Crónica

Amaia

Centro Cultural Miguel Delibes

01/02/2020

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La gira de Amaia y su banda recalaba en la Sala Sinfónica del Centro Cultural Miguel Delibes de Valladolid con prácticamente todas las localidades agotadas, encontrándonos ante un público de lo más variopinto. Desde adolescentes sobrexcitados media hora antes de qué comenzase la actuación hasta sectores mucho más puretas, donde incluso alguna que otra camiseta de Los Planetas asomaba. Buena muestra de cómo la propuesta de la pamplonica ha calado hondo en un espectro muy amplio, logrando un consenso jamás observado anteriormente en una concursante de un programa musical televisivo.

Con la escenografía habitual de esta gira, donde la recreación de un campo de margaritas cubre todo el escenario y rodea a los músicos, Amaia se presentó en el escenario de la forma más natural posible, encarando rápidamente una primera parte del directo acompañada de su banda. La sensación de lo redondos que resultan los arreglos de temas como ‘Un Día Perdido’ o ‘Todos estos Años’ se vio enormemente amplificada en directo, encontrándonos como la artista deja el preciso espacio para que la banda sea capaz de crecer y enfatizar esos momentos donde la letra toca la fibra sensible. Fue así como la impresión general que nos transmiten todos juntos es la de una mayor energía y contundencia que en la versión de estudio.

Sabiendo muy bien cómo alcanzar el clímax perfecto antes de entrar en la parte más intimista del directo, adaptaciones como ‘Medio Drogados’ nos dejaron ante su faceta más desinhibida, aquella en la que únicamente se preocupa de dar rienda suelta al énfasis pop que tanto adora. A partir de aquí el concierto se adentró en una nueva etapa, aquella en la que Amaia disfruta divagando alrededor del piano, tratando de encontrar un espacio más íntimo pero igualmente variado. Así fue como llegó ‘Última Vez’, la canción más breve de su LP debut pero que en directo resulta adornada de forma muy acertada con unos coros un tanto celestiales que contrastan con el tono apesadumbrado del tema.

Demostrándonos una vez más como lo suyo no es ceñirse a un patrón claro en cuanto a las propuestas artísticas presentadas, no dudó en interpretar la instrumental ‘El Puerto’ de Isaac Albéniz, argumentando que fue la canción escogida para su examen de piano del verano pasado. Cogiendo de nuevo impulso, nos dejó ante un nuevo tema interpretado tan solo en dos ocasiones anteriores, reconociendo que aún no tiene título aunque seguramente la grabe en un futuro. Reflejando la cierta nostalgia del pasado inmediato pero difícilmente irrepetible, la canción recorre muy bien ese rango de emociones transitado cuando dos personas no acaban de sentir lo mismo respecto a la otra.

Después de este emocionante nuevo tema, llegó el turno de ‘Un Nuevo Lugar’, transformado para la ocasión en un corte de mayor duración sustentado por los loops efectuados a partir de su guitarra para acrecentar de este modo la sensación de extrañeza que invade el tema. Encadenando muy bien esta canción con ‘Porque Apareciste’, Núria Graham hizo acto de presencia en el escenario para acompañarla al piano y aportar un toque tan folclórico como profundamente romántico. A pesar de un fallo en el sonido, ambas retomaron el tema para continuar encarándolo de una forma muy resolutiva.

Siendo conscientes de cómo poco a poco el directo llegaba a su fin, paradójicamente llegó el único guiño de la noche a OT con la interpretación de ‘Vas a Volverme Loca’, el gran hit de Natalia, transformado para la ocasión en una canción más risueña donde la vena adolescente entra en escena con mayor fuerza. A partir de aquí, por supuesto no faltaron sus dos singles más claros como son ‘Quiero Que Vengas’ y ‘El Relámpago’, logrando otra vez que la banda derrochase poderío. Todo lo contrario ocurrió en los bises, interpretando el clásico de Cecilia ‘Desde que tú te has ido’ como la oda al vacío más dulce y a la vez sentimentalmente rompedora, terminando definitivamente con ‘Nuevo Verano’ de una forma acústica y arropada por su banda. Un cierre ideal para dejarnos con estampas muy significativas de cómo Amaia ha sido capaz de condensar de forma emocionante en sus canciones todas las preocupaciones que supone buscar un hueco en el mundo en sus plenos 20 años.

Fotografías a cargo de Joaquín Gómez Diaz de su concierto en el Circo Price
Noé R. Rivas

Joven teleco que escribe sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

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