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Así fue el Vida Festival (sábado 5 de julio)

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Pasada la primera jornada del Vida Festival, donde ya pudimos disfrutar de su magnífica situación, en la Masia d’en Cabanyes en Vilanova i la Geltrú, volvimos de nuevo para resolver la duda que nos había quedado la noche anterior: ¿Por qué hay gente acampando en la entrada?. La respuesta al llegar fue clara: Lana del Rey. Desde bien temprano el recinto se llenó de mini Lanitas con coronas de flores en el pelo, camiseta de tirantes y shorts ultracortos. Sólo entrar ya pudimos ver una buena cola esperando a Grant en el escenario Estrella Damm, sin embargo nosotros fuimos directos hacia el escenario El Vaixell, donde Sílvia Pérez Cruz y Raül Fernández Miró (Refree) nos tenían preparado un concierto mágico.

Rodeado por los árboles y un buen número de asistentes que esperaban la llegada de Sílvia y Raül se encontraba el escenario El Vaixell, que en esta ocasión parecía haberse quedado algo pequeño. La aparición de los catalanes hizo enmudecer a todo el público, un público donde podías encontrar personas de todas las edades. Empezaron con ‘Abril 87’, y desde entonces la mágica voz de Sílvia llegó a todas las personas que estábamos allí, su delicadeza y la forma de Raül de tocar la guitarra llenó de emoción todo el bosque. Un concierto donde podías ver a todo el mundo con los ojos fijos mirando el escenario dibujando una sonrirsa en su cara. Venían a presentarnos Granada y no había mejor lugar para hacerlo que este bucólico entorno, donde a pesar de la cantidad de gente que había, pudimos ver un concierto íntimo y lleno de sensibilidad. Los temas como ‘Hymne de l’Amour’ de Édith Piaf, ‘Pequeño Vals’, ‘Granada’ o Compañero’ cobraron vida.

silvia perez

Sintiéndolo mucho, antes de que terminaran su espectáculo, nosotros decidimos irnos hacia el escenario Estrella Damm puesto que Yo La Tengo estaban a punto de empezar. Y así fue, mientras se escuchaba de lejos la delicada voz de Sílvia, los de Hoboken ya aparecían encima del escenario.

Durante las primeras canciones se podía apreciar que algún fallo técnico hacía que la música no sonara como debía, pero al cabo de poco esto se solucionó. Lo que no cesó en todo el concierto fueron los murmullos de los fans de Lana del Rey, que posicionados en las primeras filas no dejaron de hablar y hacerse selfies de espaldas al escenario, haciendo que todos aquellos que queríamos disfrutar de Yo La Tengo lo tuviéramos algo difícil, una pena la verdad. Una de las frases que pudimos escuchar fue: “¿Por qué están cantando en inglés si se llaman Yo La Tengo en castellano?”. Distracciones a parte, centrémonos en el espectáculo de los americanos.

Ofrecieron un concierto contundente, repasando temas como ‘Cherry Chapstick’, ‘Satellite’, ‘Autumn Sueter’ o ‘Sugarcube’. Impecables en su ejecución, como de costumbre, Ira Kaplan y los demás tardaron algo en conectar con el público, pero cuando lo hicieron, se lo metieron en el bolsillo. Nos enseñaron como llevar hasta el extremo esto de experimentar con sus instrumentos, distorsionando al máximo su sonido e incluso jugando con los amplificadores, cuando James cogió uno y lo empezó a mover arriba y abajo. Por su lado, Georgia Hubley estuvo magistral detrás de la batería, y también cuando le tocó estar delante del micrófono. Terminaron con ‘Ohm’ y aunque seguramente no fue el mejor concierto de Yo La Tengo que hayamos visto, nos dejó con muy buen sabor de boca y es que por algo llevan ya 30 años encima de los escenarios.

