis cerraron el concierto con ‘I’m Not Part Of Me’, uno de sus temas más populares, que se caracteriza por una gran energía y un repetitivo y pegadizo estribillo con el que hicieron cantar a más de uno. Para finalizar, nos golpearon con el bis ‘Wasted Days’, un tema muy completo que a nuestro parecer engloba muy bien todas y cada una de las características destacadas de la banda.

Aunque la sala se suele presentar con una genial acústica, debemos destacar que durante el concierto se presentaron descompensaciones entre la voz y la instrumental, haciendo que esta quedara enterrada entre la parte instrumental de la banda. Dificultando así, escuchar al grupo con claridad y, aunque a muchos no les importara, pudimos escuchar comentarios al respecto una vez terminado su directo.

En conclusión, aunque la banda realizó un gran show cargado de su energía y rabia, algunos factores como el sonido y fans con una dinámica algo peculiar ensombrecieron ligeramente su concierto. De todas formas, salimos con buen sabor de boca ya que pudimos disfrutar del sentimiento ansioso por salir que transmitió cada nota de Cloud Nothings y, de esta forma provocarnos un pequeño frenesí.

Judit Trota
Judit Trota

Fotógrafa y estudiante de Publicidad y Relaciones Públicas. En el Mad Cool preferí ver a Cage The Elephant que a Green Day.

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