Conociendo a

Sandré

Por -

El punk tiene que adaptarse a los nuevos tiempos, esto es algo que Sandré han conseguido a las mil maravillas en su debut Ave Muñón, editado hace unas semanas vía Snap! Clap! Club y BCore. El discurso furioso vertido ante los sistemas opresores en esta ocasión muta de una forma muy particular, lanzando los cuchillos en múltiples direcciones que van desde la angustia social hasta el tormento personal. Estos son los terrenos en los que los baceloneses Rosa, Carles, Stefi y Marc se mueven a las mil maravillas, guiándose a través de unos sonidos de lo más primitivos donde lo que más importa es mantener un clímax crispado. De esta forma es posible alcanzar un apartado de lo más incendiario con el que intentar combatir a la velocidad de los días, el inconformismo permanente, y en definitiva, todos esos elementos que nos acaban atando 24 horas a la ansiedad.

Encontrando en cada uno de los 11 temas que componen este trabajo el punto perfecto donde explotar, resulta muy llamativo como son capaces de abrazar el grito más impactante, la línea de bajo que no sabes muy bien ni por donde cabalga y esos coros que salvaguardan la expresión agresiva en todo momento. Solo así es posible alcanzar momentos de lo más identificativos como pueden ser los presentes en la desquiciada ‘No’ o una ‘Fracaso’ que se adentra en estampas de lo más truculentas con las que potenciar más que nunca el efecto de la locura andante. Sabiendo muy bien como equilibrar los necesarios toques de humor junto con los dardos más envenenados, Sandré también son capaces de lograr canciones rocambolescas pero que también sirven para levantar el puño en alto de plena consciencia como ocurre en ‘Me Debes Pasta’.

Sin un momento para el respiro, la banda es capaz de propugnar un discurso tan aterrador como liberador, encontrándonos ante auténticos episodios terapéuticos que funcionan mucho mejor que cualquier actividad en grupo recomendada por los gurús modernos. Así es como en ‘Rolls Royce’, el tema de mayor duración y que cierra la entrega, definitivamente se dejan llevar por esas conexiones neuronales que parecen haber fallado de una vez por todas, sacando a relucir una cara de proto punk estremecedora y completamente caótica. El colapso definitivo que visto a través de los ojos de Sandré supone el renacimiento perfecto donde el fin de la hipocresía, el mundo virtual y todas esas cosas que hagan que nos mordamos las uñas se pierden sin retorno por la taza del váter.

Noé R. Rivas

Joven teleco que escribe sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *