Crónica

Beach Slang

Moby Dick

04/02/2017

Por -

A Loud Bash of Teenage Feelings. Así se titula el disco que Beach Slang venían a presentar en su primera vez en Madrid y así se podría resumir perfectamente lo sucedió en la sala Moby Dick el pasado sábado. La noche comenzó con la actuación del grupo barcelonés It’s Not Not, que caldearon el ambiente con una media hora enérgica de rock angular. Mientras tanto, el líder de Beach Slang, James Alex, observaba todo desde la esquina donde se encontraba el puesto de merchandising. Excepto por su extravagante traje, Alex no se distinguía particularmente de la mayoría de asistentes al concierto: gente ya talludita que busca revivir los días de su adolescencia mediante música con un gran componente referencial.

Cualquiera que hubiese buscado vídeos de conciertos de Beach Slang sabía a lo que venía. Vienes a encontrarte a James Alex, un adolescente de cuarenta años que siempre lleva el mismo traje y que comienza todos sus conciertos diciendo “we’re Beach Slang and we’re here to punch you right in the heart”. Como sucede con muchos grupos del más reciente revival emo estadounidense, Beach Slang es un grupo cuyo principal gancho es su facilidad para exponerse sin ningún tipo de vergüenza y sin que parezca excesivamente cursi.  Eso sí: aunque comparten público y espíritu, sus referencias están muy lejos de todo lo que tenga que ver con el emo. Lo que ofrecieron Beach Slang en Madrid fue un buen puñado de canciones construidas con tres acordes y un saco de clichés que, por algún motivo, funcionan a la perfección. El público lo entendió desde el primer momento y se dedicó a montar pogos y a gritar cada palabra con la menor intención posible de emitir sonido musical. Emocionado por semejante recepción, Alex llegó a parar una canción para bajarse del escenario y abrazar a un hombre que estaba cantando en primera fila y que recibió el abrazo con el mismo entusiasmo.

Beach Slang son un grupo tan inspirados en The Replacements que incluso ellos mismos parecen estar siempre tan al borde de la catástrofe como el legendario grupo de Minnesota. Pese a su corta vida, el grupo ya ha estado cerca de la separación un buen número de veces y ya han tenido varios cambios en su alineación. De hecho, se podría decir que los dos puntos álgidos del concierto vinieron con un fuerte recuerdo a The Replacements: el primero fue ‘Spin The Dial’, un evidente tributo al grupo de los Westerbergs que también es la mejor carta de presentación de Beach Slang. El segundo fue una rendición en solitario de ‘Alex Chilton’, el clásico de Pleased To Meet Me que usaba a Big Star de la misma manera que James Alex usa a Paul Westerberg.

Pese a tener sólo dos discos de estudio en su haber, el grupo sobrepasó el estándar habitual de un concierto de estas características y llegó a tocar casi hora y media. Lejos de enfocarse únicamente en su último disco, la banda repasó prácticamente toda su discografía, llegando a incluir de canciones del menos conocido EP Broken Thrills. A mediados del concierto, daba la sensación de que no importaban tanto las canciones que sonasen tocando como el hecho de que estuviesen tocando. Pese a todo, temas como ‘Bad Art & Weirdo Ideas’ o ‘Future Mixtape For The Art Kids’ revolucionaron al público más que de costumbre, invadiendo el escenario y jugándose su integridad haciendo crowdsurfing. Sorprendió también los amplios bises que ofrecieron, llegando a versionar, además de ‘Alex Chilton’, a The Cure y a Phil Collins (¡!). Después de derramar lágrimas, sangre y (especialmente) sudor, Beach Slang se bajaron del escenario sabiendo que se habían ganado de lleno al público madrileño. James Alex prometió volver en verano: se cumpla o no su promesa, hay que agradecerle su esfuerzo por devolvernos a la adolescencia.

Alberto

Madrid, '94. En contra de muchas cosas y a favor de unas cuantas.

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