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El concierto de tu vida

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Para aquellos que adoramos la música, los conciertos son algo imprescindibles en nuestras vidas. En Mindies como ya habréis comprobado nos encanta poder asistir todos los conciertos posibles porque algunos de ellos se han convertido en los mejores días de nuestra vida. Hoy hemos decidido compartir con vosotros aquel concierto que más nos ha gustado, emocionado, que más hemos disfrutado y que nunca podremos olvidar. Los acompañaremos de vídeos grabados por fans para que de alguna manera también los podáis revivir:

– Mindie E: Arcade Fire / Deferlantés d’Argelès Sur Mer / 12/07/2011

El mejor concierto de mi vida lo viví el 12 de julio de 2011 en el festival francés Deferlantés d’Argelès Sur Mer. La edición de este festival ofrecía un cartel que ni Mindie J ni yo podíamos ignorar, así que aunque nos pillaba un pelín lejos decidimos ir sí o sí. El festival se presentaba muy distinto a los festivales a los que aquí estamos acostumbrados; con un ambiente familiar, sin grandes dosis de alcohol y en un entorno de lo más bucólico, con castillo de fondo incluido. El último de los 3 días del festival albergaba los 3 platos fuertes del cartel para nostros: Two Door Cinema Club, Foals y Arcade Fire.

Durante el breve concierto de Foals algunas gotas de lluvia nos amenazaron, y no podíamos parar de pensar que por favor aquello no fuera a más. Acababa Foals, y 5 minutos después comenzaban Arcade Fire, con lo cual corrimos como locos hacia el otro escenario (había sólo 2 escenarios, y estarían separados por no más de 20 metros…). Comenzaron enérgicos con ‘Ready to Start’ para seguir con una de mis favoritas ‘Neighborhood #2 (Laika)’. El concierto avanzaba bien, como siempre su directo era mágico, pero después de la tercera canción, las gotitas que antes nos habían amenazado se fueron convirtiendo en gotas enormes que anunciaban que en breves minutos nos atacaría una señora tormenta.

Primero me preocupé por si esto acabaría con el concierto, porque la verdad es que la lluvia caía directamente sobre sus caras y evidentemente, sobre su equipo técnico e instrumentos. Win, Régine y todos los demás se iban adentrando más y más hacia el interior del escenario para intentar cubrirse, pero la verdad es que parecía algo inútil. Los técnicos salieron rápido a cubrir todo lo que podían, mientras todo el público les miraba y coreaba como si no pasara nada, porque el concierto no paró en ningún momento. Cuando vi que la tormenta no era ningún impedimento para que Arcade Fire continuara con su actuación, una sana y loca embriaguez se apoderó de mi. Canté, bailé, salté como una loca entregándome a unos Arcade Fire que lo estaban dando todo, y todo el público se contagió de aquella especie de locura proporcionada por el agua que nos estaba cayendo encima. Recuerdo especialmente ‘Neighborhood #3 (Power Out)’ hacia el final del concierto. Llovía tanto que se me llenaba la boca de agua al cantar, pero no importaba, para mí ese fue el mejor momento de la noche.

No pudieron hacer bis y nos tuvimos que conformar con una versión a capela de ‘Wake Up’, genial e íntima manera de acabar una noche perfecta. Nos fuimos para el hotel extasiados y enormemente mojados, pero sobretodo nos fuimos agradecidos porque la opción fácil hubiese sido cancelar el concierto, y sin embargo lo que nos ofrecieron fue el mejor concierto de nuestra vida.

