Crónica

Muse

Estadi Olímpic

07/06/2013

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A pesar de que el último disco de Muse, así como el penúltimo The Ressistance no me convencían, cuando supe que Muse venían a Barcelona tuve que comprarme la entrada, porque un directo de esta banda siempre es sinónimo de espectáculo. Por la gran cantidad de anuncios que se podían ver días antes del concierto por televisión, radio, internet e incluso carteles por la ciudad, se podía deducir que los británicos no habían vendido el número de entradas esperado, y es que el Estadi Olímpic Lluís Companys es mucho estadio.

Por experiencias anteriores, decidí que ahora era momento de ver bien el concierto y por eso compré las entradas para disfrutar del espectáculo sentada en las gradas. A las 19:30h llegamos al estadio que estaba abarrotadísimo, la cola para entrar a pista era enorme y la de las gradas, por suerte para mi, no tanto. Cuando por fin encontramos nuestros asientos, L.A. ya habían empezado, pero no haría demasiado tiempo. Fue una pena no haber podido disfrutar mejor de su concierto porque no paraba de entrar gente, pero lo que pudimos ver nos sorprendió gratamente. Tocó 9 temas, la mayoría de su último disco Dualize. Cuando L.A. terminó, tuvimos que esperar bien poco para que Muse aparecieran, a las 21:30h, puntuales. El estadio continuaba llenándose, pero la pista medio llena y algunos asientos vacíos evidenciaban que el Estadi Olímpic se les había quedado algo grande.

 Debo advertir que este concierto es de esos que uno debe vivir, puesto que todo lo que pueda escribir aquí con palabras se queda corto. Dicho esto, vayamos al grano. Todo empezó cuando las luces se apagaron y apareció una mujer en la pantalla diciendo frases pertenecientes a ‘Unsustainable’, todo con un gran escenario con grandes pantallas, muchas luces, y un pasillo que iba hasta el centro de la pista. Tras la aparición del robot del videoclip en las pantallas, de repente en el pequeño escenario montado al final del pasillo hubo una explosión, y los muchachos de Muse aparecieron para empezar su concierto con ‘Supremacy’ de su último trabajo The 2nd Law. Encima del escenario había 5 «chimeneas» de las cuales salía fuego a ritmo de la música… El espectáculo había comenzado.

Normalmente en la mayoría de crónicas de conciertos uno no se detiene a hablar canción por canción, pero en este caso es inevitable (tranquilos algunas sí que me les saltaré). El conjunto parecía una obra de teatro dividida en 27  escenas distintas, puesto que cada canción tenía preparada una actuación distinta. Después de ésta tocaron ‘Supermassive Black Hole’ y siguieron con ‘Panic Station’, una canción horrorosa, que en directo se hizo entretenida gracias a las imágenes proyectadas en las pantallas donde p0días ver a varios políticos bailando al ritmo de la canción.

Matthew Bellamy se mostró como el líder carismático que es, con esa actitud  medio amistosa medio chulesca, se paseaba de un lado para otro, haciendo que el público enloqueciera cada vez que se acercaba a ellos. Incluso se atrevió con el catalán: ‘Bona nit Barcelona, t’estimo Barcelona, és fantàstic Barcelona‘.  Debo decir que la banda estuvo entregada al cien por cien, y eso hizo que el concierto funcionara aún mejor.La música, la voz, Bellamy a la guitarra, todo estuvo genial.

 La cuarta canción que pudimos disfrutar fue ‘Bliss’, con la cual los fans de los Muse de los primeros discos cantamos y saltamos como locos. Acto seguido continuaron con ‘Interlude’, tocada por Matthew y Christopher en el pasillo, para dar paso a uno de sus mejores temas ‘Hysteria’, ambas de Absolution. Consiguieron con ‘Hysteria’ que se me pusieran los pelos de punta, y la verdad es que fue una de las mejores «actuaciones», para mi gusto, de todo el concierto. ‘Animals’ venía con una sopresa debajo del brazo…Me quedé si palabras. Mientras los de Devon interpretaban este tema, en la pantalla podíamos observar las imágenes de un ejecutivo/banquero enfurecido, que de repente irrumpió en el escenario y se abrió paso hasta el pasillo central  mientras lanzaba billetes al público. Cuando éste alcanzó el escenario central, una explosión hizo que miles de billetes cayeran como lluvia encima de un público extasiado, que recogía como podía estos billetes mientras el actor se derrumbaba hasta quedar tendido en el suelo. Los aplausos se vieron interrumpidos por el sonido de una armónica que nos anunciaba que ‘Kinghts of Cydonia’ se acercaba. Efectivamente, este hit de Black Holes and Revelations se abrió paso entre un público entregadísimo que cantaba como si no hubiera mañana este himno: ‘No one’s going to take me alive, time has come to make things right, you and I must fight for our rights, you and I must fight to survive‘.