yo la tengo

Tristemente una vez terminó el trío de Jersey sólo se podían escuchar gritos de los fans de Lana reclamando la presencia de Grant, sin embargo, nosotros teníamos otro plan, y ese era pasarlo bien en el concierto de Hidrogenesse. Y es que no hay nada tan divertido como un concierto del dúo catalán. Carlos y Genís salieron al escenario “disfrazados” como siempre, para ofrecer un espectáculo donde su música bailable y su sentido del humor nos hicieron olvidar cualquier problema y pasarlo simplemente muy bien. Sonaron temas como ‘Christopher’, ‘El Artista’, ‘Caballos y Ponis’, ‘Captcha Cha-cha’ y la siempre coreada ‘Disfraz de Tigre’. Entre canción y canción también nos hicieron reir con sus frases ingeniosas, e incluso dedicaron ‘No Hay Nada Más Triste que lo Tuyo’, a todos los fans de Lana, porque no todo es tan trágico, añadieron. Y así, nos fuimos bien contentos hacia el escenario Estrella Damm de nuevo para presenciar el show de la diva de la noche.

Hidrogenesse

Mientras los fans de Lana del Rey gritaban su nombre sin cesar, la joven americana apareció encima del escenario descalza y con un vestido verde. Acompañada de una gran banda de músicos, la gran protagonista de la noche venía a presentarnos su último álbum Ultraviolence, que nos sorprendió muy gratamente, y que nos dejó ver que Lizzy puede llegar muy lejos si se lo propone. Desde el primer tema pudimos ver cómo su técnica vocal había mejorado en muchos aspectos, ya no era aquella joven inmadura e insegura que vimos en el Sónar, ahora sabía perfectamente como cantar y como atrapar a su público. Pero lo que más llama la atención de Lana es la imagen virginal/femme fatale que se ha creado, ha de demostrar que es una chica mala y para ello entre tema y tema se enciende un cigarro mientras todos sus fans lo celebran.

En su concierto alternó canciones de Ultraviolence y de su álbum debut, empezó con ‘Cola’ y siguió con temas como ‘Body Electric’, ‘Blue Jeans’, y ‘West Coast’.

Elizabeth supo como agradecer a sus fans la larga cola que habían hecho para estar en primera fila, así que bajó del escenario para abrazar a sus seguidores, fotografiarse con ellos y firmar autógrafos, realmente es algo que como fan valoras mucho, pero si no eres uno de ellos, o simplemente no estás en primera fila, esto te hace desconectar del concierto.  Y más en este caso donde ella se estuvo un buen rato satisfaciendo a aquellos que estaban detrás de las vallas. Volvió a subir al escenario y prosiguió con la intensa ‘Born to Die’ y con otros temas como ‘Ultraviolence’ o ‘Summertime Sadness’.

lana del rey

El público empezó a gritar «Old Money, Old Money» y Lana sorprendida respondió que no se esperaba eso, y que cantaría un trocito de ‘Old Money’ a capella, cosa que todos sus fans adoraron, y los demás pudimos comprobar que efectivamente Lana del Rey va por el buen camino. Terminó su concierto con ‘Video Games’ y ‘National Anthem’ y la verdad es que  nos dejó más que satisfechos, aunque sí que es cierto que aún le falta algo de carisma y de carácter encima del escenario, puesto que alguno de sus temas los interpretó sin la emoción que éstos merecían.

Y con Elizabeth Grant nosotros dimos por terminada la segunda jornada del Vida Festival, un festival que para acabar de nacer nos dejó con muy buen sabor de boca. Una buena organización, una localización espectacular, un cartel que nada tiene que envidiar a otros festivales… Esperamos impacientes la edición de 2015, que se celebrará los días 2, 3, 4 y 5 de julio y que de momento ya tiene un artista confirmado: Andrew Bird. Como dijo David Carabén de Mishima, «Larga vida al Vida».

Elisabeth
Elisabeth

Licenciada en Humanidades y amante de todo lo que rodee el mundo audiovisual, en mi mochila siempre encontrarás una cámara, mi móvil, unos auriculares, una agenda y un boli. Lo que más me gusta es disfrutar de la música en directo y guardar las entradas de recuerdo. ¡Ah! Y los velociraptores.

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