Mindie M: Sufjan Stevens /Primavera Sound  26/05/2011

La decisión ha sido dura, pero creo que, al final, he conseguido decidirme por un concierto. Muchos han estado cerca de ser el número 1 (Pulp, Arcade Fire, M-83, Kakkmaddafakka) pero el mejor, sin duda, fue el de Sufjan Stevens en el Primavera Sound 2011. Aún me acuerdo como fui a ese concierto: sin expectativas. Ni sabía del cambio que había sufrido ni de como se las gastaba en su nuevo espectáculo. El concierto comenzó con el que es ya uno de sus clásicos: ‘7 Swans’. Todo parecía normal, hasta que la canción poco a poco empezó a subir su intensidad hasta alcanzar el éxtasis. Y ahí empezó todo. 2:35 horas de locura, pero con tintes folk. Y el momento de piel de gallina: con ‘Impossible Soul’, y todo el mundo saltando de sus asientos del Auditori Rockedux para ir al escenario a bailar con Sufjan, para acabar en un colofón de confeti, disfraces y globos gigantes con ‘Chicago’. Increíble la experiencia.

– Alberto: Blur / Primavera Sound 31/6/2013

Después de años esperando a que volviesen, tuve la oportunidad de ver por primera vez al que siempre ha sido mi grupo preferido. Debo reconocer que en los momentos previos me encontraba algo asustado, al fin y al cabo, después de tantos años esperando, lo normal sería que mis expectativas estuviesen demasiado altas. Por si fuese poco, las circunstancias no eran las mejores: aunque fuesen cabezas de cartel, seguía siendo un festival, con las restricciones que ello conlleva. Hablando en plata: estaba acojonado por si el concierto resultaba ser flojo.

Afortunadamente, fue todo lo contrario. Pese a haber superado todos los cuarenta años, se encontraban en muy buena forma, incluido un Damon Albarn cuya voz había cambiado notablemente en los últimos tiempos. Se aprovecharon de estar tocando en un festival para interpretar prácticamente la mitad de sus singles, que fueron coreados por todo el público. Hasta se dieron el lujo de tocar algunas de las canciones preferidas de los fans, por lo que incluso tuve la suerte de poder escuchar en directo mi canción favorita, ‘Caramel’ y otras como ‘Trimm Trabb’ o ‘This Is A Low’. Así que sí, a pesar de la espera y acabar empapado de cerveza (o eso quiero pensar), mereció mucho la pena.

Noé: Mando Diao / Santander Music Festival ’11  22/7/2011

Cuando empiezas a introducirte en el mundillo de la música independiente siempre encuentras algún grupo que te marca de una forma distinta. Ese fue mi caso con la banda Mando Diao a una muy temprana edad (todo empezó con el Fifa 2006 y el tema ‘God Knows’ de los suecos), algo que se volvería a repetir unos cuantos años después con Belle & Sebastian (curiosamente los dos primeros conciertos que vi de ambos fueron en el Santander Music). Lo cierto es que tengo muy buenos recuerdos de la mayoría de directos a los que he asistido, pero en cuanto a emoción me quedo con el de Mando Diao en el Santander Music Festival de 2011 a mis 16 años. Recuerdo perfectamente que ese fin de semana fue muy trágico debido al fallecimiento de Amy Winehouse y los terribles atentados cometidos en Noruega, algo que hizo que el público asistente y los músicos de Mando Diao estuviesen especialmente sensibles y entregados aquella noche en la Campa de la Magdalena.

Con un gran despliegue de instrumentos, ese verano Mando Diao celebraban una gira especial en la que incluían violines, vientos y teclados extra. El no tener material nuevo muy reciente (su último disco era Give Me Fire de 2009), hizo que la noche estuviese plagada de sus canciones más emblemáticas y especiales de su carrera. Recuerdo perfectamente como en primera fila viví el comienzo del concierto, iniciado con la bonita e instrumental ‘Dalarna’ al piano, enlazándola con ‘God Knows’ y desatando el fervor en los asistentes. Los temas que interpretaron aquella noche me sorprendieron un montón debido a la perfecta sincronía que ofrecían las guitarras eléctricas de Gustaf Norén y Björn Dixgård junto a los perfectos arreglos de cuerda. De este modo temas como ‘The Band’ sonaban aún más espectaculares. Llegaron los grandes momentos de la noche con la dedicatoria a Amy Winehouse de ‘Song For Aberdeen’ un tema que puede ilustrar perfectamente la vida de la británica (But the pain is never easy…/ She was an alcoholic artist with too much makeup… ).