Dominic tuvo su momento con un cover de Lighting Bolt ‘Dracula Mountain’, Matt con ‘United States of Euroasia’ posicionándose en el escenario central con su piano, ‘Map of the Problematique’ también sonó e incluso ‘Monty Jam’. Con ‘Feeling Good’ volvieron a sorprender con otra interpretación en directo. En esta ocasión, Muse se encontraba en el centro y en uno de los laterales podías ver a una ejecutiva en un escritorio hablando por teléfono. La chica avanza desde el escenario hasta el centro, con intento de caída incluido, hasta llegar al escenario central donde empieza a empaparse con una especie de expendedor de gasolina, de la cual bebe hasta morir (¡tranquilos es todo ficción!). Pero Muse habían venido a promocionar su último disco, así que las tres siguientes canciones provenían de The 2nd Law: ‘Follow Me’, ‘Liquid State’ y ‘Madness’, en esta última Matthew se paseó con unas gafas al más puro estilo Lady Gaga, y el público coreó el single , aunque en mi caso esta fue la canción que más me aburrió de todo el concierto.

Llegó el momento que muchos esperaban; ‘Time Is Running Out’. Bellamy sabía que este hit haría que la masa enloqueciera y nos ofreció el micro para que cantáramos ‘I won’t let you bury it, I won’t let you smother it, I won’t let you murder it’ hasta quedar afónicos. El concierto había creado algo magnífico, todo un público unido no podía parar de pensar, ¿Y ahora qué? Pues ahora aparece en las pantallas una ruleta con dos canciones ‘New Born’ y ‘Stockholm Syndorme’, recé para que sonará la primera, pero no, ganó la segunda. Las luces se apagaron, y todos los efectos visuales desaparecieron para dar paso a la magnífica ‘Unintended’, tan preciosa que nada más era necesario, tan sólo la voz de Bellamy y los pocos instrumentos que la acompañan. Posicionados en el pasillo, Chris y Matt eran iluminados con un sólo foco mientras el público los admiraba. Una verdadera pena que esta fuera la única canción de Showbiz en todo el concierto, ¿Dónde están ‘Sunburn’, ‘Uno’, ‘Cave’, ‘Muscle Museum’…? En fin, no se puede tener todo. Con ‘Unintended’ empezó el momento «tierno» de la noche, el ritmo aminoró y dio paso a canciones más calmadas como ‘Blackout’. Para este tema Muse nos deleitó con una bailarina caída del centro de un globo aerostático con forma de bombilla que sobrevolaba por encima de un público expectante y de Matt, Chris y Dom que se habían posicionado en el escenario central. Fue un momento precioso la verdad. ‘Guiding Light’ y ‘Undisclosed Desires’ les sirvieron para acabar con la primera parte del concierto antes de sus dos bises. En ésta última, Bellamy decidió pasearse por el público que lo estaba deseando.

concert muse

Tras un diminuto parón, en el escenario apareció un enorme robot teledirigido que nos dejó con los ojos abiertos (sabía que había una sorpresa en la gira, pero no quería spoilers, así que no indagué antes del concierto). He leído que el robot se llama Charlie, pero no estoy segura de ello, sin embargo puedo decir que su actuación fue estelar. Empezó a sonar ‘The 2nd Law: Unsustainable’ y el robot iba de un lado para otro y le salía humo de la cabeza, además la pantalla mostraba su cara (la del videoclip) y de las chimeneas salía fuego, realmente parecía que estábamos en estado de alerta ante un ataque o algo parecido. Después del ataque del robot llegó otro momento muy esperado ‘Plug in Baby’, donde el protagonista en las pantallas en esta ocasión fue el público. Durante todo el concierto, y a pesar de las actuaciones y de la grandiosidad del escenario el público fue a su manera partícipe del concierto, creando una armonía colectiva de esas que sólo se consiguen en los conciertos. Luego vino ‘Survival’, que creció en directo de la misma manera que lo hizo en los juegos Olímpicos. Tras otra pequeña pausa, pudimos ver en las pantallas el videoclip de ‘The 2nd Law: Isolated System’. Muse volvieron al escenario para acabar con su show. Primero tocaron ‘Uprising’, con las pantallas cubiertas por imágenes repetidas de Matt, Chris y Dom, como si fueran un ejército y nos hicieron saltar y cantar con los puños en alto ‘They will not force us, they will stop degrading us, they will not control us, we will be victorious‘. Victoriosos acabaron Muse con ‘Starlight’, que de nuevo nos hizo ver que nos encontramos ante una de las bandas con el mejor directo del mundo.

Nada más puedo añadir, fue un concierto asombroso, con un directo genial, una puesta en escena única y con un público entregadísimo, la pega, el setlist… Venían a promocionar su último disco, pero en mi opinión se centraron demasiado en sus tres últimos álbumes y se olvidaron de grandes temas de sus tres primeros trabajos.

Elisabeth
Elisabeth

Licenciada en Humanidades y amante de todo lo que rodee el mundo audiovisual, en mi mochila siempre encontrarás una cámara, mi móvil, unos auriculares, una agenda y un boli. Lo que más me gusta es disfrutar de la música en directo y guardar las entradas de recuerdo. ¡Ah! Y los velociraptores.

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