Conociendo a

King Hannah

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El dúo de Liverpool integrado por Hannah Merrick y Craig Whittle son una de esas formaciones que saben muy bien encontrar el equilibrio entre perderse en el peso de los pasajes atmosféricos y  aventurarse a través de las líneas de guitarras más grandilocuentes. De ahí que su primer EP Tell Me Your Mind and I’ll Tell You Mine suponga una obra totalmente embriagadora, mecida por el empuje de melodías que conservan la electricidad a pesar de llegar en un formato por momentos cercano al slowcore. Llamando la atención su capacidad de contener toda esa crudeza que subyace en los momentos cargados de reverb, King Hannah se muestran firmes en la consecución de un sonido repleto de entresijos y matices.

Recapitulando sobre sus orígenes, llama la atención la forma en la que surgió el grupo, ya que Craig comenzó a diseñar las piedras angulares del proyecto sin todavía conocer a Hannah. Cuando los dos comenzaron a regentar un bar no tenían ni la menor idea que los ratos muertos serían de lo más útiles a la hora de comenzar a perfilar sus propias canciones. Así fue como poco a poco todos los bocetos melódicos relacionados con dar vida a unos temas de lo más absorbentes fueron surgiendo y adaptándose a todas las posibilidades ofrece el timbre vocal de la artista británica. Posteriormente no tardó en llegar su fichaje por City Slang, suponiendo de este modo el trampolín perfecto con el que mostrar a todo el mundo su potencial.

Si atendemos a todos los diamantes en bruto que nos vamos a encontrar en sus primeras composiciones, llama la atención el protagonismo que tienen los fragmentos instrumentales, creando espacios de lo más sugerentes con los que divagar a través de un formato de shoegaze que mira tanto a las capas de sonido más abruptas como aquellas otras donde la fusión con el dream pop es evidente. Composiciones como ‘Crème Brûlée’ son una buena muestra de ello, abriendo la puerta a un mar en calma donde poco a poco los nubarrones van descargando todo su contenido sobre él. Una bonita muestra de como de forma progresiva pueden lograr escenarios totalmente opuestos.

Más momentos que poseen un espíritu enrarecido llegan con ‘Meal Deal’, un tema que bebe de una vertiente más desafiante, relacionada con unas texturas más cercanas a los momentos western de artistas como Hope Sandoval. Esa sensación de estar adentrándose en historias que precisan de un armazón más místico también les sienta a las mil maravillas, ya que Hannah sabe muy bien como presentarnos un semblante más frío que se complementa con los rasguidos de la guitarra. Del mismo modo, llegando al final del EP, también son conscientes de como su propuesta se puede sustentar en mayores capas noise, sacando el mejor partido a un sonido metálico presente en ‘Reprise (Moving Day)’ y así dejar constancia de como también pueden hacer que el caramelo presentado adquiera un sabor picante.

Joven teleco que escribe sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

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