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Colectivo Da Silva

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Colectivo da Silva es un proyecto musical surgido en Granada, definido por un pop colorista y luminoso, envuelto en una eterna e incandescente nostalgia veraniega. Un proyecto que vio la luz en 2018, de la mano de su primer sencillo, ‘Y era verano’. A este le siguieron ‘No hay mar’, ‘No más plata’ y ‘Los Santos’. La formación, integrada por siete miembros, viene de lanzar el pasado mes de octubre su primer LP, Vacaciones, consolidándose así en lo más nuevo de la nueva ola.

Su música la entienden como un producto único: un pastiche de influencias y estilos bien distintos, que han dado en convertir al grupo en una de las propuestas más atractivas de la pujante escena nacional. Dueños de un sonido tan explosivo como inconfundible, en su álbum imperan el dinamismo y la libertad creativa: desde temas tan melódicos y pegadizos como ‘Marina d’Or’ al trap de ‘Alas para volar’. En suma, un trabajo que ni aburre ni deja de sorprender, y que toma como referentes a artistas tan eclécticos como los Beatles, Yung Beef o Dellafuente.

En sus letras retratan, en clave de humor, estampas del costumbrismo actual: las deficiencias de las relaciones modernas, el peso de las redes sociales y la decepción por un idealismo perdido en el pasado, al que miran con retrospectiva melancolía. A través de la distorsión y la saturación desmedida, dotan de humor a lo cotidiano, y ofrecen nuevas perspectivas sobre los dilemas de la posmodernidad tardía.

A sí mismos se definen como ‘frikis’, entendiendo este concepto desde su complejidad y haciéndolo atractivo -y por ende, accesible- al público. La información asumida la degradan, logrando así elaborar un discurso hecho de capas, de restos, de pedazos. El grupo pone especial énfasis en el apartado estético: entienden su propia imagen como sello de identidad de su música. Al hablar de un proyecto artístico, insisten en la importancia de imprimirle un poco de ‘fantasía’. Siempre sin forzar nada, sin distorsionar lo evidente.

Recientemente, han anunciado fechas de concierto en Burgos, Valencia, Madrid y Málaga, y han sido confirmados en el Low Festival. Hablamos de una trayectoria sorprendente y excepcionalmente veloz, que en muy poco tiempo los ha hecho abandonar el epíteto de ‘emergentes’, para hacerse con un hueco en la holgada escena nacional. Y es que su propuesta nos llega como toda una explosión sensorial: un acto de ruptura y al tiempo de reminiscencia, que se dibuja en la incongruencia de nuestros días, dotando de sentido -o, al menos, dando forma- a las deliciosas incógnitas que nos persiguen.

María Rozados Balboa
María Rozados Balboa

Me gustan muchas cosas y a veces escribo sobre ellas.

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