Conociendo a

Power Burkas

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Presentar a estas horas a Power Burkas puede parecer un tanto chistoso, sobretodo para sus cuatro componentes, pero tanto si has estado durmiendo durante los últimos cinco años o no, recordarlos ahora es absolutamente necesario.  Claudi Dosta, Martí Ferrer, Aleix Marban i Marcel Pujols llevan reventando los tímpanos y  lijando las zapatillas de sus espectadores desde 2013. Si, 2013.

Arcade Fire lanzaban Reflector, Kanye su aclamado Yeezus, los arctic monkeys AM y los de la plana de Vic (como no) sacaban su primer EP.  Con este corto se empezaron a colar en pequeñas salas y escenarios dejando a la gente boquiabierta y reflexionando sobre quienes eran aquellos adolescentes, porque estaban haciendo aquello y porque no había sucedido antes. Seis chutes que sirvieron para registrar marca, un post-punk que podría enredarme y ponerme a blah blah…

Mejor así: Power Burkas es un puchero de cuatro ingredientes y un abracadabra formulado por un Marcel que canta, un Marcel que grita, y un Marcel que consigue una receta exquisita, una que puede hacerte roncar todos los órganos solo con olerla.

Un año después y con algunos conciertos en el bolsillo nos encontramos con Moijois, tres canciones que nos pondrían un poco más nerviosos a la espera de su cd y una portada que quedaría grabada en las retinas de todos, pues ver la cabeza de Jordi Pujol a punto de ser servida a modo de kebab vale bien para saber con qué tipo de gente estamos tratando.

Una vez hecha la magia y con solo dos EPs bajo su carrera, sólo fue cuestión de empezar a ver como se esparcía un maleficio que los llevaría por infinidad de sitios mientras nos iban descubriendo a cada concierto lo que llegaría a ser su primer larga duración. Llarga vida al tarannà (2016) era un brindis entre sus cuatro componentes, una proclamación de pasado, presente y futuro. Un cd libre de singles donde cada canción robaba el protagonismo de la anterior, construyendo así una vertiginosa torre que te llevaba a una inevitable caída libre.

Lo que habían hecho era lo que eran, y eran lo que continuarían haciendo. Sus nada menos que 15 canciones conseguían durarte de mañana a noche y de noche a madrugada. Y de noche a madrugada y de madrugada a noche han pasado ya dos años sin que nada más haya pasado y cuando parecía que el Llarga vida al Tarannà dejaba de ser un brindis y se convertía más en un epitafio nos encontramos con una sorpresa dividida en pequeñas pistas en stories en sus redes que nos parecen explicar que algo más está creciendo.

En menos que nada crecieron y se los ha podido ver desde una casa okupada a fiestas, y desde las principales salas de Barcelona al Primavera Sound, y este abanico da sombra a mucha  gente. Pero ahora toca que nos abaniquen.

Reseña realizada por Genís Salvatella Pulido.

Redacción Mindies
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Los miembros de la redacción de Mindies amamos la música por encima de todas las cosas.

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