Seleccionando muy bien sus grandes hits, no se dejaron en el tintero ninguno: desde ‘Sheepdog’ hasta ‘Down in The Past’, pero quizás lo más emocionante fue el rescate de sus primeros temas, aquellos con los que realmente conocí al grupo. Estamos hablando de canciones como ‘You Can’t Steal my Love’ o ‘Mr. Moon’, uno de mis temas favoritos. Llegando al final del concierto, nos hicieron bailar a todos con ‘Gloria’, para adentrarse en los bises, unos bises muy especiales. Debido a las impactantes noticias que nos llegaban desde Noruega recordaron a las víctimas con un acústico entre Gustaf y Björn del tema ‘If I don’t live today’, saltándonos a más de uno las lágrimas. Para redondear la noche versionaron el ‘Leave Me Be’ de The Zombies, diciéndonos que es una de las canciones que más les marcó e impactó desde pequeños. El cierre del concierto no pudo llegar de otra forma que no fuese ‘Dance with Somebody’, su tema discotequero por excelencia. Una gran velada para el recuerdo debido a todo lo que aconteció.

Álvaro: Arctic Monkeys / Festival Internacional de Benicassim ’11

Tras nuestro primer festival, el Territorios Sevilla de 2011, decidimos tirar a lo grande e ir ese mismo verano a Benicassim. Qué decir sobre este festival que no se haya dicho ya: Fiesta, alcohol y muchos, muchos ingleses. Ah, y un cartel que quitaba el hipo: The Strokes, Mumford and Sons, Arcade Fire, Arctic Monkeys, Lori Meyers o Plan B eran algunos de los muchisimos grupos de primera fila musical que tocaban allí ese año.

Tras un largo día de espera tragándonos todos los conciertos del día (queríamos nuestra primera fila), descubriendo por primera vez a los ahora enormes Tame Impala, disfrutando del energético directo de Mumford and Sons y de Noni y los suyos haciendonos bailar sin parar, al fin llegaron los de Sheffield. Y claro, la locura se desató. Desmayos, gritos, empujones… Eso antes de que empezaran a tocar, por supuesto. En cuanto empezaron con Library Pictures empezamos todos a saltar como locos al ritmo de Matt Helders. Luego llegarían Brianstorm, Teddy picker, Brick by Brick,  Do me a Favour o When the Sun goes Down.

Al final  tiraron del típico «me voy pero no», con la gente enloquecida pidiendo el Bis… y volvieron. Volvieron para irse a lo grande con Suck it a See, la mítica Fluorescent Adolescent y acabar el concierto con el ‘increscendo’ de 505. Con el grupo lanzando las guitarras al suelo, finalizó la locura. Magullados, doloridos y exhaustos durante un concierto en el que tuvimos que luchar (casi) por seguir respirando y que no nos aplastaran contra la valla protectora, nos quedamos, ya en la lejanía, a disfrutar del último concierto de  la noche, recordando mentalmente el mejor concierto de nuestra vida.

– Mindie J:  Arcade Fire / Deferlantés d’Argelès Sur Mer  12/07/2011

No nos queriamos repetir Mindie E y yo al escoger el mejor concierto de nuestra vida, pero era prácticamente inevitable. Un concierto que fue más allá del escenario, fue algo más que una hora y media de música excelente. El concierto de mi vida por ser el más especial, que no el mejor. Técnicamente hablando el mejor concierto que jamás he visto fue el de Joanna Newsom hará un par de años en el Palau de la Música de Barcelona, por ejecución y por calidad musical. Pero la música es algo más que sonido, es sentimiento.

