Conociendo a

Dehd

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Desde Chicago Dehd llevan desde 2015 dejándonos ante una emocionante revisión de sonidos que se mueven a medio camino por el garage propio de la Costa Oeste llevado hacia terrenos donde las guitarras noventeras lo completan todo de buena forma. Encontrándonos entre sus filas a Jason Balla (Ne-Hi, Earring) Emily Kempf (Vail, Lala Lala) y Eric McGrady, los dos LPs, EP y varios singles publicados hasta el momento nos dejan ante una banda que sabe muy bien cómo caminar de una forma serena a través de canciones perfectas para cualquier road movie sin rumbo fijo que se plantee. De esta forma sus señas de identidad basadas en lograr siempre estribillos redondos, dar rienda suelta a momentos más surfistas y no complicarse la vida a la hora de desarrollar unos solos de guitarra concisos, nos conducen hacia días de verano donde dejar el tiempo correr sin mayor preocupación.

La carrera del trío tiene su punto de inicio en 2016 con la publicación de su LP debut homónimo a través de Fire Talk. La banda donde Jason y Emily son pareja, y Eric aparece como su mejor amigo, explora situaciones cotidianas sin ningún tipo de dramatismo, dibujando melodías que discurren sin necesidad de poner el pie en el acelerador. Echando mano a recursos del estilo a unos coros un tanto evasivos como los mostrados en ‘Horses’, se puede decir que este trabajo resulta ser el triunfo de la sencillez a la hora de capturar historias que nos pueden ocurrir a todos un buen día. Desde los momentos depresivos donde no hay necesidad de levantarse de la cama como es el caso de ‘Thousand Times’, hasta esa forma de salir por la noche sin ningún tipo de expectativas, todo ello bien reflejado en ‘Any Other Night’. El tono a medio camino entre la desgana y el desánimo es lo que logra que estas canciones resulten tan cercanas y realistas.

Sin dejar enfriar todo lo bueno de su debut, un año después llegó Fire of Love, un EP donde la banda se permitió explorar nuevos territorios relacionados con el sonido C86. Así es como el tema que da título al trabajo encierra un apartado más misterioso, jugando más que nunca con las distorsiones y dándole un enfoque bastante diferente a sus guitarras. Sin embargo, los punteos inquietos y liberadores pertenecientes a su primera referencia siguen ahí, aportando buenas dosis de dinamismo a los temas. Evidenciando como el cambio no es tan pronunciado como podríamos imaginarnos al principio del EP, temas como ‘Menace’ nos llevan a esos territorios donde el garage pop de bandas como The Babies golpea con fuerza, transmitiéndonos una vez más ese sentimiento de cómo lo de Dehd se basa en una permanente inspiración melódica.

Dos años más tarde de su segunda referencia, el grupo nos entrega su último trabajo hasta la fecha como es Water. En su álbum más completo hasta la fecha, la banda logró despegar definitivamente y girar por buena parte de los Estados Unidos, ofreciendo directos donde la aceleración tomaba su cierto protagonismo. Se podría decir que estas canciones parten de todos los principios sonoros de su LP debut, pero intentan ir un poco más allá a la hora de explorar sentimientos más arrojadizos e incontrolables. Desde la inicial ‘Wild’ nos vamos a encontrar con esa necesidad de comprobar como tu vida no se encuentra anclada, y si además hay alguien con quien compartirla, pues mucho mejor. Encontrándonos ante los singles más destacados de su trayectoria como es el caso de ‘Lucky’, la banda juega con escenarios con escapatorias malogradas, donde las relaciones vienen y van.

La forma en la que se acercaban a los estados de ánimo en su debut vuelve a estar muy presente, apareciendo temas como ‘Do You’ para confirmar como todo se tiene que vivir en su justa medida, sin necesidad de lamentarse en exceso por las ocasiones perdidas ni angustiarse por todo lo que vendrá. Incluso cuando la espera es necesaria como en ‘Wait’, huyen de cualquier tipo de urgencia, recurriendo a unas influencias más western donde la voz de Emily trata de pegar más fuerte que nunca. Declarando de este modo sus intenciones acerca de su filosofía de vida, otras canciones del disco al estilo de ‘On My Side’, poseen esa convicción de alcanzar siempre una situación favorable pase lo que pase. Aunque seguramente la mayor muestra de cómo cualquier situación es pasajera llega con ‘Happy Again’, suponiendo un himno perfecto de todo lo reflejado hasta el momento. Por todo ello escuchar las canciones de Dehd se antoja como una actividad que sabes de antemano que la vas a disfrutar mucho.

Joven teleco que escribe sobre grupos guays. Woods y Jeremy Jay me molan mucho.

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