Conociendo a

Freak Slug

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La británica afincada en Barcelona Xenya Genovese es una artista de lo más polifacética, siendo capaz de plasmar una filosofía de lo más DIY en diferentes áreas artísticas como la pintura, la escultura, el cine, y por supuesto, la música. Así es como poco a poco ha ido dando a conocer su proyecto Freak Slug, encontrándonos ante unas canciones, que teniendo en el sonido Lo-Fi su punto de partida, logran crecer y amoldarse a diferentes estados de ánimo muy relacionados con plasmar estampas precisas del día a día.

A través de una paleta de sonidos que nunca acaba de mostrarse definida del todo, es capaz de encontrar un punto perfecto de languidez en los temas, algo así como alejarlo todo de cualquier tipo de tensión y dejarlo fluir hacia un lado de lo más contemplativo. Todas estas coordenadas suponen el punto de partida de lo que fue su primera referencia Who stole my Bike, un trabajo publicado en el 2015 donde mostraba un influjo muy relacionado con el bedroom pop más imaginativo, aquel donde las limitaciones de los recursos no provocan caer una y otra vez en los mismos efectos.

Las canciones encerradas en este trabajo son capaces de sostenerse en todo momento a través de juegos vocales que parecen difuminarse en el tiempo, se entrelazan y al mismo tiempo acaban impregnándose del sugerente y cotidiano simbolismo al que remiten las letras. Sin lugar a dudas un ejercicio de gran expresionismo intentando no recargar en absoluto los temas, sino ceñirse a las pequeñas variaciones que a la postre resultan de lo más acertadas, recordándonos por momento a los cortes en solitario de Cassie Ramone.

Avanzando un poco más en el tiempo hasta llegar al 2017, nos encontramos con Brain, otra referencia donde la artista se asoma a una parte más relacionada con encontrar pequeños motivos cíclicos instrumentales sobre los que desarrollar estados de ánimo difusos y una vez más relacionados con ese camino que conduce hacia la ensoñación más placentera.

Sin perder de vista la gran calidez mostrada en estas primeras composiciones, el 2018 sin lugar a dudas fue un año de lo más ajetreado para Xenya, encontrándonos ante tres publicaciones en las que recoge temas tanto ya publicados como aún desconocidos. Estos trabajos llevan por título Girlfriend, Supermarket y Slushed, suponiendo el catálogo definitivo con el que demostrar como su forma de trabajar los temas no presenta ningún signo de agotamiento.

Buceando en ellos no va a resultar difícil dejarse llevar por la forma en la que nos presenta situaciones de lo más visuales con unas cuantas frases de apariencia vaga pero que al final resultan de lo más precisa. Esta característica sin lugar a dudas resulta fundamental para divagar entre los rasguidos de guitarra que van alternándose entre un apartado por momentos de lo más apagado pero que confiere una completa sensación reconfortante. De esta forma podemos disfrutar al máximo de unas composiciones con las que dejar la tarde caer sin preocuparnos por nada.

Noé R. Rivas

Joven teleco que escribe sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

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