Conociendo a

Desert

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Desert son un dúo barcelonés integrado en la fructífera escena musical de la Ciudad Condal, que se nos presenta como una ecléctica síntesis de dream pop y electrónica, con toques de dance. Su identidad creativa responde a una extraordinaria sensorialidad, en la que priman lo visual y lo intuitivo; todo se concibe como una experiencia multidisciplinar, donde tienen cabida diversos estímulos vehiculados a la música. Por su parte afirman que ‘una imagen vale más que mil palablas. Un sonido, un efecto en la voz, un elemento sonoro, valen más que mil palabras.’ 

Su primera aparición fue en el 2012, encontrándonos ante Cristina Checa (vocalista de Granit) y Eloi Caballé (productor del EP de Granit), de la mano de dos singles, ‘Desert’ y ‘Camins’, publicados como EP bajo el homónimo título de Desert. De estos temas surgieron diversos remixes, que fueron compilados en un nuevo EP, abriendo el camino a Envalira, otro extraordinario EP experimental que juega con la psicodelia y pinceladas de un pop armónico y onírico. Luego de su publicación en el 2014, le siguieron otros dos sencillos: ‘Senses Like’ y ‘Senses’.

‘Senses Like’ y ‘Senses’ vienen de igual manera a jugar con un atrayente juego semiótico -ya integrado en su identidad musical-, plagado de nostalgia y simbolismo. En lo más reciente, este mismo año ha visto la luz un disco en colaboración con la hipnoterapeuta Jessica Boston

para el sello Passat Continu: This Feeling is you es una experiencia inmersiva, mitad música, mitad hipnosis y meditación’. Por otro lado, están terminando de perfilar el que será su primer LP,  y han creado junto a Desilence una pieza audiovisual que viene de estrenarse el pasado mes de mayo en el FullDome Festival.

Su producción la encuadran en el marco conceptual de una sociedad hiper informada: “Ahora mismo pasamos una época en la que, de todo lo que nos gusta, queremos quedarnos con lo que nos llega adentro de una manera más intensa, más esencial.” Es por ello que, con su música, pretenden acercarnos a ese espacio sin adulterar, envuelto en la modernidad que nos acoge; todo esto, desde una renovación perpetua y continuada. Constantemente juegan con la sorpresa, se enfrentan a retos y hacen madurar su identidad como grupo.

Su música está hecha de pedazos, de piezas inconexas y recuerdos fragmentados en  el tiempo; por ello es que evocan realidades frágiles, incrustadas en un pasado al que sólo desde nuestra experiencia unipersonal podemos remitir. “Nos ayuda a reflejar y recordar cómo éramos, qué creíamos, qué nos gustaba. De la  misma manera que vamos creciendo como seres humanos a nuestra música le pasa lo mismo.” Todo contribuye a la definición de una estética centralizada en la mistificación de elementos cotidianos, elevados a una dimensión ideal y espiritual.

Para Desert, “el artista final es el oyente y la capacidad que tiene para montarse su propia película”. Su premisa básica es la de no guionizar la escucha y otorgarle al público la potestad de trazar líneas de significado a partir de una base compositiva que, con todo, siempre encierra un mensaje o varios, o incluso se vehicula como hilo conductor. La espontaneidad con la que juegan es parte también de su estética, tan sutil como como vaporosa. Todo parte de una emocionalidad absurda y desenvuelta, que ya luego dan en racionalizar y pulir, materializándose en su producción musical; producción que parte de una sinergia compositiva, por la cual cada uno de los integrantes toma parte en las competencias del otro.

Entre sus referentes musicales citan a Shoeg, Ubaldo, Boliden, Bflecha, Coranovoa, Marc Piñol, Rrucculla, Cecilio G o Lorena Álvarez. En cuanto al idioma, no se cierran a líricas en catalán, y abrazan nuevos horizontes como el inglés, japonés, italiano, francés o alemán. De cada lengua extraen diversos matices, teniendo en cuenta su sonoridad y la impresión producida en lo escrito; y no descartan innovar con ellas en próximos trabajos.

Sin duda uno de los proyectos más sobresalientes de la escena catalana, fiel a un estilo único y bien perfilado, el nombre de Desert se ha visto, desde sus inicios, destinado a proyectar su insólita poética en lo atrayente de su música. Su universo lírico y sensorial se incrusta ya en  el panorama nacional como una rareza armoniosa y sutil.

María Rozados Balboa

Me gustan muchas cosas y a veces escribo sobre ellas.

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