Conociendo a

Stove

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Steve Hartlett es una de las figuras que más ha hecho por el rock de vertiente noventera, ruidosa y siempre de lo más melódica en estos últimos años. Al frente de los recientemente recuperados Ovlov mostró muy bien como la crudeza no era un impedimento a la hora de lograr unas canciones de lo más fluidas y repletas de matices. Del mismo modo con su banda más personal como es Stove, tampoco ha titubeado en el momento de llevar sus sonidos hacia el siguiente nivel, aunque de una forma ligeramente diferente. Lo que nos encontramos en Stove está más relacionado con el rock esquivo de bandas como Pavement, aunque lo cierto es que el trasfondo de sonidos pesados y muros de sonido infranqueables también se encuentra de lo más presente. Así es como al lado de sus compañeros de banda Jordyn Blakely, Alex Molini, y  Mike Hammond han sido capaces de forjar una carrera de lo más sólida con cuatro trabajos en los que no han bajado el nivel hasta el momento. La constante lucha frente a caer en el desánimo es algo que ha estado siempre muy presente en sus temas, ofreciéndonos esa conexión con las letras propias del emo rock pero agitándolo todo para no caer en el sonido reconfortante que siempre nos acaba por ofrecer este género.

Si analizamos la evolución del grupo, podemos comprobar como todo ha ido girando hacia un lado quizás menos efusivo en los solos instrumentales pero con las ideas claras entorno a todo lo que conlleva narrar sus experiencias vitales desde una perspectiva nada dramática. Echando la vista hacia atrás, en su primer LP publicado en 2015 y titulado Is Stupider, vamos a sentir muy de cerca como el grupo intenta mover sus canciones a través de lo impulsivo, intentando encontrar una buena combinación entre contención y momentos en los que no hay que domar para nada sus guitarras. Un buen ejemplo de ello nos lo encontramos en ‘Wet Food’, una de las canciones que representa de la mejor forma posible los orígenes del grupo. Sin frenar su capacidad compositiva, los neoyorkinos ya tenían listo a los pocos meses su próxima referencia como fue el EP Is a Toad in the Rain. En ella se decantaron por algo de apariencia más lacrimógena y con gran carácter Lo-Fi, modificando por completo el sonido de sus guitarras para acercarlas a un espíritu más propio de la canción americana más propia de boardilla y así demostrar cómo eran capaces de conectar con un lado igualmente sensible pero más recogido.

En el 2016 también llegó una nueva referencia en formato EP, logrando con In the Meat that Fell Out el EP gracias al cual empezaron a circular de forma definitiva en las webs norteamericanas que siempre tienen el radar encendido en cuanto al rock alternativo sumergido con más buen gusto. En esta ocasión apostaron por lograr algo intermedio entre su anterior EP y su debut de largo, combinando momentos de lo más electrizantes, donde las guitarras parecen ahogarse, junto con una capa de sonido mate. Todo ello sirvió para articular una vena más fuzz que nunca, entendiendo estos sonidos no de la forma tan arrolladora a como solemos imaginarlos, sino como un buen hilo conductor entre los momentos más desesperados del disco.  Llegando poco a poco hasta nuestros días, el año pasado nos entregaron su disco más inspirado y maduro hasta la fecha como es ‘s Favourite Friend, abriendo de lleno la puerta a unas melodías que desde luego podríamos considerar como más pop.

Todo lo bueno de estas canciones se puede resumir en que suenan con un buen punto rugiente, pero al mismo tiempo están ocurriendo un montón de cosas debajo de la capa guitarrera más aguerrida. Sabiendo muy bien como enlazar las voces de Jordyn y Steve, el grupo encuentra en esta dualidad una nueva arma con la que mostrar una expresividad más que destacada en los temas. Al mismo  tiempo también parecen más conscientes que nunca de tomarse un respiro para retomarlo todo con más fuerza, algo que se puede observar muy bien en ‘Favourite Friend’. También el período vital del grupo en este trabajo, marcado por las ausencias de personas cercanas, invita bastante a esa búsqueda de unas letras con las que intentar retener a las personas en la memoria. Todo esto nos conduce hacia un trabajo donde logran emerger poco a poco a la luz como bien nos muestran en ‘Mosquiter’, comprobando como ante todo son una banda que siempre miran hacia el presente.

Noé R. Rivas

Joven teleco que escribe sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

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