Cuando todo parecía indicar que la lluvia iba a arruinar el concierto que más ilusión me hacía ver hasta la fecha, sucedió todo lo contrario. Más lejos del escenario de lo que nos hubiera gustado, aunque viéndolo todo a la perfección gracias al desnivel del resbaladizo suelo, Arcade Fire empezaron a lo grande, o más bien dicho con un gran tema. Porque durante los primeros 20 minutos se notaba el miedo por parte del público y de la banda a la lluvia y a la posible cancelación del concierto. La gente, que ya de por sí era bastante fría, no acababa de entrar en sintonía con el concierto, algo totalmente comprensible. Y entonces empezó a llover en serio y algo extraño pasó. Algunos se fueron del concierto y otros se quedaron, nos quedamos. Y la magia empezó. El público decidió que iba a disfrutar del concierto, que iba a bailar bajo la lluvia como si no hubiera mañana, y los canadienses decidieron seguir adelante con el concierto asumiendo cualquier consecuencia. Así pues, esta entrega recíproca públic0-banda se fue retrotoalimentando y llegó al límite. Con unos Arcade Fire visiblemente abrumados y dando las gracias repetidamente por permanecer con ellos, la euforia se desbordó, TODO el mundo bailaba sin parar y disfrutaba de la experiencia como si no existiera nada más en el mundo. TODO  daba igual. Yo solo quería bailar, y luego solo quería dar vueltas sobre mí mismo, luego quería correr…Así que bailé, giré y corrí. Daba igual qué canción sonaba, daba igual que no sonara bien, daba igual que muy probablemente nuestros móviles y cámaras no funcionaran más, daba igual estar desorientado entre la lluvia y el éxtasis de la situación, daba igual que Win Butler bajara del escenario y bailara y corriera entre nosotros, era solo un parte más del aquel mini universo de euforia y diversión creado de la nada. Y nos daba igual que se nos rompiera una mochila, que íbamos a dejar la tapicería del coche chorreando, nos daba igual habernos dejado las sillas de la habitación en el balcón y tener que pagar por ellas. Que más daba todo!! Sólo existíamos nosotros en ese punto concreto del planeta, en aquel preciso instante. Nada más.

Por desgracia de todos el concierto termino, Win y lo suyos dieron las gracias como una mil veces más, y nos regalaron un improvisadísimo ‘Wake Up’ desde el tejado de uno de los edificios, mientras por cierto una plaga de sapos empezó a aparecer de todas partes. En definitiva, un concierto que doy por seguro que todo aquel que se quedó lo tiene guardado en un rinconcito de su corazón. Es más, después de más de 10 años de carrera y cientos de actuaciones, estoy convencido que Arcade Fire todavía recuerdan aquel concierto, porque fue mucho más que eso, fue una experiencia emocional.

Enrique: Portishead / Festival Internacional de Benicassim ’11

Después de la locura que fueron los días anteriores en el FIB, como bien ha descrito Álvaro, el último día, el 17 de julio, reinó la calma. Y eso es algo que no esperábamos, ni nosotros ni nuestras espaldas, que aún se jactaban de los codazos y empujones consecuentes de estar en primera fila los tres días anteriores.

Con Noah and the Whale, Portishead, y Arcade Fire en el horizonte, la cosa prometía, y por tanto esperábamos masas histéricas y enfurecidas a nuestras espaldas. Pero curiosamente, no las hubo. No se donde se metieron las inglesas con la cara pintada con los nombres de sus artistas favoritos, ni los irlandeses alterados por dedicar gran parte del festival a investigar a fondo las propiedades de la Mahou, la Cruzcampo, e incluso de la Estrella Galicia.  De repente desaparecieron, y en su lugar aparecieron fans más calmados, sin empujones, compartiendo comida (que ya es decir), contando anécdotas en distintos idiomas. En fin, muy buen rollo, cosa que nuestras espaldas agradecieron.

Tras Noah and the Wale, se hizo de noche y llegó el concierto de Portishead. De nuevo calma, la gente se dejó hipnotizar por Beth Gibbons, que tras ‘Silence’ y ‘Hunter’, compartió con nosotros ‘Mysterons’ (ahí ya salió alguna lagrimilla, para qué hacernos los machotes). Pasaba el tiempo, y en esto que Beth hizo lo que nadie pensaba: bajó al público a saludar. A chocar la mano de todos los que estábamos en primera fila. Por supuesto, con su personal de seguridad alrededor, muy atentos. El caso es que cuando llegó a nuestra zona, se me pasó una idea fugaz por la cabeza, un atrevimiento, que si no hubiera sido por las pocas horas de sueño, el alcohol, y el cansancio, no creo que hubiese llevado a cabo. Cuando pasó la mano por nuestra zona, en vez de chocársela, le cogí la mano y le di un suave tirón hacia nosotros. Ella lejos de resistirse, se acercó a nosotros y nos abrazó. Sin mediar palabra, no hacía falta. Y así estuvimos casi un minuto (en los cuales yo estaba preparado para sufrir un porrazo de alguno de los tipos de 2×2 metros cuadrados de seguridad). Y tal como vino se fue, con una sonrisa puesta, a seguir pasando la mano. Sin porrazo.

Son esos momentos en los que el mundo para, en los que aún no has asimilado que has abrazado a una de tus artistas favoritas. Momentos que te marcan y de los que recuerdas cada detalle, y que hacen que esos conciertos pasen a ser de los mejores de toda tu vida. Quizás Arcade Fire hizo un concierto más entregado (escalando el escenario, qué vértigo), o con los Arctics luchamos por nuestra supervivencia, y se podrían dar argumentos de grupos noveles que también hicieron un gran papel, como los Layabouts. Pero el único concierto en el que he perdido la noción del tiempo de principio a fin, como hipnotizado, fue con Portishead. Y coñe, un abrazo a Beth Gibbons es algo que no se vive todos los días.

¡Hasta aquí nuestras historias personales! ¡Ahora sólo queda que vosotros compartáis con nosotros el concierto de vuestra vida!

VÍDEOS: Arcade Fire (‘Sprawl II’): BIKINIENVIDEO / Arcade Fire (‘Wake Up’): zoom production / Sufjan Stevens: David Andrés / Arctic Monkeys: Sergio Beltran Bernal / Portishead: michl216 / Blur: Soulsell / Mando Diao: Juan P. Torres
Elisabeth
Elisabeth

Licenciada en Humanidades y amante de todo lo que rodee el mundo audiovisual, en mi mochila siempre encontrarás una cámara, mi móvil, unos auriculares, una agenda y un boli. Lo que más me gusta es disfrutar de la música en directo y guardar las entradas de recuerdo. ¡Ah! Y los velociraptores.

  1. Àlex Brightside

    – Crystal Fighters / Festival Arenal Sound 2012
    Fuimos al festival atraídos por nombres como Kaiser Chiefs, Two Door Cinema Club o The Sounds. La verdad es que poco conocía del grupo Crystal Fighters, me habían dicho: «Escúchalos suenan bien, tienen mucho ritmo» y lo poco que había oído me gustó, entonces solo tenían un único CD.
    Desde el principio demostraron ser así, un grupo con mucho ritmo y la verdad cada vez que me acuerdo del concierto se me pone la piel de gallina, fue increíble. Presos por el entusiasmo y la alegría de la música y la noche, bailamos, sin parar. Recuerdo que la gente de alrededor nos hizo un corrillo a mí y mis [email protected] para que pudiéramos bailar a placer. Mágico diría, junto con las luces y la música, realmente para mí, el mejor concierto que he estado hasta ahora.
    Ese día, me enamoraron con su música. Solo espero que me pase muchas veces más!

    • Elisabeth
      Mindie E

      Hola Àlex! Gracias por compartir tu experiencia con nosotros! Algunos de nosotros también estuvimos en el concierto de Crystal Fighters,y coincido en lo que dices. Lo recuerdo genial, lleno de energía y magia!

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